As Lampáns: una concesión a cambio de un graderío

La comunidad de montes apremia al Concello

Manuel Castro, el presidente de los comuneros de San Vicente.

Manuel Castro, el presidente de los comuneros de San Vicente. / M. Méndez

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Con la concesión vencida desde el pasado 18 de diciembre, y ante la disposición a ampliarla, la comunidad de montes vecinales en mano común de San Vicente de O Grove, que es la propietaria de los terrenos, apremia y aprieta al Concello para renovar esa cesión y, de paso, zanjar de una vez por todas una vieja reivindicación, como es la construcción de un nuevo graderío en el campo de fútbol de As Lampáns.

De este modo, con esas nuevas gradas y alguna que otra mejora en el terreno de juego o su entorno, los comuneros creen posible encauzar la renovación de la concesión y firmar el convenio para ceder de nuevo el campo al Concello, “ya sea por 30 años o el periodo de tiempo máximo que permita la ley”.

Compra de terreno

Pero esto pasa, necesariamente, porque el Concello adquiera una pequeña parcela anexa para propiciar la construcción de las nuevas gradas, “ya que las existentes no tienen arreglo posible, puesto que fueron mal construidas en su momento y están orientadas al revés”.

Quien así se explica es Manuel Castro, presidente de los comuneros de San Vicente y encargado de reverdecer esta vieja polémica, por muchos sobradamente conocida, pues ya se explicó en múltiples ocasiones anteriores que la orientación de las gradas originales “fue la equivocada”.

No se ve y llueve

De ahí que resulte prácticamente imposible ver el terreno de juego cuando el sol está de frente y se registre una fuerte entrada de agua de lluvia y viento cuando llegan los temporales, haciendo del todo inútil la cubierta existente.

Todo esto puede subsanarse, insisten los comuneros, “si existe voluntad por parte del concello, ya que nosotros estamos dispuestos a facilitar las cosas para que el campo de fútbol de As Lampáns sea mejorado y siga funcionando como tal”.

Y así se lo hicieron saber ya tanto al gobierno del socialista José Cacabelos Rico como a los directivos de los clubes que utilizan las instalaciones. “Pero seguimos esperando una respuesta por parte del alcalde”, reconoce el propio Manuel Castro.

Ya en abril de 2018 los responsables del club Amanecer decían que “la grada tenía que estar a más altura y disponer de una buena visera, pero no se hizo así y ahora hay muchos problemas”.

Para añadir que ese graderío “es prácticamente inservible cuando llueve, ya que entra el agua y el público no puede resguardarse, salvo que los espectadores se suban a lo más alto; y por si fuera poco, cuando da el sol de frente, apenas se ve el campo”.

De ahí que los grupos políticos plantearan entonces diversas iniciativas plenarias y se tomaran acuerdos que, a la postre, propiciaron la realización de diversas obras en el campo.

Pero fueron actuaciones que pueden tacharse de “menores”, pues siguió quedando pendiente la reforma integral de la grada o la construcción de una nueva.

2018

Fue en la sesión plenaria de mayo de 2018 cuando el BNG planteó a la Corporación las denuncias que los usuarios del campo de fútbol de As Lampáns habían formulado días antes a través de FARO DE VIGO, precisamente relativas al mal estado de las instalaciones.

Se aludía así a un terreno de juego impracticable cuando llovía, la existencia de unas gradas inútiles, o la carencia de acceso para ambulancias, megafonía y videomarcador.

El edil nacionalista David Torres Mascato lograba el apoyo unánime del pleno para afrontar mejoras, pero dejando a un lado las demandas más ambiciosas, como por ejemplo, adquirir o permutar un terreno anexo a los antiguos vestuarios para habilitar en el mismo unas gradas nuevas.

En aquel momento, el alcalde aseguró tener un acuerdo con el club Amanecer para acometer diversas mejoras, pero advertía de que “construir un vestuario y una grada nuevos ahora mismo es inviable y no se va a hacer porque es un terreno de los comuneros y solo nos quedan cinco años de concesión”.

A petición de Esquerda Unida se decidió entonces solicitar la ampliación de esa concesión “hasta el periodo máximo permitido por ley”, según decían los munícipes para incluir el terreno anexo en el PXOM como zona de equipamiento deportivo “y, de este modo, ver la posibilidad, a largo plazo, de acometer la construcción de los nuevos vestuarios y de otro graderío”.

Un lustro después, los comuneros de San Vicente sacan nuevamente a relucir la necesidad de levantar unas nueva gradas en el campo de fútbol de As Lampáns.

Los comuneros piden al Concello que acondicione el acceso al mirador de Con da Hedra.

Los comuneros piden al Concello que acondicione el acceso al mirador de Con da Hedra. / FdV

Polémica con el mirador de Con da Hedra

El alcalde de O Grove, que en repetidas ocasiones cuestionó la eficacia de promocionar a un pequeño municipio como el suyo en Fitur, ya que lo consideraba como “una gota de agua en un océano”, sí acudió a la última edición de esa feria internacional del sector turístico, desplegada hace solo unos días en Madrid.

Y junto a otros representantes de la comarca promocionó muchos de los encantos de la localidad, incluidos miradores como el de Con da Hedra.

¿Cuál es el problema? Pues que ese mirador permanece cerrado desde hace tiempo porque la pasarela de madera está destrozada e invadida por la maleza.

Al igual que está rota la valla de protección, lo cual propicia que se escapen las vacas cachenas de los comuneros de San Vicente, en cuyos terrenos se sitúa ese mirador.

Es esto lo que lleva a la comunidad de montes a pedir al Concello que procede a adecentarlo cuanto antes, sobre todo pensando en la inminente celebración de Semana Santa, ya que son muchos los turistas que suelen acudir a ese punto estratégico del monte meco para disfrutar de las vistas.

“Nosotros cedimos el terreno pero el Concello debe ocuparse del mantenimiento del mirador, y no lo está haciendo”, lamenta Manuel Castro, el presidente de la citada comunidad de montes.

“Tal y como están el mirador y sus accesos no se puede visitar, salen las vacas y nos vemos obligados a llevarlas a otras partes del monte, por eso apelamos a la colaboración del Concello”, sentencia.

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