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Temporada alta de poda en los viñedos

El grueso de los viticultores trabajan ahora la madera

Un viticultor podando en Meaño.

Un viticultor podando en Meaño. / Iñaki Abella

Manuel Méndez

Manuel Méndez

O Salnés / Ullán

La poda en los viñedos de la comarca de O Salnés y el Ullán comenzaba, aunque de forma testimonial, en noviembre, para acentuarse en diciembre. Pero es ahora cuando se pone en marcha el grueso de la operación.

Sobre todo en el seno de la Denominación de Origen Rías Baixas, donde buena parte de sus bodegueros y viticultores han esperado hasta este arranque de año para afrontar este proceso vital para el ciclo productivo.

Condicionantes

Lógicamente, no hay un fecha exacta para podar, ya que va a depender siempre de la variedad de la planta, su mayor o menor vigorosidad y edad, la ubicación u orientación del viñedo, el tipo de suelo del que se nutre e incluso las condiciones meteorológicas.

Un hombre podando en Padrenda (Meaño).

Un hombre podando en Padrenda (Meaño). / Iñaki Abella

Son muchos los factores que condicionan esta operación que, a grandes rasgos, se afronta “cuando la viña duerme”, es decir, cuando la savia se ralentiza y con ello se reduce el riesgo de dañar las plantas.

En ello abundan desde la DO, dejando constancia de que “la poda se realiza a mano, con tijeras especiales, y en varios días o fases, en función de los intereses del productor y de las características de cada parcela, dependiendo mucho de la variedad de cultivo y del potencial de la cepa y su edad”.

Cepas durmientes

“La llegada del invierno es sinónimo de poda”, sentencia Rías Baixas, porque es en esta época cuando se detiene el ciclo vegetativo y "las cepas están en reposo invernal o durmientes”.

De ahí que los cortes efectuados en las ramas no comprometan la vida de la planta, propiciando la eliminación de “los sarmientos y restos de madera de años anteriores”.

Para realizar esta poda de invierno “hay que tener en cuenta la temperatura y si el tiempo está seco o húmedo”, siendo recomendable “retrasarla todo lo que se pueda y realizarla en tiempo seco, sin olvidar que cuanto más tarde se haga más tardarán en empezar a brotar nuestras viñas”, explican en el Consello Regulador, presidido por Isidoro Serantes.

Tiempo seco

Se recomienda actuar “con tiempo seco y sin niebla, para evitar que la excesiva humedad provoque la entrada de enfermedades de la madera en la planta, a través de los cortes realizados en la vid”. 

Enfermedades que, como se ha explicado en tantas ocasiones, “pueden comprometer el desarrollo de la planta y el futuro de la bodega”, de ahí que en épocas húmedas se empleen sustancias cicatrizantes y fungicidas en las heridas de poda más grandes.

Cortes que “deben realizarse con la inclinación adecuada –totalmente vertical en los más grandes y los brazos de mayor calibre–, de modo que las ramas puedan escurrir bien el agua de futuras precipitaciones”.

Rejuvenecer las cepas

El objetivo final es “sanear la vid y rejuvenecer las cepas”, además de “equilibrar la producción de hojas y racimos, tan necesaria en la posterior fase de brotación de las viñas y la producción de uva”, resaltan en la DO, desde el convencimiento de que “una poda correcta es el primer paso para obtener una buena vendimia e incluso, para facilitarla”.

Viñedos en Barrantes (Ribadumia).

Viñedos en Barrantes (Ribadumia). / Iñaki Abella

Dicho esto, aclarar que no todas las podas son iguales. La de formación, por ejemplo, “se realiza en vides jóvenes o recién plantadas y sirve para dar forma y definir el crecimiento de la cepa, enfocada a lograr la máxima eficiencia del cultivo”.

Pero también hay una poda de renovación, “para rejuvenecer las cepas viejas”, y otra que sirve para “limitar las yemas”, tratando de “mantener las más productivas y equilibrar la producción de sarmientos para conseguir los mejores racimos y optimizar su distribución”.

Otra de las técnicas, finalidades o métodos de poda persigue la “distribución de los pitones y cargadores”, es decir, dos tipos de sarmientos que se mantienen tras la poda, los primeros para generar la madera sobre la que se desarrollarán las yemas de los años siguientes y los segundos, para facilitar la producción de racimos”.

De este modo se trata de equilibrar la producción de racimos y madera, “de modo que se asegure la producción de uva del año siguiente y la producción futura de la cepa”, insisten en Rías Baixas.

LAS CLAVES DE LA PODA SEGÚN LA DO

  • ¿Cuáles son los objetivos según la DO Rías Baixas? 
  1. Formar las vides jóvenes para definir el crecimiento de las cepas.
  2. Renovar o rejuvenecer las cepas viejas.
  3. Limitar las yemas para mantener las más productivas e intentar equilibrar la producción de sarmientos y conseguir los mejores racimos.
  4. Equilibrar la producción de racimos y de madera.
  • ¿Cuál es el momento adecuado para podar?
  1. Es importante no empezar hasta que llega el invierno, cuando se detiene el estado vegetativo y las cepas están en reposo invernal o durmientes.
  2. Hay que tener en cuenta la temperatura y si el tiempo está seco o húmedo.
  3. La orografía influye, por eso es recomendable dejar para la última etapa del invierno las cepas situadas en hondonadas o vaguadas.
  • ¿Las mejores condiciones meteorológicas para podar?
  1. Debe hacer frío, pero no demasiado. Con las heladas la madera es más quebradiza y la poda puede astillar las ramas o sarmientos.
  2. Si las vides recién podadas se exponen a temperaturas bajo cero tardan más en cicatrizar y aumenta el riesgo de que desarrollen enfermedades.
  3. Las cepas más jóvenes son más vulnerables en caso de helada. 
  • Recomendaciones fundamentales
  1. Podar antes las vides afectadas por alguna enfermedad u hongo, evitar depositar sus restos sobre el terreno y quemarlos cuanto antes para evitar contagios.
  2. Utilizar tijeras de poda bien afiladas para hacer cortes limpios. Es importante desinfectarlas con alcohol o lejía antes de cambiar de cepa.
  3. Los sarmientos son las ramas que la vid produce cada año. Los que generan racimos son los que crecen de una yema o brote surgido el año anterior, en el punto de unión de las hojas a los sarmientos. Por eso estudiar las yemas y seleccionarlas es clave en la poda.
  4. Buscar el equilibrio entre sarmientos para conseguir que las hojas reciban la insolación necesaria que asegure la fotosíntesis y la alimentación adecuada de la vid y que los racimos puedan recibir la luz y aireación necesarias para su desarrollo óptimo.
  • ¿Qué hay que hacer una vez finalizada la poda de la vid?
  1. Es necesario aplicar sustancias cicatrizantes y fungicidas en los cortes más grandes y atar bien las ramas para asegurar un correcto desarrollo de la vid en la fase vegetativa.
  2. Se prepara la tierra y se abona antes de la brotación primaveral.

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