Suscriptores de hace un siglo

En Vilanova había 40 lectores ávidos de periódicos, entre ellos FARO

Página del cuaderno contable de los Pombo.   | // FDV

Página del cuaderno contable de los Pombo. | // FDV / benito Leiro*

benito Leiro*

Una de las perlas del legado de la familia Pombo es un cuaderno contable donde constan los alrededor de cuarenta suscriptores de prensa escrita que había en Vilanova de Arousa entre 1916 y 1923. El maestro Pastor Pombo Regás, que fue el primer enseñante de los hermanos Francisco y Julio Camba, también poseía un estanco con papelería donde expendía los periódicos y revistas que llegaban de las ciudades gallegas y de la capital de España.

La mayoría de los vilanoveses que recibían prensa periódica pertenecían a la burguesía de la época: industriales de la salazón, comerciantes, maestros, farmacéuticos y médicos. El vilanovés que más suscripciones poseía era el salazonero de origen catalán Manuel Llauger, que leía Mundo Gráfico, La Novela Semanal, FARO DE VIGO, La Moda y El Sol. Otro industrial importante era Francisco Lafuente Torrón, amigo de Valle Inclán y los hermanos Camba, que recibían periódicamente El Sol, La Novela Semanal, FARO DE VIGO y La Moda. Entre los suscriptores habituales de la época aparecen citados los también salazoneros Luis y Juan Pérez –antecesores de la saga Pérez Lafuente-, los médicos Manuel Martínez Corbacho y su hijo Manuel Martínez Troncoso, la maestra de niñas, Teodora Troncoso, los farmacéuticos José Roig y Jesús Canabal, así como los alcaldes Emilio Santos y Benito Pombo Búa.

El padre de los hermanos Camba, Manuel Camba Bóveda leía el ABC donde colaboró su hijo Julio, a partir de 1913. Curiosamente, cuando Julio Camba deja de publicar en ABC (1917) por desavenencias con la línea editorial del diario respecto a la primera guerra mundial, su padre anuló la suscripción. Julio decidió firmar sus artículos en El Sol de José Ortega y Gasset, partidario, como él, del bando aliado en la gran guerra, igual que la mayoría de los intelectuales españoles de la época.

Unos años antes, Julio Camba había publicado en El Mundo (1908) un sarcástico artículo en el cual denunciaba las presiones que sufrían en su pueblo los suscriptores de la prensa liberal. Algunos de aquellos eran amigos de Camba, el cual se divertía atacando a la Iglesia por reprimir a los lectores díscolos:

La campaña emprendida contra la prensa liberal se practica aquí constantemente y recurriendo a toda clase de medios, no ya solo desde el púlpito, sino desde el confesionario. En mi pueblo se le ha negado la absolución a todos los suscriptores de El Mundo, de El Imparcial, de El Heraldo y de El Liberal… Todos los suscriptores de la mala prensa quedaron en pecado mortal y los que tenían recursos se fueron a Santiago. A Santiago van desde mi pueblo los enfermos incurables y en la ocasión a la que me refiero fueron los pecadores inabsolubles ¿Qué hicieron allí? ¿Qué sabios teólogos buscaron en la vieja Compostela para obtener la paz de sus almas? El caso es que volvieron al pueblo con una autorización especial para seguir leyendo sus periódicos sin peligro de las penas eternas. “Cuánto puede el dinero”, decían luego envidiosamente los suscriptores pobres.

El periódico con más abonados en Vilanova entre 1916 y 1923 era FARO DE VIGO con entre 12 y 14 ejemplares diarios, seguido del ABC, con entre 4 y 6 números por día. La revista con mejor acogida era La Moda, con cinco suscriptores que elevó su demanda hasta los nueve en 1920. La Moda iba dirigida al público femenino y entre las suscriptoras figuraban Dolores Peña, Leonor Rivero, modista y madre del maestro Rey Rivero, Luisa González, Paquita Silva, Antonia Rodrigo, Juana Ozores, Virginia Leiro y Consuelo Pérez.

Otros periódicos con suscriptores vilanoveses eran El Imparcial, donde colaboraba Francisco Camba y Valle Inclán, La Correspondencia de España, de la que Julio Camba fue corresponsal en Constantinopla, La Voz, La Tribuna y el ya citado El Sol, de Ortega y Gasset, donde firmaron los Camba y Valle Inclán.

*Cronista Oficial de Vilanova

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