Una madre y su hija mueren al invadir el carril contrario de la vía rápida y chocar con un camión

Las víctimas son María Anido Herranz, una arquitecta técnica de Vilagarcía de 42 años, y una niña de ocho | Los primeros indicios apuntan a una distracción o una pérdida involuntaria del control del turismo

El coche en el que viajaban las víctimas, después de la excarcelación.  | // IÑAKI ABELLA

El coche en el que viajaban las víctimas, después de la excarcelación. | // IÑAKI ABELLA / Anxo Martínez

La tragedia golpeó ayer Vilagarcía con un gravísimo accidente que costó la vida a una madre y a su hija, vecinas de Sobradelo. Iban hacia Cambados por la vía rápida VG-3 en un turismo BMW 118, y por motivos que no han trascendido en un momento dado el coche invadió el carril contrario justo cuando se cruzaba con un camión cisterna que iba en sentido Vilagarcía. La colisión frontal fue muy violenta, y se cree que las dos ocupantes del turismo fallecieron en el acto. El conductor del tráiler resultó ileso.

Las fallecidas son María Anido Herranz, una arquitecta técnica de 42 años que trabajaba en un despacho de la calle Conde Vallellano, en Vilagarcía, y su hija mayor, de ocho años. Se dirigían a un evento de gimnasia rítmica de la menor, un deporte que la niña practicaba desde hace tiempo, y de hecho llevaba en el maletero su aro y una bola.

El chófer del camión, en el centro de la imagen, junto a la cisterna. |   // IÑAKI ABELLA

El chófer del camión, en el centro de la imagen, junto a la cisterna. | // IÑAKI ABELLA / Anxo Martínez

La familia de las víctimas es muy conocida en Vilagarcía, ya que tienen vínculos con el empresario audiovisual Xoán Mariño, que fue presidente de la asociación de vecinos de Vilaxoán, y con la concejala de Urbanismo de Vilagarcía, Paola María Mochales. Al cierre de esta edición todavía no habían trascendido ni las fechas ni el lugar del velatorio y el funeral.

La Guardia Civil recaba pruebas en el lugar del siniestro. |  // IÑAKI ABELLA

La Guardia Civil recaba pruebas en el lugar del siniestro. | // IÑAKI ABELLA / Anxo Martínez

El accidente se produjo sobre las nueve y media de la mañana. La madre y su hija iban por la vía rápida que une Vilagarcía y Cambados, en sentido Cambados, mientras que un camión cisterna cargado de gasoil de una empresa de O Porriño circulaba hacia Vilagarcía.

Según fuentes consultadas, el turismo en el que viajaban las víctimas iba detrás de otros dos automóviles, y cuando se encontraba a unos 500 metros de la salida hacia Corvillón se metió en el carril contrario, con la desgracia de que justo en ese momento pasaba el camión. El impacto fue tan violento que el transporte pesado terminó en la cuneta y el coche quedó completamente destrozado y girado hacia Vilagarcía. Los servicios de emergencias creen que la madre y su hija fallecieron en el acto, pese a llevar puestos los cinturones de seguridad y que la niña iba en los asientos posteriores, con un elevador.

El conductor del camión resultó ileso, pero estaba muy conmocionado tras lo sucedido y cuando empezaron a llegar los primeros medios movilizados por el 112 Galicia apenas podía hablar.

Tras una primera investigación en el lugar del accidente, todo apunta a que este se debió a una hipotética distracción de la conductora del turismo, o que esta perdiese el control del mismo por alguna circunstancia involuntaria o fortuita. Así, no se han hallado indicios que puedan atribuir el siniestro al estado de la calzada o a las condiciones meteorológicas. En principio, tampoco hubo exceso de velocidad por parte de ninguno de los conductores implicados. En cuanto al punto de la carretera donde se produjo el siniestro, no arrastra un historial especialmente conflictivo de siniestralidad, si bien es cierto que en ese lugar la calzada traza una ligera curva.

Los primeros testigos del accidente ya se percataron inmediatamente de su extrema gravedad, más si cabe por la presencia de un camión de transporte de mercancías peligrosas. Por ello, el 112 movilizó además de a la Guardia Civil y al 061, a las Policías Locales de Cambados y Vilanova, y a los servicios de emergencias y Protección Civil de Cambados, Vilagarcía, Sanxenxo y Vilanova. También se alertó al Grupo de Intervención Psicológica en Catástrofes y Emergencias (GIPCE), por si fuese precisa su intervención para prestar apoyo a los familiares de las víctimas.

El 112 llamó asimismo a los Bomberos, pero el parque de Vilagarcía ya lleva varios días cerrado debido al conflicto laboral que enfrenta desde hace meses a la plantilla con la administración; y el de Ribadumia estaba inoperativo, pues solo había dos bomberos en base, cuando la guardia mínima es de tres miembros.

Al llegar al punto los primeros medios, ya vieron que no se podía hacer nada por salvar la vida de la madre y su hija, que habían quedado atrapadas en el interior del vehículo. Lo que se hizo entonces fue cortar la vía rápida entre los enlaces de Corvillón (Cambados) y Tremoedo (Vilanova), y arrojar espuma sobre la cisterna del trailer.

La cisterna no sufrió rotura alguna, por lo que no hubo vertido, pero a pesar de todo sí fue necesario limpiar la calzada y actuar con espuma al derramarse en el pavimento el combustible y los líquidos de los vehículos accidentados. Los efectivos del Servicio de Emerxencias de Vilagarcía rociaron con espuma todo el vehículo, con el fin de evitar que el combustible prendiese fuego en los matorrales colindantes a la carretera.

Finalmente, también acudieron al punto los dos bomberos de la base de Ribadumia, y serían ellos los encargados de la excarcelación de los dos cuerpos. La identificación de la niña no se pudo realizar en el lugar ya que la madre llevaba con ella los carnés de identidad de sus dos hijas, de ocho y seis años, por lo que la Guardia Civil no pudo determinar que la fallecida era la mayor de las dos hasta que llegaron al domicilio familiar en Sobradelo.

El levantamiento de los cadáveres se autorizó en torno a las 11 de la mañana, y las víctimas fueron trasladadas a Pontevedra, para la realización de la autopsia. Entre tanto, el equipo de Atestados de la Guardia Civil tomaba declaración al camionero y recababan pruebas. El chófer dio negativo en los test de alcohol y drogas. Si lo solicita la unidad de Atestados o el Juzgado de Cambados que asuma las diligencias, en las próximas semanas acudirá al punto la unidad especializada en la reconstrucción de accidentes de la Guardia Civil.

Mensajes de pesar de los Ayuntamientos y de los clubes de gimnasia rítmica

Los mensajes de condolencia se sucedieron desde mediodía. El alcalde de Cambados, Samuel Lago, se personó en el lugar del accidente poco después de las diez de la mañana para conocer de primera mano lo sucedido. “Es una tragedia, más aún porque también ha muerto una menor y por las fechas en las que ha sucedido”. El Ayuntamiento de Vilagarcía emitió un comunicado público en el que expresaron sus condolencias, “a la familia, vecinos y amigos de las dos vecinas de Sobradelo, madre e hija, que perdieron la vida de forma tan trágica”. El regidor de Vilanova, Gonzalo Durán, se sumó a las muestras de dolor con un mensaje en sus redes sociales. El club de gimnasia rítmica de Vilagarcía, Vilarousa emitió por su parte una nota en la que anunciaban la suspensión de su festival de fin de año. La niña había pertenecido a este club, y tanto ella como su madre habían dejado muy buen recuerdo en la entidad. En la actualidad, la hija de María Anido formaba parte del club Rítmica Arousa, de A Illa. También emitieron mensajes de pesar Grand Jeté, de Cambados, y Saraiba, de Poio.

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