Máxima seguridad para los trenes de alta velocidad que cruzan el viaducto del río Ulla

Afecta a los trabajos básicos para el mantenimiento del viaducto ESe comprobará la idoneidad de los carros de mantenimiento, las escaleras y plataformas de acceso interior

Viaducto del Tren de Alta Velocidad que cubre las dos orillas del río Ulla en Catoira. |   // IÑAKI ABELLA

Viaducto del Tren de Alta Velocidad que cubre las dos orillas del río Ulla en Catoira. | // IÑAKI ABELLA / A.T.

Antonio Touriño

Antonio Touriño

El viaducto del TAV sobre el Ulla es una de las obras de ingeniería más espectaculares del trazado gallego al enlazar las dos orillas con tres vanos centrales, uno de 240 metros de longitud, y otros dos de 225 metros en cada uno de los extremos, además de otros cinco de unos 100 metros cada uno.

Sin duda, una obra de ingeniería de una enorme complejidad cuyo mantenimiento es igual de delicado que la construcción del mismo a partir de 2010 cuando llegó el primer pilar para sostenerlo.

Y para acometer estos trabajos ha sido necesario poner en marcha una serie de infraestructuras que facilitarán el mantenimiento del gigantesco puente que cruza imponente las aguas del Ulla en Catoira, casi en la desembocadura.

Su apertura fue todo un acontecimiento para la localidad, en especial por el majestuoso diseño integrado en el espectacular paisaje de las dos orillas del Ullán y Barbanza.

Ayer en el BOE se publicó el anuncio para el control de ejecución de las obras de finalización del proyecto constructivo de los carros de mantenimiento del viaducto sobre el río Ulla, de las escaleras y plataformas de acceso por el interior del tablero, y del análisis y definición de un sistema de protección frente al viento transversal, que evita dicho riesgo.

Todos ellos son trabajos de seguridad en este viaducto por el que discurren los trenes regionales más modernos y veloces existentes hasta la actualidad, que circulan a una gran velocidad también sobre este trayecto.

De ahí que los trabajos de mantenimiento de la infraestructura sea primordial para garantizar la seguridad de los miles de pasajeros que cruzan este tramo a lo largo de cada semana.

La consultoría encargada para comprobar todos estos elementos tiene un coste de más de 754.000 euros, y la empresa tiene un plazo de catorce meses para la entrega de los informes.

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