Ocho de los doce municipios de O Salnés y Ullán podrían limitar el precio de los alquileres

Un informe de la Xunta desvela que la declaración de zonas tensionadas para el arrendamiento es posible en Vilagarcía, Valga, Meaño, Vilanova, Ribadumia, Meis, Sanxenxo y A Illa | Es en aplicación de la Ley de Vivienda

Una agente inmobiliaria muestra la cocina de un piso en alquiler a una mujer.   | // NOÉ PARGA

Una agente inmobiliaria muestra la cocina de un piso en alquiler a una mujer. | // NOÉ PARGA / Anxo Martínez

Ocho de los doce Ayuntamientos que componen O Salnés y Ullán podrían decretar un tope para el precio de los alquileres, en aplicación de la ley estatal de vivienda aprobada en marzo del pasado año. Así se desprende de un informe encargado por la Xunta de Galicia, y según el cual serían zonas tensionadas para el alquiler ocho municipios arousanos: Vilagarcía, Vilanova, Sanxenxo, Ribadumia, Meis, Meaño, A Illa y Valga.

Imagen de archivo de un edificio de Vilagarcía con dos pisos para alquilar.   | // NOÉ PARGA

Imagen de archivo de un edificio de Vilagarcía con dos pisos para alquilar. | // NOÉ PARGA / Anxo Martínez

Esto no implica que los gobiernos locales vayan a adoptar esta decisión, ya que se trata de una medida voluntaria y que debe ser refrendada también por la Xunta. Precisamente, la administración gallega es muy reacia, hasta el extremo de que la conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, afirmó en su momento que la ley estatal es tan ambigua que abriría la puerta a la declaración de zonas tensionadas en municipios rurales y poco poblados en los que apenas se alquilan viviendas.

En cualquier caso, la Xunta ha encargado un estudio pormenorizado sobre la cuestión al Observatorio da Vivenda de Galicia (que depende del IGVS, Instituto Galego da Vivenda e Solo) para regular el procedimiento que deberán seguir los Concellos que sí quieran limitar el coste de los arrendamientos urbanos en sus territorios.

Para declarar un municipio o barrio determinados como tensionados para el alquiler hay una serie de requisitos, y bastaría con cumplir uno de ellos. Así por ejemplo, A Illa y Sanxenxo lo son por la elevada variación del importe de las fianzas suscritas antes del alquiler con respecto al índice de precios al consumo (IPC); Valga, Meaño, Vilagarcía y Vilanova son zonas tensionadas porque el precio medio del alquiler supera con creces el IPC; y Ribadumia y Meis superan el índice máximo en ambos criterios.

A mayores, el informe estadístico de Vivienda desvela que el Ayuntamiento de Sanxenxo ha cumplido los criterios para ser declarado Concello tensionado para el alquiler durante los tres últimos años; en A Illa, Meaño, Ribadumia, Vilanova, Vilagarcía, Cambados y Pontecesures cumplieron los requisitos durante dos años. Sin embargo, ni Cambados ni Pontecesures podrían considerarse como municipios tensionados en 2021. La relación de concellos arousanos se completa con los de O Grove y Catoira.

Según la Ley de Vivienda podrán declararse zonas tensionadas aquellos municipios o áreas que cumplan uno de estos dos requisitos: que la carga media del coste de la hipoteca o del alquiler en el presupuesto familiar, más los gastos y suministros básicos, supere el 30% de los ingresos medios de ese hogar o bien que el precio del arrendamiento haya experimentado en los cinco años anteriores un porcentaje de crecimiento acumulado superior al menos tres puntos porcentuales al incremento del IPC.

Según el estudio del IGVS, en O Salnés ningún ayuntamiento cumple el primer requisito. No hay ningún municipio donde los gastos de la vivienda absorban más de un tercio de las rentas familiares.

Sí se cumplirían los requisitos si se toman como referencia el IPC y el precio de los alquileres y de las fianzas. En este segundo apartado, el Concello con mayor variación de Galicia entre 2018 y 2022 fue A Illa, con un aumento de precio de las fianzas del 67,7 por ciento, lo que supuso un 53,2 por ciento más que el IPC. Mientras, en Sanxenxo, el importe de las fianzas se incrementó un 21 por ciento en el mismo periodo temporal, lo que supuso un 6,5 por ciento más que el IPC.

En lo que respecta al incremento del precio del alquiler con respecto al IPC, las subidas más significativas en O Salnés y Ullán fueron las de Valga (un 20 por ciento más), y Meaño (un 19,5 por ciento más). En el caso de Vilagarcía, el porcentaje fue del 17 por ciento.

Un vecino de Meis gasta más de media que uno de Vilagarcía

El estudio del IGVS analiza también el gasto medio del alquiler (entre la cuota mensual, los gastos fijos y los suministros) y su relación con la renta media familiar. Según este parámetro, el municipio arousano más caro para alquilar es Meis, ya que supone un gasto medio de 551 euros, que equivale a un 22,5 por ciento de la renta del ejercicio de 2020. El importe medio de los gastos en Vilagarcía es inferior (538 euros mensuales), pero su carga en la economía familiar es la mayor de la comarca, pues asciende al 23 por ciento. Le sigue de cerca O Grove, con un coste medio de 487 euros mensuales, lo que significa el 22,6 por ciento de la renta familiar. El importe medio del alquiler (más gastos y suministros) en Meaño asciende a 519 euros; en Sanxenxo, a 527; en Cambados, supone 508 euros; en Vilanova, 492; en A Illa, 499 euros mensuales; y en Ribadumia, son 490. Ahora, serán los gobiernos municipales los que deban valorar la conveniencia o no de limitar el precio de los alquileres en su término municipal.

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