La cara más sucia del mercado ambulante

Ni las posibles sanciones parecen evitar la proliferación de basura

Imagen que muestran los plásticos acumulados tras el mercado ambulante del sábado pasado.

Imagen que muestran los plásticos acumulados tras el mercado ambulante del sábado pasado. / M. Méndez

Manuel Méndez

Manuel Méndez

De un tiempo a esta parte no dejan de aumentar las quejas de vecinos y comerciantes por la basura que genera el mercado ambulante que se celebra los martes y sábados en Vilagarcía.

La preocupación, compartida por algunos de los propios vendedores de ese tradicional mercadillo, guarda relación con la gran cantidad de bolsas y otros elementos plásticos, perchas, cajas de cartón y demás desperdicios que quedan esparcidos por el entorno, a pesar de que el reglamento municipal que trata de ordenar esta actividad establece fuertes sanciones.

Río O Con

La situación resulta especialmente grave en las inmediaciones de la plaza de abastos, la calle de Alexandre Bóveda, el conjunto monumental de Vista Alegre, la plaza del Doctor Carús e incluso el río O Con, donde acaban muchos de los plásticos que el cauce fluvial se encarga de arrastrar hacia la ría.

Algunos de los plásticos que el sábado acabaron en el río O Con tras el mercadillo.

Algunos de los plásticos que el sábado acabaron en el río O Con tras el mercadillo. / M. Méndez

Cuando el viento arrecia, los plásticos vuelan hasta la calle de Castelao, la plaza de Martín Gómez Abal (O Castro) y el tramo de A Baldosa comprendido entre ella y la calle de Conde Vallellano.

Es bien cierto que hay vendedores ambulantes –una mayoría– que dejan sus puestos bien recogidos y sin basura. O bien con los restos apilados para que, cuando la actividad finaliza, los retiren los operarios del servicio de limpieza.

Pero hay otros, y parece que su número va en aumento, que desatienden las instrucciones del Concello y permiten que la basura afee la imagen de la ciudad y, lo más preocupante, agrave la situación del río O Con.

Presencia policial

De ahí que desde los comercios cercanos y entre el vecindario se escuchen cada vez más voces que reclaman “mayor presencia policial” y “sanciones ejemplares” para los infractores.

Plásticos en la plaza del Doctor Carús.

Plásticos en la plaza del Doctor Carús. / M. Méndez

Hay que recordar que ya hace un lustro se impulsó desde Ravella un Reglamento Municipal de Venta Ambulante con el que ordenar esta actividad en la vía pública, tanto en lo relativo al mercado de martes y sábados como a la venta de coches fuera de los establecimientos autorizados y a la utilización de vehículos para vender fruta y productos similares a pie de carretera.

Limpieza y ornato

En lo concerniente a la pretendida optimización del mercadillo, el Concello estableció una “especial atención” a todo lo relacionado con “la limpieza y ornato”, anunciando a los feriantes que se intensificaría la vigilancia policial.

Basura esparcida tras el mercadillo.

Basura esparcida tras el mercadillo. / M. Méndez

Ya entonces de decía desde el ejecutivo que este era “un aspecto a mejorar para evitar la mala imagen que producen las bolsas, cajas y demás basura que queda esparcida por el centro de la ciudad y el río cuando finaliza el mercadillo”.

Posibles sanciones

Para corregirlo se había decidido endurecer las sanciones, fijándose entre 30 y 100 euros para las faltas leves, entre 101 y 300 para las graves y multas de 301 a 900 euros para las catalogadas como “muy graves”.

Las cuales incluso pueden ir acompañadas de la suspensión de la actividad comercial durante 30 días o bien de la revocación de la licencia municipal de venta ambulante.

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