El fuego del balneario de la playa Compostela, que apunta a intencionado, reafirma los riesgos de los inmuebles "okupados"
Las llamas aparecieron a mediodía en dos lugares diferentes de la planta superior del inmueble abandonado, que no cuenta con ningún tipo de conexión eléctrica | El operativo sofocó la quema en apenas media hora

El fuego se propagó rápidamente por la planta superior. | // FDV / Diego Doval
El balneario de la playa Compostela fue pasto de las llamas en la mañana de ayer. Todo se precipitó alrededor de las doce del mediodía, momento en que la columna de humo que emanaba de la planta superior del inmueble hizo cundir la preocupación en viandantes y conductores que se encontraban en las cercanías.
La altura de las llamas pronto aumentó la inquietud en Vilagarcía. El hecho de que el edificio apenas cuente con ventanas hizo que el fuego se avivase más con la fuerza del aire por lo que el impacto visual era todavía mayor. Tras una llamada de alerta al 112, pronto se personaron en el lugar las dotaciones de extinción de incendios de Emerxencias Vilagarcía. Poco después llegó el camión del parque de bomberos de Ribadumia, el único abierto ayer en toda la comarca debido a la huelga de personal. Del mismo modo, se produjo por parte de la Policía Local el corte obligado del tráfico en ambos sentidos en la Avenida Rosalía de Castro, originándose retenciones durante cerca de 10 minutos.
El operativo tuvo que forzar la entrada al inmueble y acceder a la planta superior. Tras el obligatorio rastreo para descartar presencia humana, se extinguió un primer foco en el centro de la planta donde se encontraba un colchón, maderas, ropa, y enseres que ardían muy fácilmente.

La columna de humo causó la preocupación ciudadana. | // FDV / Diego Doval
Poco después se encontró un segundo foco en la zona más próxima a la terraza, donde también ardió el mismo tipo de artículos, es decir, colchones, maderas y ropas. Evidencias que confirman la presencia de personas sin hogar habitualmente en un lugar todavía separado en habitáculos independientes aunque en un estado ruinoso.
Precisamente, el estado decadente de la construcción, sumado al efecto del fuego y las altas temperaturas, obligó al personal de extinción de incendios a fijar algunas de las ventanas ante el riesgo de derrumbe durante el operativo.
En menos de media hora se pudieron apagar las llamas y refrigerar toda una zona a la que el humo afectó a toda su superficie, mientras que el efecto del fuego se centró en la zona del centro de la planta y la terraza, precisamente los lugares en los que había colchones. Apuntan desde Ravella que “uno de los factores que favoreció la baja incidencia del incendio fue que el Ayuntamiento ya había procedido años atrás a vaciar el edificio de muebles y todo tipo de enseres”.

Un momento de los primeros minutos del incendio. / FDV
La teniente de alcalde y concejala de Servicios Sociales, Tania García, y el edil de Turismo, Álvaro Carou, acudieron al balneario para comprobar el alcance del incidente y adoptar las medidas pertinentes. En primer lugar, los Servicios Sociales municipales pusieron en marcha el protocolo de actuación con las entidades sociales del municipio para saber si actualmente había personas durmiendo en el balneario y, en caso afirmativo, localizarlas y ofrecerles cobijo. Luego, tras comprobar que el edificio no había sufrido daños estructurales, se ordenó volver a tapiar puertas y ventanas para impedir el acceso de ocupantes ilegales.

Miembros de Emerxencias y Bomberos, durante el operativo. | // FDV | // FDV / Diego Doval
Pese a que no se produjeron daños materiales de importancia ni personales en un inmueble prácticamente en ruinas, la aparición de dos focos al mismo tiempo y situados en diferentes lugares del edificio propició la apertura de diligencias por parte de la Policía Científica.
Varios son los indicios que invitan a pensar que el fuego fue provocado. Primero, la existencia de dos focos en zonas diferentes, a lo que hay que añadir que en ningún lugar de la planta superior del balneario existe algún tipo de conexión eléctrica a la que atribuir algún tipo de relación con el origen del fuego.
Este nuevo episodio de alarma social en el balneario de la playa Compostela ya cuenta con precedentes. Desde hace años se ha convertido en morada de personas sin hogar y la utilización de hogueras en época de bajas temperaturas ya causó más de un problema similar en el abandonado edificio.

Aspecto que presentaba la planta superior tras sofocarse el incendio. / FDV
Uno de los habituales moradores del inmueble apunta que allí dormían dos hombres y una mujer
Una de las escenas más impactantes de los momentos posteriores al inicio del incendio fue la llegada de uno de los habituales ocupantes del balneario. Totalmente sofocado y encima de su bicicleta, el hombre de entre 40 y 50 años, se mostraba totalmente ansioso por la situación. Tras hablar con un agente de la Policía Nacional e identificarse como uno de los moradores habituales, pidió permiso para poder recuperar algunos enseres, algo que le fue denegado.

El tráfico se cortó durante varios minutos a consecuencia del operativo. / FDV
Entre sus lamentos, la persona sin techo verbalizaba insultos contra terceras personas que no estaban presentes, dando a entender que la autoría del incendio tenía como propósito el hacer daño material y moral a los que allí duermen. Preguntado sobre el número de habituales que duermen en el ruinoso edificio, el vagabundo contestó que son dos hombres y una mujer los que allí tenían sus pertenencias, mientras lamentaba que allí, en el balneario, tenía los pocos enseres y recuerdos que conservaba.
Suscríbete para seguir leyendo
- Mariña, la chica que sufre en familia un cruel vacío asistencial
- Portugal refuerza su posición en el mercado europeo de bivalvos al levantar la prohibición de almeja japonesa en el Tajo
- Javi y Carlos, dos vidas unidas por la hostelería en Vilagarcía
- Llamativa y colorida boda internacional en Vilagarcía
- Comienza la negociación para tratar de limitar el acceso a la isla de A Toxa
- La Guardia Civil investiga a una mujer por un atropello mortal en Vilanova
- «Miedo» en la flota de la ría de Arousa ante la presencia del alga asiática en «cantidades industriales»
- Bodega Granbazán, 45 años de historia y un futuro prometedor