Al Partido Popular de Pontevedra se le ha enquistado el problema del candidato conservador a la Alcaldía de A Illa, Matías González Cañón, al darse de bruces con el respaldo unánime de la candidatura al joven de 34 años, condenado por maltrato a una expareja en el año 2011. Miembros de la ejecutiva provincial se desplazaron en la tarde noche del pasado lunes hasta A Illa para tratar de solucionar la situación, pero se encontraron con un apoyo sin fisuras a González Cañón y tuvieron que hacer frente a duras críticas y a momentos de mucha tensión, con la candidatura enrocada en la defensa de su candidato.

Fue tras ese encuentro cuando todo el equipo publicó en las redes sociales un comunicado en el que González Cañón se consideraba “víctima de un ataque oportunista” y señalaba a sus rivales políticos como los responsables. El candidato quería dejar claro que condena cualquier acto de violencia machista y que “me duele que se vuelva a sacar a la luz un tema por el que ya pagué injustamente hace doce años con trabajos comunitarios y con una multa de 80 euros”. Con el apoyo de la candidatura, aseguró que “voy a seguir adelante con este proyecto, no voy a dar un paso atrás” y resaltó que “este hecho no solo me hace daño a mi y a mi candidatura, sino también a mi familia”. “Suerte que en este pueblo pequeño nos conocemos todos y sabemos quien es quien; nosotros vamos a continuar con él, con el que queremos representar al nuestro pueblo y a nuestros vecinos a pesar de que intenten manchar mi imagen”, explica. González Cañón también quiso dejar claro que “lamento profundamente que alguna gente utilice el beneficio de ley, en algunos casos, para hacerle daño a otras personas” .

Lo cierto es que la relación con el PP provincial parece totalmente rota y, si habían comenzado la campaña ocultando prácticamente las siglas de la formación conservadora en los carteles y en todas sus comunicaciones, ahora esa ocultación es todavía más evidente. De hecho, en el día de ayer, varios miembros de la candidatura estuvieron colocando otros carteles en los que afirman estar por encima de las siglas y que su intención es “mejorar nuestro pueblo, porque con nosotros, gana A Illa, ganamos todos”. La situación que se puede crear en A Illa puede llegar a ser surrealista. No en vano, al no renunciar Cañón ni ninguno de sus compañeros, casi todos ellos independientes y no militantes del PP, se pfresentarán con esas siglas a las elecciones, aunque ya no serán las suyas, mientras el PP contará con sus siglas en las papeletas, pero no tendrá candidatos.

El PSOE pide que no se le vincule con la filtración


Los comentarios en redes sociales, en los que se señalaba a las otras dos formaciones políticas que concurren a estas elecciones como las responsables de que salga a la luz lo ocurrido en 2011 han provocado que el PSOE isleño saliese ayer a desmentir cualquier tipo de relación con la publicación. “Le reclamamos al PP y a su candidato que, por favor, cesen en su intento de echar balones fueros y de insinuaciones absurdas porque nosotros practicamos una política limpia”, explican. Instan al PP a que resuelvan sus problemas internos, “sin mezclarnos en coas que no tienen que ver con nosotros y sobre las que no vamos a hacer ningún tipo de declaración”. Recuerdan que han sido la única formación que “no hemos entrado en trifulcas y no nos dejamos enredar en polémicas estériles que las otras formaciones tratan de alimentar mientras tratamos de hacer nuestra campaña”.