El empleo autónomo creció un 3% en O Salnés desde la pandemia, más que en Galicia y España

Eduardo Abad, de UPTA, sostiene que es un síntoma de debilidad económica y de paro

Operarios de una firma de construcción de piscinas de Arousa.

Operarios de una firma de construcción de piscinas de Arousa. / INAKI ABELLA DIEGUEZ

Los nueve concellos de O Salnés suman en la actualidad casi 8.600 trabajadores autónomos, 241 más que en el mes de febrero de 2019. Esto supone un incremento en el último lustro del 2,89 por ciento de trabajadores por cuenta propia; este porcentaje está por encima de la media de España (un 2,24 por ciento de autónomos más que antes de la pandemia de COVID), de la de la provincia de Pontevedra (que tiene un 0,77 por ciento más de autónomos que hace cinco años), y de la de Galicia, que perdió un 2,21% de empleo por cuenta propia desde febrero de 2019.

El incremento de autónomos en O Salnés desde antes de la pandemia hasta la actualidad tiene una doble lectura: por un lado, parece avalar un cierto dinamismo económico del territorio, relacionado sobre todo con el comercio, la construcción y la hostelería. Pero, por otro, podría ser un síntoma de fragilidad económica estructural. Así lo interpreta al menos el vilagarciano Eduardo Abad, presidente de la organización estatal de autónomos UPTA. “Ante la falta de trabajos por cuenta ajena, se crean empleos por cuenta propia. Estos datos se deben a la falta de industrialización de O Salnés”, argumenta.

Según cifras de la Consellería de Emprego de la Xunta de Galicia, extraídos del RETA de la Seguridad Social (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos), el empleo por cuenta propia ha experimentado, “un crecimiento sostenido y constante” en O Salnés en la última media década, pasando de los 8.333 afiliados en febrero de 2019 a los 8.574 del mismo mes de este año, casi 250 más.

Eso sí, la evolución positiva se ha frenado en los últimos meses, dado que la comarca arousana tenía este año 16 inscritos menos en el RETA que en el mismo periodo de 2022. En ese momento, eran 8.590. Para Eduardo Abad, esta pujanza del empleo autónomo en O Salnés con respecto a otros ámbitos territoriales no debe ser motivo de celebración, sino probablemente de todo lo contrario. Pues plantea que son muchos los que se dan de alta en el RETA porque no encuentran otra salida laboral.

“Son muchos los negocios que se crean y que mueren a los seis meses porque hay autónomos que se embarcan en proyectos sin una mínima formación de donde se van a meter, y esto es porque son autónomos a la fuerza”, opina el presidente de UPTA.

La estadística que maneja la Xunta de Galicia -y que no incluye a los afiliados por cuenta propia en el Régimen Especial del Mar- apunta igualmente que el empleo autónomo ha crecido en siete de los nueve municipios de la comarca. Únicamente ha descendido en Meaño y Vilagarcía. En este último caso, según Eduardo Abad, se debe a que, “hay un poco más de empleo por cuenta ajena que hace cinco años”.

Datos por municipios

Los concellos en los que más ha crecido el empleo autónomo en el último lustro fueron A Illa (casi un 11 por ciento más), Sanxenxo y Ribadumia (un 6 por ciento más, en ambos casos). En Cambados, el incremento fue del 4,90 por ciento, y en los demás municipios se trata de una evolución más modesta. En la otra cara de la moneda, el empleo por cuenta propia descendió un 0,6 por ciento en Vilagarcía, y un 2 por ciento en Meaño.

Los autónomos son, en todo caso, una importante fuerza laboral en O Salnés, pues suponen el 25,27 por ciento de afiliados a la Seguridad Social, lo que significa que uno de cada cuatro trabajadores que cotizan en O Salnés lo hacen en sus negocios. Eso sí, el peso de los autónomos en el conjunto de trabajadores cayó ligeramente con respecto a 2019 (entonces, suponía el 25,54%), lo que podría avalar en parte las tesis de Eduardo Abad.

El peso de los autónomos en O Salnés es notablemente superior al que tienen en el conjunto de la provincia de Pontevedra (en ese caso, suponen el 18,50 por ciento), de España (16,42 por ciento), y de Galicia (20 por ciento).

Por géneros, el 58 por ciento de las personas que cotizan por sí mismas en O Salnés son hombres, y el 42 por ciento, mujeres. La Consellería de Emprego de la Xunta de Galicia, que dirige María Jesús Lorenzana, destaca una vez más a Arousa por tener mejores datos de igualdad con respecto a otros territorios, ya que la media de mujeres autónomas en Pontevedra y Galicia es inferior, de en torno al 40 por ciento.

Una comarca dependiente del comercio, la hostelería y la construcción

El 60 por ciento de los inscritos en el RETA de O Salnés tienen negocios comerciales, de hostelería o de construcción, lo que demuestra la gran relevancia económica que estos sectores tienen en la comarca. Así, la Xunta tiene contabilizados casi 2.200 comercios (incluye talleres mecánicos); 1.236 trabajadores por cuenta propia de la construcción y auxiliares; y 1.200 de hostelería. El peso que estas ramas tiene en O Salnés es más alto en todos los casos que en el conjunto de Galicia. Los comercios suponen el 28 por ciento de los empleos autónomos en Arousa, seis puntos más que en la comunidad, y la hostelería el 15,5%, cinco puntos por encima de Galicia.

Eduardo Abad, presidente de UPTA

Eduardo Abad, presidente de UPTA / ALBA VILLAR

[object Object]

“El sector del comercio es el que peor lo está pasando en estos momentos, con mucha diferencia. Es un sector que está llamado a una reconversión total”, sostiene Eduardo Abad. Para el presidente de UPTA, las pequeñas tiendas familiares están amenazadas por múltiples enemigos, como su aún tímida adaptación al universo digital, los cambios de hábitos de los consumidores o la liberalización de los periodos de descuentos y de los horarios comerciales, aprobada en 2012. “Esto ahora mismo es la selva, el Salvaje Oeste, donde se impone la ley del más fuerte”. El presidente de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) advierte de que, “el discurso neoliberal” que hay detrás de la liberalización de las rebajas y los horarios ha supuesto la defunción de unos 70.000 pequeños comercios en toda España, 7.000 de ellos en Galicia. “Las grandes empresas del sector están en condiciones de ofrecer descuentos agresivos en plena temporada y ofertas como las de los días sin IVA. ¿Qué pequeño comercio es capaz de aguantar semejante competencia?”, se pregunta. Por ello, Abad opina que es urgente derogar los cambios normativos impuestos desde 2012, y regresar a un marco que proteja a las tiendas familiares. Sobre la digitalización, asume que es otra de las grandes cuentas pendientes de los negocios tradicionales, e insta a las administraciones a aprovechar los fondos europeos de los Next Generation para apoyar esa modernización digital del comercio y su competitividad, “en los mercados globalizados”.

Suscríbete para seguir leyendo