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Más de 2.000 trampas tratarán de frenar la expansión de la avispa velutina por O Salnés

El servicio de la Mancomunidade ha iniciado la campaña para atajar la creación de nidos primarios | Las temperaturas suaves están favoreciendo a la especie en la comarca

José María Pedrouzo instala una trampa para velutinas en un camelio en la comarca de O Salnés. Noe Parga

Hace algo más de una década, nadie en la comarca de O Salnés sabía lo que eran las avispas velutinas. Sin embargo, en muy poco tiempo su implantación en la comarca tan espectacular que la Mancomunidade tuvo que crear una unidad de lucha especializada para frenar su proliferación. A día de hoy, los integrantes d ela misma tienen todo el trabajo estructurado y todo el esfuerzo que han realizado, ha conseguido que la expansión de este insecto “invasor” se haya frenado. En las dos últimas semanas, la unidad ha comenzado a realizar el conocido como trampeo, la instalación de una serie de artefactos en diferentes puntos de la comarca, para tratar de atrapar a las reinas y evitar la proliferación de nidos y de enjambres.

En principio, la intención es colocar más de 2.000 trampas en los siete municipios que se han adherido a este servicio de la Mancomunidade. “Las trampas son fundamentales ya que cuantas más reinas cojan, menos alarmas vamos a tener que atender más adelante”, explica José María Pedrouzo, técnico de la unidad creada por la Mancomunidade. Temen que la proliferación de reinas comience a ser masiva en las próximas semanas ya que, este año, apenas se han registrado temperaturas bajas que las obligasen a hibernar, lo que significa que “se encuentran muy activas y han comenzado a elaborar los nidos embrionarios”.

Aunque puede variar un poco dependiendo de las temperaturas, el ciclo es más o menos el mismo desde que se instalaron en la comarca de O Salnés. Cuando la temperatura se eleva por encima de los 12 grados durante varios días, las reinas, que se han mantenido escondidas en lugares secos, comienzan a elaborar los nidos embrionarios, que son más o menos del tamaño de una pelota de tenis. “Ya hemos comenzado a sacar algunos muy resguardados y escondidos, donde la temperatura era alta y no le afectaba la lluvia”, explica Pedrouzo. En esta fase son bastante menos peligrosas ya que las reinas no pican, aunque si pueden morder. Los problemas llegan cuando comienzan a aparecer las obreras, que es a finales del mes de abril. Es ahí cuando comienzan a elaborar los nidos primarios y los secundarios. Estos últimos son los más impresionantes, con alguno que puede a llegar a tener una capacidad de 60 litros y a ubicarse a más de 50 metros de altura. Lo más duro para los trabajadores de la Mancomunidade llegará entre los meses de mayo y septiembre, cuando tengan que acudir a varias llamadas diarias por la aparición de estos últimos nidos.

Las trampas, explica Pedrouzo, se elaboran con botellas de agua que se van a buscar a una fábrica de Verín, a las que se le practican tres aberturas por las que puedan acceder a su interior las avispas. Por la parte superior, también se practican una serie de aberturas para que puedan salir otros insectos que hayan caído en la trmapa. En el interior de la trampa, “nosotros utilizamos un atrayente industrial, pero puede realizarse casero; el que mejor funciona en este aspecto es el que se elabora con medio litro de agua a la que se le añaden seis o siete cucharadas de azúcar en caliente para que se disuelva. Una vez en frío, se le añaden 50 gramos de levadura, ante de colocarla donde le dé el sol”. En estos momentos, los técnicos también están acudiendo a colegios, como el de Meaño, para explicarle a los pequeños como se elaboran las trampas.

Buscan las proteínas del mejillón

Una de las características de las velutinas es que necesitan muchas proteínas, por lo que suelen atacar a otros insectos para conseguir esos nutrientes. Sin embargo, en los últimos tiempos, han descubierto otro alimento con gran cantidad de proteínas, el mejillón. El pasado verano, las velutinas causaron un buen número de problemas en muelles como el de A Illa durante las descargas al acudir en masa al mejillón. Así lo reconoce la edil de Medio Ambiente, Gabriele von Hundelshausen, que se implicó desde el primer momento en la lucha contra esta especie invasora llegada desde Asia. “Aunque no nos consta ninguna picadura o alguna situación grave, sí hemos tenido muchas quejas de las personas que trabajan en el muelle por su abundante presencia”. En A Illa colaboran con el servicio que presta la Mancomunidade desde su creación y ha sido un lugar donde se ha conseguido frenar la presencia de velutinas a base de experimentar con el atrayente que se le colocaba a las trampas. “Somos conscientes de que este insecto ha llegado para quedarse, pero sí hemos conseguido que su presencia no vaya a más, controlando la población a través del trampeo y eliminando los nidos que van apareciendo”, explica von Hundelshausen.

El atractivo de los camelios y la importante colaboración ciudadana en la lucha


Aunque en un primer momento se pensó que los cítricos eran un gran atractivo para las velutinas, José María Pedrouzo explica que el árbol que más las atrae “suele ser el camelio”. Al igual que la velutina, el origen de la camelia se encuentra en Asia y también se ha conseguido adaptar con rapidez al clima que reina en Galicia. “Nosotros estamos optando por colocar la mayoría de las trampas en zonas húmedas o en camelios, porque hemos descubierto que son donde tienen más efectividad”, explica. Durante todos estos años que llevan trabajando, Pedrouzo reconoce que “cada vez tenemos mayor colaboración de la gente, porque saben lo que hacemos y quieren evitar que un nido acabe convirtiéndose en una amenaza para su casa”. Un ejemplo de esa colaboración es el municipio de A Illa donde “contamos con 124 personas inscritas para tener una de las trampas que vamos a repartir en los próximos días”, explica Gabriele von Hundelshausen. Además, la gran mayoría de esos inscritos son personas que repiten y que, durante los últimos años, han “sido muy activos a la hora de vigilar las trampas, porque son conscientes de que cada reina que se elimine, será un nido menos, con miles de obreras, menos”. El propio concello es el que les facilita el atrayente cuando así se lo requieren.

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