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Rubiáns dejará de pedir sepulturas prestadas

La Comunidad de Montes consigue la licencia para la ampliación del camposanto | Construirá 480 nichos y otros 200 columbarios

Entrada al actual cementerio de Rubiáns

Entrada al actual cementerio de Rubiáns / INAKI ABELLA DIEGUEZ

Antonio Touriño

Antonio Touriño

Vilagarcía

La primera fase de la ampliación del cementerio parroquial de Rubiáns será una realidad a finales del año próximo. Se resuelve así un problema social que se venía arrastrando por la saturación del actual camposanto y que ha obligado a muchas familias a buscar un hueco para sus difuntos en otras parroquias o en el cementerio general.

La junta rectora de la comunidad de montes, presidida por Álvaro Paz, consiguió por fin desatascar este proyecto previsto para 480 sepulturas en 120 túmulos de cuatro nichos y otros 200 columbarios para conservar las cenizas.

La obra se ejecutará por partes, en función de las necesidades de los vecinos sobre una parcela de 1.616 metros cuadrados, con lo que se duplica el camposanto de la parroquia, y se incluyen servicios que antes no existían, como baños o almacén.

El diseño elegido por el arquitecto para la ampliación es el llamado “tipo Portas”, muy sencillo. “Digno pero no lujoso”, explica Álvaro Paz quien recuerda las palabras del fallecido párroco Lino Arcos cuando subrayaba que en la muerte “todos somos iguales”.

Acceso al cementerio parroquial de Rubiáns. |   // IÑAKI ABELLA

Álvaro Paz y el arquitecto presentan el diseño de la ampliación del camposanto | // IÑAKI ABELLA / A.Touriño

Y esta especie de homenaje al recordado sacerdote de Rubiáns será ejecutado según el proyecto que en la mañana de ayer presentó el arquitecto vilagarciano Manuel Tanoira, a quien se encomendó la gestión de la compleja licencia para aumentar la necrópolis vilagarciana.

Cabe recordar que la adquisición de la parcela por la comunidad de montes se remonta al año 2013, fecha en la que entraba en vigor la ley de sanidad mortuoria que prohibía expresamente este tipo de construcciones a menos de 50 metros de cualquier edificación, por lo que la parcela elegida dejaba de ser la adecuada para tal fin. Tres años después, en 2016, se produjo un cambio legislativo que permitía sortear aquella inicial dificultad al consentir las ampliaciones de los existentes, supuesto que sí cumple ahora el de Rubiáns.

Aún así, las trabas se enredan en otras administraciones hasta que finalmente se firma el convenio con el Arzobispado de Santiago para la realización de la obra y se consigue que la Agencia Tributaria ceda a los comuneros el usufructo de la parte nueva del camposanto durante 15 años con el fin de que se puedan amortizar los trabajos. También fue necesario contar con los informes favorables de Augas de Galicia y la presentación de un estudio hidrogeológico de los terrenos para determinar la idoneidad de la parcela elegida.

De momento, al haber transcurrido más de una década desde el proyecto inicial, se desconoce el precio que tendrá cada nicho para los vecinos de Rubiáns, si bien en un primer momento se habló de 6.000 euros por fila de cuatro nichos, pero deberán ser actualizados por el encarecimiento de los materiales que se emplearán.

Este es el tercer cementerio parroquial que se amplía en los últimos años pues como se recordará se han hecho obras en los de Cea y Cornazo.

Álvaro Paz confía en que las obras comiencen en un plazo de unos seis meses para que pueda ser utilizado el nuevo espacio antes de que termine el próximo año.

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