La agonía del libre marisqueo acentúa el éxodo de los "rañeiros" hacia Noia

El supuesto "cambio climático" tras el que algunos quieren esconderse no parece existir en la ría noiesa

Las descargas de bivalvos en la lonja de Noia, ayer.

Las descargas de bivalvos en la lonja de Noia, ayer. / FdV

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Algunos dirigentes del sector siguen empeñados en maquillar, o incluso esconder, los pésimos resultados que arroja el libre marisqueo en Arousa, donde continúa en caída libre.

Lo hacen mientras la campaña marisquera en Noia marcha como un reloj, de ahí que sean cada vez más los mariscadores de a flote arousanos que se desplazan a aquellas aguas para trabajar.

Son ya alrededor de un centenar de personas las que, ante el fracaso del libre marisqueo en bancos como Os Lombos, O Bohído y Cabío, han decidido “emigrar” a la ría de Muros-Noia para largar sus “raños”.

Es lógico que el libre marisqueo en Arousa no funcione porque es como si vas a un monte bravo a recoger fruto; lo que vas a coger son setas, si es que las hay y las encuentras

José Ramón Pais

— Vicepatrón mayor de Noia

El sector sabe del fracaso en Arousa porque lo experimenta en sus carnes. Y si algunos aún tenían dudas, parece que estos días las están despejando, ya que los resultados obtenidos en Noia les abren los ojos.

“Lo cierto es que la campaña está evolucionando bien”, explica José Ramón Pais, vicepatrón mayor de Noia. “Es lógico que el libre marisqueo en Arousa no funcione porque es como si vas a un monte bravo a recoger fruto; lo que vas a coger son setas, si es que las hay y las encuentras”, reflexiona.

Lo que quiere decir es que esas zonas comunes de Arousa nada tienen que ver con las que explota Noia, ya que “es como una gran huerta que sembramos, cuidamos y vigilamos exhaustivamente para evitar la acción de los furtivos”, añade José Ramón Pais.

La intensa actividad vivida ayer durante la descarga de bivalvos para su subasta, en la lonja de Noia. |   //  FDV

Un “rañeiro” en la campaña arousana de libre marisqueo. / Noé Parga

Basten como ejemplo de lo que dice y del fiasco en que se han convertido las zonas de libre marisqueo en Arousa, los datos que aportan las propias cofradías.

De esas cifras se desprende que siguen siendo pocos, cada vez menos, los barcos y “rañeiros” (mariscadores de a flote) que apuestan por esta actividad.

Como también confirman las cifras que las capturas son extremadamente bajas en estas zonas que, como se dijo tantas veces, son de todos, pero en realidad no son de nadie, porque nadie las cuida.

A Illa

El lunes, sin ir más lejos, en la lonja de A Illa se vendían apenas 725 kilos de berberecho procedente de Os Lombos do Ulla, en el pasado la zona de libre marisqueo más importante de Galicia.

Un berberecho que, por si fuera poco, además de ser escaso genera pobres ingresos, ya que se vendió en la “rula” isleña a un máximo de 3,3 euros por kilo, para bajar hasta los 2,35 euros.

Cotizaciones similares, por cierto, a las manejadas en lonjas como Cambados y Vilanova, donde las tarifas se han desplomado tras abrir la campaña noiesa.

También procedente de Os Lombos, la lonja de A Illa subastó el lunes 450 kilos de almeja japónica, con un tope de 14,55 euros y un precio mínimo de 8,6.

A su vez, despachó 92 kilos de almeja fina obtenida en el banco de libre marisqueo de O Bohído, situado a caballo entre A Illa, Vilanova, Cambados y O Grove. Y sus cotizaciones tampoco son como para “tirar cohetes”, ya que no llegó a los 49 euros por kilo y bajó hasta los 22.

El desplome de precios arousano

Ayer fueron 127 kilos de babosa de O Bohído, a un máximo de 15, y 28 de Os Lombos, a 26; junto a 90 kilos de fina obtenida en el primero de esos bancos, con un "primer mío" de 25, y apenas 15 kilos de la misma especie sacados del río, a un máximo de 68 euros el kilo.

A esto se sumaron 300 kilos de almeja japónica, también obtenida en Os Lombos do Ulla, que marcaron una cotización máxima de 13,45 y un mínimo de 7,30.

En cuanto al berberecho vendido en A Illa ayer, fueron 438 kilos procedentes de Os Lombos, quedándose su precio máximo en unos pobres 2,80 euros.

Todas ellas cifras muy alejadas de las alcanzadas en los últimos días en Noia, con el berberecho a topes de 21 euros por kilo, la almeja fina a casi 95, la babosa a 27 y la japónica, a 20 euros por kilogramo.

La lonja de Noia, ayer.

La lonja de Noia, ayer. / FDV

Ese de Arousa es el resultado de haberse inscrito el lunes solo 80 barcos para faenar en O Bohído, junto a 296 para la zona de Os Lombos do Ulla.

Muy lejos de aquellos 300 o 400 que no hace mucho se habilitaban para el primero de los bancos, y de los 600 o 700 que llegaban a acudir en una sola mañana a la desembocadura del río.

De Cabío (A Pobra do Caramiñal) ya poco se puede decir, puesto que únicamente se despacharon el lunes 26 naves para ese banco, además de 54 para la denominadas “otras zonas” de libre marisqueo en Arousa.

Estas cifras ponen de manifiesto la pérdida de interés del sector por el libre marisqueo, tal y como se confirmó ayer, con 89 barcos despachados para O Bohído, 286 para Os Lombos, 22 para trabajar en Cabío y 57 para hacerlo en las “otras zonas”.

La migración que no cesa

En definitiva, que el libre marisqueo sigue sin despegar, por lo que parece ir en aumento la cantidad de “rañeiros” que se van a la ría de Muros-Noia para alquilar allí embarcaciones con las que dedicarse en aquellas aguas a la obtención de bivalvos.

Unos productos que, como sucede con el berberecho, en aguas noiesas parecen no sufrir los efectos del cambio climático ni otros males con los que algunos dirigentes del sector arousano tratan de justificar el declive del libre marisqueo.

Frente a esto, puede decirse que la campaña comenzó en la cofradía de Noia la semana pasada, tras el parón que tuvo que soportar a causa del cierre de bancos marisqueros por la toxina.

El berberecho noiés

Pues bien, resulta que en los tres primeros días su lonja colocó en el mercado 105 toneladas de bivalvos por importe de 636.000 euros.

De esas cifras, nada menos que 96 toneladas y 533.000 euros corresponden al afamado berberecho noiés, capaz de marcar en la lonja noiesa el tope antes aludido de 21 euros por kilogramo.

Esta semana las cosas parecen ir incluso mejor, de ahí que el cabildo de la cofradía de Noia decidiera aumentar el lunes los topes de captura diarios para marisqueo a pie y a flote.

Aumento de topes

En el caso de los “rañeiros”, que son alrededor de 1.700, faenando a bordo de medio millar de embarcaciones, esos cupos se situaron en 40 kilos de berberecho para el primer y segundo tripulantes, junto a 25 kilos para el tercero y el cuarto.

A mayores se les permiten 3 kilos de almeja japónica y babosa por mariscador a bordo, junto a 2 kilos de almeja fina.

Por cierto, que para marisqueo a pie los noieses disfrutan de topes de 25 kilos de berberecho por persona, con 2 de almeja fina y 3 kilos de japónica y babosa.

Gracias a esos topes, el lunes se superaron las 49 toneladas de berberecho (260.000 euros), en este caso con una cotización máxima por encina de los 13 euros por kilo en la lonja de Noia. La cual despachó casi 4 toneladas de japónica, a un máximo de 19,85 euros.

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