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Faro de Vigo

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Agosto bate récords de consumo de agua en O Salnés

La red comarcal alcanzó su tope máximo de impulsión, situado en 36 millones de litros diarios | El consumo total alcanzó los 800.000 metros cúbicos | Tan solo se registró una incidencia importante en todo el mes

Instalaciones de la Estación de Tratamento de Auga Potable (ETAP) de Treviscoso. Iñaki Abella

La red de suministro de agua de la comarca ha vuelto a superar otro verano sin apenas incidencias, pero funcionando al límite de su capacidad debido a la masiva presencia de turistas en lugares como O Grove y Sanxenxo. El mes de agosto ha vuelto a batir un récord, al ser el que más consumo ha registrado en el histórico, superando por muy poco los 800.000 metros cúbicos; pero también ha dejado un dato que puede resultar preocupante en el futuro: la capacidad de la Mancomunidade para dar agua a toda la comarca sitúa su tope máximo en 36 millones de litros diarios, una cifra que alcanzó en varios días. Más allá, la red no tiene la capacidad suficiente para aportar más agua desde el Umia a la planta de Treviscoso y de ahí a la red general. El pasado año, pese a ser un año con una gran afluencia turística, el consumo de agua en la comarca de O Salnés se quedó en los 768.561 metros cúbicos. Este mes de agosto es el segundo récord en el histórico, muy cerca del que se estableció en julio de 2020, cuando se consumieron 806.000 metros cúbicos de agua en la comarca de O Salnés.

Ramón Guinarte, gerente de la Mancomunidade de O Salnés, reconoce que “el dato es tremendamente brutal y está relacionado con el volumen de turistas que ha tenido la comarca, que ha sido espectacular, y está yendo parejo con el crecimiento que está experimentando el sector en los últimos años”. Pero para conseguir que todo el mundo tuviese agua cada vez que abría el grifo, la Mancomunidade ha tenido que recurrir a poner tres motores de alta eficiencia, dos de ellos grandes y uno pequeño. En funcionamiento solo pueden estar dos y el tercero se queda en reserva, pero este verano ha obligado a utilizar los dos grandes a un mismo tiempo, recurriendo para ello a reguladores de potencia para no provocar una avería seria en el sistema. Con esos dos motores se ha alcanzado el máximo que da la red, los 36 millones de litros que puede dar la planta, es decir, casi 300 litros de agua por segundo. Guinarte reconoce que “si sigue creciendo el consumo de esta manera, es muy probable que nos cueste dar suministro a toda la comarca, no por falta de agua, sino porque nuestro sistema no da más de sí”.

Que la causa de que se dispare el consumo de agua es por la afluencia de turistas lo demuestra el hecho de que los dos municipios que más consumo han tenido durante agosto han sido O Grove y Sanxenxo. En la península meca se consumieron 244.003 metros cúbicos, mientras que Sanxenxo se llevó 149.724. Este último municipio cuenta con una particularidad, que en verano tan solo recoge el 30% del agua que necesita de la red mancomunada. El resto procede de la conexión que tiene con Pontevedra. Sin embargo, la sequía en la cuenca del Lérez acabó provocando el único incidente de cierta consideración a la red de la comarca. Ante las restricciones en el suministro de agua desde Pontevedra, Sanxenxo recurrió a las conexiones con la Mancomunidade. Los primeros días todo fue bien, pero la enorme demanda provocó que se vaciase el depósito de cola de Ribadumia y que las tuberías de las zonas más altas se quedasen sin presión. Durante tres días, lugares como el polígono industrial de Sete Pías o algunos lugares de Meis y Ribadumia se quedaron sin agua, por lo que hubo que volver al plan inicial y rellenar el depósito de Ribadumia para regresar a la normalidad. Guinarte recuerda lo ocurrido y recuerda que “no fue un problema de que nos quedásemos sin agua por la sequía, simplemente nos quedamos sin presión porque el Umia, afortunadamente, no ha dado indicios de quedarse sin agua todavía”. De hecho, matiza que las recomendaciones que se impulsaron desde los concellos eran “de sentido común para evitar que pudiese afectarnos la sequía”.

Los municipios de A Illa y Vilanova también destacaron en el consumo, con un total de 152.326 metros cúbicos entre los dos. Cambados también rozó los 100.000 metros cúbicos siendo más moderados los consumos de Meaño (61.115), Ribadumia (67.515) y Meis (26.811). Vilagarcía fue el municipio que menos agua consumió durante el mes de agosto, con tan solo 1.422 metros cúbicos de agua. La ciudad arousana cuenta con sus propias redes de suministro, situadas en el embalse de O Con y en el Umia, a la altura de Ponte Baión. De todas formas, el Concello de Vilagarcía y la Consellería de Infraestruturas están tratando de activar la conexión que existe con la ETAP del Ulla para que, en caso de ser necesario, se pueda aportar agua a la red de la ciudad.

A la espera de un nuevo depósito de cola


La falta de capacidad de almacenaje siempre ha sido el gran talón de Aquiles del suministro de agua en la comarca de O Salnés. La Mancomunidade es consciente de ello y, en los últimos años, viene reclamando a Augas de Galicia la construcción de un depósito de cola con capacidad para 15 millones de litros de agua. El actual cuenta tan solo con capacidad para diez, por lo que está llenándose y vaciándose de manera continua durante prácticamente todo el verano, con los motores funcionando a pleno rendimiento las 24 horas del día. Un mínimo fallo en el sistema podría dejar a toda la comarca sin agua de forma inmediata, al no acumular reservas de ningún tipo. Es por ello que ven necesaria la construcción de esta infraestructura cuanto antes. Para facilitar la construcción del nuevo depósito de cola, la Mancomunidade llegó a adquirir, en época de Gonzalo Durán, 30.000 metros cuadrados de superficie en las inmediaciones de la estación de Treviscoso. Esa superficie no solo permitiría la construcción de un depósito, sino que podría acoger un segundo en caso de ser necesario. La adquisición fue comunicada a Augas de Galicia, que tiene un proyecto para llevar a cabo la actuación, pero todavía no se han hecho pasos adecuados para la obra. También se está a la espera de que se sustituya la vetusta tubería que lleva el agua a O Grove por la zona intermareal, trasladándola a tierra firma para mejorar la posibilidad de acometer reparaciones, pero tampoco se han dado los pasos necesarios.

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