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Lobeira muestra todos sus secretos

Los comuneros aprovechan una subvención de Agader para vallar e instalar paneles explicativos en los monumentos megalíticos

Los arqueólogos instalaron ayer los paneles informativos sobre el complejo de Lobeira.

El Monte Lobeira es una caja de sorpresas. Atalaya de la ría de Arousa que no alcanza los 300 metros, sus bosques y espacios forestales esconden una riqueza arqueológica muy poco frecuente, que abarca desde el neolítico hasta la edad media, con restos que así lo avalan. Desde hace años, la entidad que más se ha esforzado en dar a conocer y poner en valor los restos arqueológicos que se encuentran desperdigados por el monte han sido los comuneros de András.

Ellos fueron los que sacaron a la luz los vestigios de la antigua fortaleza de Lobeira y los que se preocuparon de que se hiciesen catas en tres mámoas y un círculo lítico, descubierto este tras los incendios de 2006, para tratar de identificar su origen. Ahora, aprovechando una línea de ayudas del Agader, los comuneros han dado un paso más para poner en valor estos restos, creando un área de protección para el complejo arqueológico que conforman los monumentos megalíticos y el círculo lítico.

La señalización describe las tres mámoas y el círculo lítico que se encuentran en Monte Lobeira

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Esa puesta en valor consiste en la instalación de un vallado de protección de todo el entorno, para evitar el paso de maquinaria pesada cuando se estén ejecutando tareas de limpieza del monte y para limitar el acceso de otros vehículos, así como la colocación de cuatro paneles explicativos sobre el conjunto megalítico que existe en el paraje conocido como Chan das Rozas. Uno de ellos será de carácter general, mientras que el resto se centrarán en explicar el círculo lítico, las mámoas y la arquitectura megalítica y en los destrozos sufridos por este tipo de estructuras, de lo que es un gran ejemplo una de las tres mámoas.

La empresa elegida para llevar a cabo este trabajo ha sido Anta da Moura, que lleva varias semanas realizando trabajos de limpieza, vallado y ordenación del espacio arqueológico y que ayer se centraba en el último paso, el de instalar los paneles explicativos en los dos puntos donde se encuentran las tres mámoas y el círculo lítico.

Una vecina de András contempla uno de los paneles con el círculo lítico al fondo. | // FDV

Juan Castro, arqueólogo que dirige las actuaciones, reconocía ayer que el trabajo también contempla un levantamiento topográfico y fotografías recogidas con un dron, instantáneas donde se aprecian las particulares características de las mámoas y del círculo lítico.

Toda esa documentación ha sido utilizada en los paneles informativos que permitirán al visitante hacerse una composición de lugar de la concentración de monumentos megalíticos que existe en una zona como Lobeira, y los datos que han arrojado las sucesivas catas que se han realizado en los últimos años.

Castro será el arqueólogo encargado de dirigir la visita guiada que se va a celebrar el próximo domingo, a partir de las 10.30 horas, por estos espacios de Monte Lobeira, arrancando en el estacionamiento del mirador para acercarse a la mámoa tres y, posteriormente, a los dos últimos dólmenes y al círculo lítico. Durante la visita se darán explicaciones de la construcción de las mámoas, los diferentes tipos que existen y como son las que se esconden bajo la tierra de Monte Lobeira. También se abordarán las diferentes teorías que existen sobre los círculos líticos, desde la posibilidad de que pudiesen ser cromlechs vinculados a las mámoas a ser edificaciones mucho más recientes, probablemente de la etapa medieval, donde se guarecía el ganado. El círculo lítico fue descubierto tras la ola de incendio de 2006 y se realizó un estudio del mismo por parte de los arqueólogos del CSIC un par de años después que sirvió para arrojar diferentes hipótesis sobre su origen.

Los comuneros de András han sido clave para recuperar enclaves arqueológicos en Lobeira, como fue el caso de la fortaleza

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Los comuneros de András siguen apostando por valorizar el monte que poseen no solo a la hora de proceder a su ordenación forestal, con una apuesta decidida por las especies autóctonas frente a otras como el eucalipto, sino también poniendo en valor los espacios como este, algo que llevan haciendo desde hace años, con la construcción del Faro das Lúas o el mantenimiento de los espacios próximos al mirador de Lobeira.

No es la primera vez que financian una actuación arqueológica en el monte. Hace más de una década, los comuneros decidieron arrojar luz sobre la antigua fortaleza de Lobeira, contratando a una empresa para que excavase en lo más alto del monte. Esas excavaciones sirvieron para sacar a la luz unos 25 metros de la antigua muralla de la fortaleza y para detectar la presencia de un aljibe que serviría para acumular agua de la lluvia.

Aquel hallazgo sirvió para que algunas administraciones pusiesen su vista en Lobeira, con inversiones de la Diputación y la Mancomunidade para mejorar los miradores y los accesos, además de valorar la ejecución de diferentes proyectos arqueológicos y de puesta en valor. Aquel interés se acabó diluyendo, quedándose los comuneros tan solo como garantes de la riqueza de Lobeira.

Daños en el cercado todavía sin estrenar




Los trabajos de desbroce, limpieza y acondicionamiento del entorno de las mámoas y el círculo lítico comenzaron hace ya algunas semanas. Una vez realizados, a principios del mes de agosto, se decidió instalar un vallado perimetral en madera. El vallado entero apenas duró unos días ya que pronto fue visitado por los vándalos, que se llevaron por delante un tramo importante que, ahora, permanece señalizado con unas cintas a la espera de ser restituido en los próximos días. Desde la comunidad de montes lamentan que ocurran este tipo de situaciones, que se dañe de esta forma el bien común, poniendo los hechos en conocimiento de la Guardia Civil y de la Policía Local, aunque son conscientes de la dificultad de identificar a las personas que atentaron contra su patrimonio de esta forma. No es la primera vez que les ocurre una situación así, ya que el panel explicativo que se instaló en los accesos al mirador de la cruz en su día es historia desde hace tiempo. Esperan que situaciones así no se vuelvan a repetir y que el gran número de visitantes que recibe el monte, especialmente durante el verano sirva de freno tanto a este tipo de robos como a los posibles incendiarios. No en vano, las espectaculares vistas que ofrecen el Faro das Lúas y el mirador de la cruz convierten Lobeira en un lugar de visita obligatoria para todos aquellos que se acercan a la comarca de O Salnés.


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