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Faro de Vigo

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As Touzas: una parcela que no sirve para centro de salud pero sí para camping

El terreno rechazado para el edificio médico sí puede albergar 70 bungalós, restaurante, supermercado, aseos y oficinas

José Cacabelos, en uno de los terrenos rústicos en los que se puede instalar un camping. | // FDV

Aunque muchos se pregunten para qué un nuevo centro de salud, si después no hay médicos suficientes para atender a los pacientes, O Grove insiste en esta vieja reivindicación y recuerda que ya hace muchos años que dispone de una parcela reservada para tal fin

El problema es que, según la legislación en vigor, y por situarse en suelo rústico, parece que la Consellería de Sanidade rechaza la opción de ese terreno de 7.000 metros cuadrados asentado en el lugar de As Touzas, al considerar que un centro médico no tiene cabida en terreno rústico.

Lo que sucede, por extraño que pueda parecer, es que ese mismo espacio, también con la ley en la mano, sí podría dar cabida a un camping provisto de recepción, restaurante, duchas, aseos y todo tipo de construcciones y usos similares.

Uno de los planos que se manejaron en los últimos años.

Así lo explica y lamenta el alcalde, el socialista José Cacabelos, convencido de que es “una incongruencia absoluta” y de que “la Xunta tiene que modificar la normativa para permitirnos disponer del centro de salud de una vez por todas y, de paso, modificarla también para impedir que nos veamos invadidos por los campamentos turísticos”.

El cartel de "próxima construcción" se colocó hace un par de décadas.

De este modo, el regidor relaciona la demanda del edificio médico con su preocupación por la proliferación de campings, abundando en lo que manifestó a través de FARO DE VIGO el sábado, al advertir de que su localidad tiene actualmente 9 campings que pronto pueden convertirse en 22, “ya que tenemos las manos atadas y no podemos impedirlo”.

El conselleiro le pide los terrenos

A mayor abundamiento, Cacabelos explica que el conselleiro de Sanidade le envío una carta “para que vuelva a ofrecerle los terrenos para la construcción del centro de salud”.

Ante lo cual reitera que “es imposible conseguir otro terreno; la parcela que tenemos reservada para el centro de salud es la que hay y todo el mundo conoce, situada en As Touzas y adquirida hace un par de décadas por el gobierno del exalcalde Miguel Pérez”.

Imagen de archivo del alcalde Cacabelos en la parcela de As Touzas. FdV

Desde entonces “tuvimos que tramitar un Plan Especial y afrontar multitud de trámites en los que empleamos diez años, intentando que la Xunta lo aprobara”.

Pero no fue así, a pesar de que se necesitan para el centro de salud apenas 3.000 metros cuadrados y de que el terreno reservado tiene 7.000, situados al lado del cementerio y la avenida de Portugal, “por lo que fácilmente podían integrarse al núcleo urbano, que es lo que nosotros estuvimos buscando con el Plan Especial de Infraestructuras”.

¿Cuál es el problema? Pues que “Urbanismo de la Xunta no nos deja, alegando que la parcela es suelo rústico y que la altura máxima son 7 metros, cuando nosotros necesitamos 10 para el edificio médico”, espeta Cacabelos.

No hay sitio para más: Ante la petición de terrenos para el centro de salud que formula la Xunta y la evidente carencia de aparcamientos que padece O Grove, como quedó puesto de manifiesto ayer, el alcalde meco indica que “en O Grove tenemos muy limitado el terreno público, como todo el mundo sabe, por eso nos cuesta tanto disponer de espacio para aparcamiento, instalaciones sanitarias e infraestructuras públicas de cualquier tipo”. FDV

Llegado a este extremo es cuando el alcalde resalta que “no se puede levantar ahí un centro de salud que es básico y vital para todos, aunque nos sobren 4.000 metros cuadrados, pero sin embargo sí que podríamos, mañana mismo y sin apenas trámites, levantar un campamento turístico con 70 bungalós y espacio sólido a base de supermercado, oficinas, restaurante y duchas”.

De ahí que el regidor se pregunte. “¿Cómo se explica a los vecinos que no nos dejan construir el centro de salud que tanto necesitamos porque dicen que no se puede y, sin embargo, permiten que se monte un camping”.

Una de las manifestaciones organizadas para reclamar un centro de salud para O Grove. FdV

A su juicio, “es imposible de entender, y si la ley lo establece así será porque está mal y hay que cambiarla, pues de ningún modo se puede justificar que se frene lo público (centro de salud) pero se incentive lo privado (camping)”.

De ahí que, como hizo el sábado a través de FARO, vuelva a reclamar una revisión de la Lei do Solo de Galicia, “y que los campamentos turísticos tengan al menos tantas exigencias como las que nos plantean a nosotros para disponer de una estructura pública como la del centro de salud”.

El problema de las autocaravanas va en aumento: La masiva afluencia de autocaravanas que registra O Grove, y que el alcalde llegó a definir como “invasión”, se ha convertido en “un problema” que no hace más que acrecentarse. Ayer, sin ir más lejos, había decenas de vehículos vivienda estacionados en la zona portuaria de O Corgo, donde los marineros denunciaron hace días que ocupaban su espacio y que los autocaravanistas incluso hacen de comer en el propio puerto. FDV

En declaraciones a FARO DE VIGO, el alcalde de O Grove apelaba a la Xunta y la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp) “para sentarnos a debatir el modelo turístico de futuro que queremos para localidades como la nuestra”.

Lo hacía tras detectar que “se ha disparado la especulación” para ocupar suelo rústico con campings, multiplicándose el precio del metro cuadrado de monte “un 300%”.

Estamos hablando de unos 300.000 metros cuadrados ocupados por estos campamentos, que es más que el Monte Central de A Toxa

José Antonio Cacabelos Rico - Alcalde de O Grove

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Aunque ese no es el mayor problema que detecta y denuncia. A través de FARO DE VIGO quizo comunicar a sus ciudadanos que “la situación está desbordada ya”, advirtiendo de que todo puede empeorar a corto plazo, “hasta saturar el sistema”.

Y es que tiene sobre la mesa una docena de proyectos para la instalación de nuevos campamentos turísticos, a los que se refiere como “micourbanizaciones que agotan nuestros recursos naturales y pueden hacer colapsar todo el funcionamiento municipal, ya que se disparará hasta límites ingestionables el consumo de agua potable y la generación de residuos sólidos urbanos y de aguas fecales”.

“Donde antes se pagaban 6 euros por metro, ahora se ofrecen 30”

Uno de los motivos de preocupación del alcalde es el de la especulación urbanística que ha detectado en los montes mecos, de ahí que llegue a decir que ésta “supera incluso a la existente en suelo urbano”.

Esto sucede porque “la Lei do Solo deja las puertas abiertas a esa especulación en nuestro suelo rústico, de ahí que donde antes se pagaba entre 3 y 6 euros el metro cuadrado ahora se ofrezcan entre 25 y 30”, asegura José Cacabelos.

Motivo por el cual, el máximo mandatario espeta que “no se puede permitir que se especule con nuestro futuro, porque O Grove se sustenta en el medio ambiente, nuestros montes y nuestras playas”.

Es “un atractivo que nos hace únicos y debemos proteger, defender y consolidar, pero no podemos hacerlo si existe un descontrol con las autocaravanas y los campamentos turísticos, ya que si bien son servicios interesantes y necesarios, no pueden tolerarse cuando se supera el punto de equilibrio y nos abocan a un modelo de turismo que no es el que debemos defender para O Grove”.

Tras alertar también de la saturación que sufre O Grove con las autocaravanas, Cacabelos quiere dejar claro que no está en contra de estos vehículos, “sino que rechazo que lleguen 200 al día e invadan la costa sin orden ni control”. Y con los campings opina lo mismo, “pues en absoluto critico los 9 que ya tenemos desde hace treinta años, pero con el que está ya en tramitación y los 12 que pueden instalarse pronto, caminamos hacia una situación alarmante”.

Lo peor de todo, sugiere el regidor, es que “la Lei do Solo de Galicia nos deja con las manos atadas porque permite esos campamentos, por eso reclamo apoyo a la Xunta, para que entienda y atienda las singularidades de un municipio como el nuestro y nos entregue herramientas que, llegado el momento, nos permitan frenar este tipo de proyectos”.

Cuando se le pide que detalle las características de esos proyectos que tiene sobre la mesa y aclare por qué los considera una amenaza, Cacabelos esgrime que “utilizando las normas de la Xunta se permite que en parcelas de suelo rústico de más de 5.000 metros cuadrados se pueda levantar un edificio sólido".

Son micourbanizaciones que agotan nuestros recursos naturales y pueden hacer colapsar todo el funcionamiento municipal, ya que se disparará hasta límites ingestionables el consumo de agua potable y la generación de residuos sólidos

José Cacabelos - Alcalde de O Grove

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Y en el mismo "se permite incorporar supermercado, oficina de recepción, baños, duchas, cafeterías y restaurante, y todo eso ahí quedará construido para siempre, en ese suelo rústico que se supone que hay que proteger”, remarca.

Asimismo, en esos campamentos “pueden aprovecharse parcelas para instalar bungalós que, en realidad, no son desmontables, ya que llevan una solera de hormigón y se convierten en instalaciones fijas”.

El alcalde, José Cacabelos, aporta esta imagen de una de las zonas que ya funcionan como campamento turístico y pueden ser ampliadas. | // FDV

Son, añade, “viviendas de 40 metros cuadrados con salón comedor, baño y dos o tres habitaciones, con capacidad para seis personas y que requieren acceso rodado, abastecimiento de agua, saneamiento, recogida de basura y electricidad, es decir, todas las características de una urbanización”.

De este modo trata de hacer ver que “se está consiguiendo que el suelo rústico que deberíamos proteger se vea invadido por esos mal llamados campamentos turísticos que acaban siendo auténticas urbanizaciones, las cuales amenazan nuestro futuro como destino turístico avalado por el medio ambiente y el paisaje”.

El alcalde mostró ayer a FARO algunos de los lugares en los que se quieren instalar nuevos campamentos. FDV

Lo que ocurre es que esa Lei do Solo a la que se refiere “hizo que en O Grove, donde llevábamos con nueve campamentos desde hace treinta años, tuviéramos que aprobar ya un proyecto para otro más, porque estábamos obligados a ello y no teníamos capacidad para denegar esa licencia”.

Los bungalós son viviendas de 40 metros cuadrados con salón comedor, baño y dos o tres habitaciones, capacidad para seis personas y que requieren acceso rodado, agua, saneamiento, recogida de basura y electricidad

José Cacabelos

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Pero es que ahora “ya contamos hasta doce expedientes más en la oficina de Urbanismo, referidos a otros tantos proyectos con las mismas características, es decir, para actuar sobre terrenos de más de 5.000 metros cuadrados de suelo rústico”.

¿Qué quiere decir esto? Pues que “en el plazo de cuatro o cinco años O Grove podrá tener 22 campamentos turísticos o espacios habilitados para autocaravanas en esos terrenos que debemos preservar”.

Dicho de otro modo, “22 microurbanizaciones que dispondrán de un edificio sólido y una media de entre 40 y 50 bungalós, aparte de otros espacios para tiendas de campaña y demás”.

Más de mil usuarios

Por ende, “dependiendo de los metros cuadrados a utilizar, ya que “algunos pueden irse hasta los 10.000 o 20.000 metros cuadrados, vamos a tener campamentos con una media de 300 o 400 personas que van a superar los mil usuarios al día, sobre todo durante los fines de semana, como ya sucede ahora”.

La consecuencia inmediata es que “estaremos consumiendo buena parte de ese monte que nos diferencia como destino y debemos proteger, porque estamos hablando de unos 300.000 metros cuadrados ocupados por estos campamentos, que es más que el Monte Central de A Toxa”.

Acumulación de residuos orgánicos

Al margen de esa ocupación de zonas verdes, el primer edil meco abunda en el uso de servicios municipales. “A día de hoy la zona de San Vicente do Mar, Balea, Reboredo y similares estamos gestionando al día unos 11.000 kilos de residuos orgánicos –apunta–, de los cuales el 50% es aportado por los campamentos existentes”.

Algunos de los cuales “pasaron de tener 7 contenedores individuales que había que recoger cada día a disponer de 18, y si esto sucede con los 9 campings actuales, ¿qué va a pasar cuando estén operativos los 22?”, se pregunta el alcalde.

La respuesta parece evidente: “Estaremos ante un problema muy importante para el Concello en cuanto a gestión de residuos, ya que se generará una cantidad ingestionable”.

Abastecimiento y EDAR

Además, “se registrará un alto consumo de agua potable que complicará el ya problemático abastecimiento al que debemos hacer frente”.

Sumándose a todo ello “una generación de aguas residuales tan importante sobrepasará con creces la capacidad de la estación depuradora de San Vicente, que ya está a día de hoy prácticamente colapsada”.

Los campings requieren de acceso rodado, recogida de basura, electricidad, agua y saneamiento, es decir, como una urbanización

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No hay que perder de vista que “para nosotros ya supone un problema actualmente la gestión del agua y los residuos solamente en los 9 campamentos que tenemos ya, por lo que si pasamos a tener 22 va a ser totalmente ingestionable”, vuelve a repetir el alcalde.

Y claro, “si estamos hablando de que tenemos problemas de sequía en Galicia, de que hay que hacer una mejor gestión del agua o de que hay que depurar mejor para no contaminar nuestros mares, resulta paradójico que a través de la modificación de la ley realizada por la Xunta se permitan unas instalaciones que van a disparar los consumos y gastos en abastecimiento, saneamiento y recogida de basura”.

En definitiva, que “no podemos permitir que colapse el sistema”, de ahí que Cacabelos pida reiteradamente “una reflexión de todas las Administraciones y los Concellos”, aún siendo sabedor de que “ningún otro pueblo tiene encima de la mesa un problema tan grave como nosotros”.

“Tenemos 2.200 personas en el rural y podemos tener que gestionar 9.000 al día”

El alcalde de O Grove deja constancia de que “en todo el rural tenemos censadas 2.200 personas, y algún camping de los que tenemos hoy en día en marcha puede acoger durante un fin de semana a más de mil”.

Por tanto, “si incorporamos más campamentos turísticos tendremos que gestionar una población diaria que puede superar las 8.000 o 9.000 personas, con lo que esto supone de amenaza para la gestión municipal”.

Se trata, cree el alcalde, de “una proliferación de campamentos turísticos que genera un problema importante en O Grove, donde estamos sufriendo una presión que no tienen otros ayuntamientos”.

Y “no se trata de criticar lo que hacen otros municipios, sino de exponer la situación para reivindicar una reflexión y lograr que la ley permita una excepcionalidad en nuestro pueblo, para que podamos limitar o regular el modelo de municipio turístico que queremos para el futuro”.

La parte trasera de uno de los campings actuales. FDV

Esto es tanto como decir que Cacabelos reclama “que nuestro Concello tenga la autonomía suficiente para que, llegado el momento, pueda frenar este tipo de licencias si considera amenazado su futuro”.

A su juicio, “debemos tener capacidad para poder decir que ‘no’ a esas solicitudes que se acogen a la Lei do Solo; debemos poder defender, si es necesario, que O Grove no puede autorizar campamentos en los próximos 15 o 20 años, porque nuestro municipio es un espacio limitado con unos recursos también limitados que estamos consumiendo cada vez más mientras nos dicen que tenemos que economizar y respetar el medio ambiente”.

Cree que se hizo para favorecer a municipios del interior y a Ons, “pero perjudica al nuestro”

El alcalde de O Grove considera, y dice entenderlo, que con la modificación de la Lei do Solo de Galicia “se trataba de promover campamentos específicos en zonas como la isla de Ons e incentivar el turismo en el interior de Galicia, lo cual me parece muy bien”.

José Cacabelos en una de las zonas susceptibles de ser utilizadas como campamento turístico, ayer. FDV

Lo que sucede es que “esas normas que para algunos destinos podrían suponer una solución o un valor añadido, lo que están consiguiendo en O Grove es generar un problema enorme, de ahí la necesidad de que se atiendan las singularidades de cada municipio y nos permitan disponer de herramientas con las que protegernos".

Sin ellas, "nuestros técnicos de Urbanismo se sienten desamparados y, con las manos atadas, no pueden evitar contenciosos como los que ya tenemos encima por asuntos relacionados con las licencias”.

Sabe Cacabelos, tras conversar sobre esto “con diferentes alcaldes”, que “en otros municipios no tienen la presión que soportamos nosotros, de tal forma que muchos de los pueblos a los que se quiso favorecer con la nueva ley no tienen ni un solo proyecto de campamento sobre la mesa, mientras que nosotros tenemos doce”, remarca.

Sucede así “porque prácticamente todo el suelo rústico de O Grove da al mar, por ser una península de apenas 20 kilómetros cuadrados de superficie, y lugares como Con Negro, Balea, Area Grande y todo lo que es San Vicente nos convierten en un sitio privilegiado en el que todos quieren asentarse y hacer negocio”.

Pero ese espacio privilegiado y protegido “corre riesgo con la masificación provocada por esas microurbanizaciones que son los campings”.

Instalaciones que nada tienen que ver con las de los años 80

La legislación gallega sobre turismo “recogió hace unos años la definición y características de los campings, que nada tienen que ver con aquellos de los años 80, cuando se colocaba una tienda de campaña o una autocaravana y donde todo volvía a ser monte al finalizar la temporada estival”, recuerda el alcalde.

Como también cambió la normativa referida a las licencias, pues antes “sacar adelante un camping requería de un plan especial, que es casi como un PXOM, además de necesitar una aprobación inicial, un proceso de exposición pública y diferentes informes sectoriales, antes de la aprobación provisional y, si procedía, la definitiva”.

Es decir, “un proceso que implicaba a muchas Administraciones y ofrecía totales garantías”.

Pero “a día de hoy cualquier promotor con un terreno de más de 5.000 metros cuadrados en suelo rústico e informes favorables de Medio Ambiente y Turismo, que suelen darlos todos, automáticamente viene a pedir licencia municipal para implantar un campamento turístico, y no tenemos forma de evitarlo”.

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