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Faro de Vigo

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Medidas para paliar el desastre en Xiabre

Vilagarcía y Caldas van a colaborar con los comuneros de Cea y Saiar con el objetivo de que no se vuelvan a reproducir situaciones como las de la pasada semana

Panorámica del monte Xiabre después del incendio de la pasada semana. Noé Parga

Desoladora. Esa es la imagen que ofrece gran parte del monte Xiabre, entre los municipios de Vilagarcia de Arousa y Caldas, después de que las llamas arrasasen por completo una superficie próxima a las 600 hectáreas. Gran parte de esa superficie pertenecía a dos comunidades de montes, la de Cea (Vilagarcía) y la de Saiar (Caldas de Reis), cuyos presidentes se reunieron ayer con sus alcaldes en la zona cero de la catástrofe, el antiguo campo de tiro de Xiabre. Desde ese punto, se podíano bservar hectáreas y hectáreas de color negro y parduzco y las huellas que dejó el fuego, sobre todo en aquellos puntos donde se ensañó con la vegetación .

Ante este panorama desolador, las dos administraciones municipales se comprometieron con los comuneros a buscar soluciones para que el monte pueda recuperarse lo antes posible del desastre ecológico que se desató en la noche del pasado jueves. Xoán Manuel Rey, alcalde de Caldas, no dudó en asegurar que la administración que dirige, pese a no ser su competencia, está dispuesta a “mostrar todo el apoyo que necesiten a los comuneros, que son los únicos valedores del monte”. Insistía en que “estamos dispuestos a invertir en el monte para que no vuelvan a pasar estas catástrofes y complementar en el presupuesto una cantidad para hacer frente a estas situaciones”.

Se contratará a un ingeniero de montes y se elaborará una lista con propietarios afectados por el fuego causado en Xiabre

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La intención es elaborar un listado de propietarios afectados y presionar a las administraciones que tienen competencias a buscar medidas que eviten este tipo de situaciones porque “no se están tomando las medidas que se deberían tomar”. Por su parte, Alberto Varela, alcalde de Vilagarcía y presidente de la Fegamp, apuntaba que “no es el momento de ver errores, pero creemos que es evidente que la política forestal no está siendo lo suficientemente eficiente, sobre todo ante los incendios con los que nos estamos encontrando”.

Un ejemplo de ello fue lo ocurrido la pasada semana, cuando el fuego arrasó hectáreas y hectáreas en Xiabre y en otros puntos de la ría, llegando a poner en riesgo a muchas viviendas y causando un daño ecológico irreversible. “Esperamos que la Xunta haga una evaluación del impacto económico que ha provocado este incendio”, señalaba Varela. El regidor vilagarciano insistía en que la administración que preside lleva tiempo colaborando con los comuneros y que, este año, le va a tocar hacer un esfuerzo extraordinario porque “no vamos a permanecer ajenos a lo que ha pasado aquí”, algo que espera que también sea asumido por otras administraciones con competencias en la ordenación de los montes. No en vano, el regidor recordaba ayer que la administración que dirige destina una línea de ayudas de 80.000 euros anuales a los comuneros del municipio.

Alberto Varela habla con un comunero de Cea en el antiguo campo de tiro. | // NOÉ PARGA

Entre las primeras medidas que, por ejemplo, va a adoptar Caldas, se encuentra la contratación de un ingeniero de montes para estudiar posibles soluciones a lo ocurrido, y sobre todo, buscar métodos que puedan evitar que vuelva a ocurrir lo mismo una y otra vez, es decir, que un incendio originado en Saiar se acabe llevando por delante cientos de hectáreas en los dos municipios.

El presidente de la comunidad de montes de Saiar, José Manuel Suárez, apuntaba que “estamos comenzando a realizar la valoración de los daños que ha causado en nuestros terrenos, pero nos ha acabado con importantes plantaciones en las que tendremos que volver a empezar de cero”. En cuanto a superficie, los cálculos que realizan cifran en unas 320 hectáreas las que el fuego consumió en su parroquia y en 600 las totales. Suárez, al igual que su homólogo de Cea, se mostró molesto porque “no entendemos como puede saltar de un lado a otro sin que se consiga frenar, incluso cuando se adentra en zonas de plantaciones limpias y ordenadas”.

“Más de 600.000 euros se han convertido en ceniza”

Echar una mirada al monte Xiabre desde la zona del antiguo campo de tiro causa una enorme desazón, sobre todo, si gran parte de tu vida la has pasado cuidando ese monte. Esa era la sensación que tenía ayer el presidente de la Comunidad de Montes de Cea, Julián Abuín, que todavía se encuentra calculando las pérdidas que ha sufrido la entidad. “Más de 600.000 euros se han convertido en ceniza, tanto de subvenciones que empleamos para reforestar el monte, como de dinero propio de los comuneros, ya no queda nada de ellos, son humo”. El presidente de la comunidad reconocía ayer que “no nos queda otra que volver a empezar de cero, hacer una nueva planificación y comenzar con un proyecto de ordenación del monte, gastando una importante cantidad de dinero”. Abuín también cargó contra los servicios de extinción de incendios, al no entender como “no se frenaron antes las llamas, porque este monte cuenta con un buen número de pistas para pasar y creemos que se pudo controlar mucho antes”.

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