La parroquia de San Martiño de Meis se vio ayer envuelta en llamas. Todo empezó cerca de las cinco de la tarde con un foco que se generó en las inmediaciones de la bodega Terra de Asorei.

La alerta entre los vecinos se produjo prácticamente de manera inmediata desplazándose hasta el lugar brigadas anti-incendios, bomberos e incluso Guardia Civil. Todo ello con el refuerzo de dos helicópteros y varias motobombas para tratar de controlar un fuego que encontró un aliado en el viento que soplaba con fuerza.

La propia autovía de O Salnés ejerció frenó el avance de las llamas, si bien se vivió un momento de gran tensión cuando algunas hojas prendidas empezaron a pasar al otro lado de la carretera. La amenaza de que el fuego prendiese en una zona con tanta extensión arbolada obligó a reaccionar rápido para apagar cuanto antes cualquier pequeña llama.

Pronto se consiguió cerrar el perímetro de las fogatas para posteriormente tratar de sofocar los puntos de mayor intensidad, algo que se pudo ir logrando con el trabajo desarrollado por un buen número de profesionales que humedecieron la zona a la espera de que no quedase ni un solo rescoldo activo.

La extensión de la superficie quemada se acercó a una hectárea en una zona marcada por la presencia de viñedos, si bien la mayor parte del terreno afectado corresponde a monte.

Después de cerca de tres horas, el operativo compuesto por más de veinte personas fue abandonando el lugar a la espera de que en las próximas horas se haga el balance definitivo del daño causado por el incendio.