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Faro de Vigo

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Jan Mrácek y Lukás Klánský Miembros del Trío Lobkowicz. Concertino de la Orquesta Filarmónica Checa y reputado pianista, respectivamente

"La música clásica es como un buen Rolls-Royce"

Son los artistas más jovenes del Clasclás, si bien avalados por su fructífera trayectoria y media vida tocando juntos

Mrácek toca un violín de 1758 cedido por Peter Biddulph y Klánský es un virtuoso del piano. Tienen 30 y 33 años respectivamente. Noé Parga

Jan Mrácek (Pilsen, 1991) y Lukás Klánský (Praga, 1989) son dos prometedores músicos checos que protagonizan hoy en la Praza da Peixería (21.00 horas) la cuarta noche de Clasclás. Lo harán con el aforo completo. Son los artistas más jóvenes del programa, aunque ello no les supone ningún handicap. Integrantes del Trío Lobkowicz llevan media vida tocando juntos.

Jan Mrácek, con 30 años de edad, es el concertino de la Orquesta Filarmónica Checa. Lleva año y medio tocando un violín italiano de Carlo Fernando Landolfi de 1758 cedido por Peter Biddulph que espera seguir utilizando por más tiempo. En 2014 ganó el prestigioso Concurso Internacional de Violín Fritz Kreisler de Viena y fue el más joven en alzarse como el mejor músico en la Primavera de Praga (en 2010), entre otros.

Por su parte, Lukás Klánský es uno de los pianistas checos más solicitados y también ha ganado numerosos premios, como el EPTA 2002, Agropolli 2003, Beethoven´s Hradec 2007 o el International Rotary Piano Competition 2012. A los 15 años debutó en la sala Dvorak de Praga con la Orquesta de Cámara de Praga interpretando el Concierto en fa mayor de Mozart.

La jefa de estudios del Conservatorio de Vilagarcía, Vladimira Smausova, aunque lleva más de tres décadas afincada en la capital arousana, es de origen checo y por ello ejerce de traductora en esta entrevista para FARO.

– Son los músicos más jóvenes del programa artístico del Clasclás. ¿Para ustedes supone una ventaja o un inconveniente?

–Jan Mrácek: Aunque somos los más jóvenes, tenemos muchísima experiencia en los escenarios en la República Checa y también en el extranjero. Cuando se encuentran jóvenes y otros músicos más avanzados en edad, los más jóvenes cogen experiencia de los más veteranos y estos cogen la energía de los más jóvenes. También queremos destacar que estamos muy agradecidos y contentos de haber sido invitados a este festival en Vilagarcía.

–Lukás Klánský: Ya no somos tan jóvenes... Estamos llegando a una edad media [se ríe] y por tanto pasando ya a otro nivel.

– Ambos empezaron a tocar a los 5 años y cuentan con una dilatada trayectoria profesional. ¿Cómo fueron los comienzos? ¿Proceden de familia de músicos?

–J. M.: Los dos pertenecemos a familias de músicos. Desde pequeños crecimos en un ambiente musical, por tanto un ambiente muy natural para nosotros.

– La suya es una profesión muy exigente, con muchísimas horas de dedicación. ¿Cómo es el día a día de un músico de alto nivel?

–J. M.: Mi trabajo como primer violín en la Filarmónica Checa es un poco diferente al de Lukás. Debemos dedicar tiempo a nuestras familias, aunque no tenemos mucho porque también tenemos que trabajar con nuestro instrumento. Todo depende de la demanda que tenemos para conciertos. Creemos que ahora en verano será una época más relajada para nosotros.

– ¿Cuántas horas pueden llegar a ensayar al día?

– L. K.: Depende de la programación que tengamos. No hace falta que nos veamos todos los días, podemos estudiar solos, pero llegado el momento tenemos que vernos a diario y trabajar intensamente.

– ¿Cuánto tiempo llevan tocando juntos?

– L.K. y J.M.: Catorce o quince años.

“No se puede obligar a nadie a escuchar música clásica; la clave es la educación desde niño para amarla”

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– ¿Qué mensaje le trasladarían a la gente que tiene la percepción de que la música clásica es exclusiva para un público selecto?

– L. K.: Lo que se está haciendo bien en el ámbito educativo son los conciertos pedagógicos, los que está presentando en estos momentos la Filarmónica Checa. No se puede obligar a nadie a escuchar la música clásica, a la fuerza, esto aburre y el método no funciona. Hay que ir poco a poco con estos conciertos pedagógicos, educando a los niños y enseñarles lo que es la música desde críos para que empiecen a quererla y amarla. Es lo que hace que se extienda.

–J. M.: No es necesario hacer tanta publicidad de la música clásica porque siempre habrá una parte de la gente que quiere disfrutar de ella. Para nosotros los conciertos son días festivos en los que nos vestimos bien y pasamos una buena tarde. La música clásica es como un buen Rolls-Royce; no se van a fabricar más para llegar a más gente.

“Paseando por Vilagarcía fue el primer día en el que no tenía ninguna preocupación, me sirvió para descansar”


– ¿Cómo han sido estas primeras horas en Vilagarcía?

–Jan Mrácek: Llegamos ayer [martes]. Di un pequeño paseo por la ciudad y me pareció muy bonita. La verdad es que fue relajante. Fue un primer día en el que no tenía ninguna preocupación, estaba descansando paseando por Vilagarcía.

–Lukás Klánský: Admiro la gastronomía gallega. Cuando vengo a Galicia me encanta probar su cocina, es uno de mis hobbies. Estamos disfrutando de la estancia.


– ¿Qué aspecto diferenciador ofrecen en el concierto de esta noche dirigido al público arousano?

– L. K.: La primera parte es un poco tradicional, con piezas de Mozart y Mendelssohn. También vamos a presentar algunas obras de compositores checos que para el público de aquí puede ser una novedad porque la música checa no es muy conocida. El público es cada vez más agradecido y colaborador con los artistas, que tocamos con mucho corazón.


– ¿Encuentran entre el público de sus conciertos a personas de su edad?

– L. K.: Antes la mayoría del público era gente mayor, pero cada vez va descendiendo la media de edad.

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