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Faro de Vigo

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El Titanic más artesano tiene en Vilaxoán su hogar

José Luis Barca, gran apasionado del modelado, ha empleado 18 meses en recrear en su casa el pecio del trastlántico británico en el mismo estado en el que se encontró en 1985

José Luis Barca en el estudio de su casa mostrando una de las dos partes del pecio del Titanic. Iñaki Abella

El descubrimiento de cualquier talento tiene en la pasión por lo que se hace su vitamina más preciada. Solo esa mentalidad incondicional hace posible el emplear tiempo, ilusión e incluso dinero sin recibir a cambio nada más, y nada menos, que la satisfacción de hacer realidad aquello que no está al alcance de cualquiera.

Un claro ejemplo de como llevar a cabo una vocación con el placer como moneda de cambio es el de José Luis Barca Bravo. Un vilagarciano de 43 años que ha sido capaz de recrear el precio del Titanic encontrado en 1985 con sus propias manos y en el desván de su propia casa en Vilaxoán.

Vista aérea del trabajo de recreación de la proa y de la popa del trasatlántico. | // FDV

Su afición por el modelado le viene desde bien pequeño. Aquellas masillas para principiantes le sirvieron para ir experimentando en la creación de figuras que se convirtieron en la confirmación de sus capacidades. El moldeado de aquellos materiales le servía para entretenerse y disfrutar, y de paso, contar en su habitación con personajes que le fascinaban a su imagen y semejanza.

Con formación en diseño gráfico, fue a partir de 2012, ya con la solvencia económica que le daba su propio trabajo, cuando José Luis decidió dar un paso más con materiales de mayor calidad para ser trabajados. Todavía tiene muy nítido en su recuerdo aquello que le llevó a emprender un camino de única dirección y siempre en ascenso. “Leí un libro de Manel Loureiro y me quedé impresionado con un relato que quise recrear. Fue una escena que hice en masilla, con sus figuras y demás. Contacté con él por redes sociales y se la regalé. Desde entonces cada vez que saca un libro repito lo mismo”.

Diorama de Iván Ferreiro creado también por él. | // I. ABELLA

Desde aquellas recreaciones de personajes de ficción como Songoku o de la serie Juego de Tronos, entre otros muchos, la evolución de sus modelados le llevó también a realizar los llamados dioramas, es decir, la representación en 3D de una fotografía o una escena que muestra aquella realidad que quiere plasmar. Su afición por la música, y por Iván Ferreiro en particular, también le llevó a conocer al cantante de Nigrán a través de una recreacion propia que también le hizo llegar. Como él mismo señala, “lo que hago me dio pie a conocer a mucha gente que admiro”.

Una parte del proceso tan artesanal de modelado del pecio del Titanic. FDV

Dentro de las muchas horas que el vilagarciano pasa en su propio taller surgió la posibilidad de afrontar un reto mayor. Nada menos que configurar las partes del pecio del Titanic hallado en 1985. Todo un reto en el que José Luis empleó 18 meses de su tiempo libre a partes iguales entre la proa y la popa del histórico trasatlántico británico, pero antes de ponerse manos a la obra hubo un intenso trabajo de documentación.

Compró los planes por internet

El visionado de vídeos y fotografías ocupó muchas horas antes de iniciar el modelado. “Compré los planos del barco en internet y me puse a trabajar con cartón y masa con la idea de plasmar el pecio con el óxido y el deterioro con el que fue encontrado. Quería ajustarme todo lo posible y me puse cada día a ello en los ratos que tenía. Sin prisa, pero sin pausa”, apunta el vilagarciano.

El aspecto de la maqueta es totalmente idéntico al estado en el que fue encontrado el barco en 1985. FDV

Desde las cubiertas, los corales de los ventanales, o incluso el deterioro que rodeaba a la nave en el fondo del mar. Ningún detalle quedó al azar en la pieza de la proa que fue la primera en tomar cuerpo. En ella empleó José Luis Barca nueve meses y el resultado de su trabajo se convirtió en la mayor motivación para llevar cabo la creación de popa con el mismo cariño que hizo posible esa primera parte.

Ese genial trabajo reposa ahora en su propia casa y solo lo conocen los más allegados. Entre ellos su compañero de trabajo, David Morales, y que fue el primero en animarle a que esa creación pueda ser vista de manera pública como el mejor reconocimiento a tanto talento y dedicación.

Exposición en octubre en el Centro Comercial Arousa

Tras una conversación con Luis González de la Ballina, director del Centro Comercial Arousa, se ha abierto la posibilidad de realizar una exposición en octubre en la que José Luis Barca podrá mostrar, además de a su Titanic, todos las figuras, dioramas y elementos que ha venido creando a lo largo de todos los años en la intimidad de su casa.

Como él mismo autor reconoce, “me animaron a hacer la exposición y allí estará lo que y hago junto a las creaciones de un amigo, Fernando Cobo, para hacer una exposición conjunta. La verdad es que me hace mucha ilusión y espero que guste algo a lo que todos los días le empleo algo de mi tiempo porque lo disfruto muchísimo”.

“Si paso un mes sin modelar me siento incómodo”

Nunca ha pensado José Luis Barca en monetizar una cualidad tan destacada como la suya. Considera a este respecto que “cada cosa que hago son pequeños retos que yo me marco y todas las figuras que hago son para regalar”. Añade a este respecto que “es una afición pura y dura y no quiero perder ese espíritu. Si esto lo convierto en algo para rentabilizar posiblemente perdiese todo el atractivo que tiene para mí y todo lo que me proporciona. Si me hacen un encargo seguro que no lo disfrutaría de la misma manera. El hacerlo por placer me da una libertad muy grande que es lo que valoro más que nada”.

Entre sus ocupaciones actuales se encuentran dioramas del grupo Guns&Roses o uno relacionado con el último libro de Manel Loureiro. Atrás han quedado otras creaciones como la de Walter White, protagonista de la popular serie “Breaking Bad”, además de otros personajes de cómic. Una afición que se ha convertido para José Luis casi en una necesidad vital. “Si paso un mes sin modelar me siento muy incómodo”, concluye.

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