“Hay travesuras, inocentadas… y actos que son pura maldad”. Son palabras de José Antonio Álvarez, coordinador del Servicio de Emerxencias de O Grove, para referirse al hurto de las llaves del camión contraincendios y de un casco de bombero, que sufrió una de sus dotaciones durante la pasada madrugada de San Juan.

Los hechos sucedieron sobre las cuatro de la mañana, en una gran hoguera pública que se había organizado en el barrio de Porto Meloxo. A esa hora, el equipo de Emerxencias de O Grove trataba de bajar un poco las dimensiones de las llamas, para lo cual estaban echando agua a la “cachada”, procedente de la cisterna del camión.

Los efectivos se encontraban a unos diez metros de distancia del vehículo, y fue en el momento en que se quedaron sin agua cuando se dieron cuenta de que algo había sucedido en el camión. Fueron rápidamente a la cabina, y fue entonces cuando comprobaron que una persona había accedido al interior y se había llevado un casco amarillo de bombero, con una linterna para trabajar en atmósferas explosivas incorporada, así como las llaves del contacto.

“¿Qué habría pasado si en vez de un contenedor hubiese fuego en una casa? Podría haber sido una calamidad"

La fatalidad quiso que apenas unos minutos después el servicio recibiese una llamada de teléfono indicando que había un contenedor ardiendo en la calle Luis Seoane. Emerxencias se puso rápidamente en contacto con la Policía Local, que acercó al personal antiincendios a su base para coger un segundo vehículo con agua. Pero a pesar de toda la prisa que se dieron, cuando llegaron a Luis Seoane, los vecinos ya habían apagado el contenedor.

“¿Qué habría pasado si en vez de un contenedor hubiese fuego en una casa?”, se pregunta José Antonio Álvarez. “Podría haber sido una calamidad”, se responde a sí mismo, dado que al no poder mover su camión habrían tenido que depender de medios de fuera de la localidad en una noche ya de por sí compleja como la de San Juan.

Por ello, el coordinador de Emerxencias de O Grove opina que la persona que cogió las llaves, “actuó con maldad”, pues se metió completamente en la cabina y dispuso de unos minutos para cometer el hurto. Las puertas del camión estaban cerradas, pero sin llave.

El servicio municipal publicó lo sucedido en sus redes sociales a primera hora de la mañana, y admiten “no dar crédito”. Sobre las 13.30 horas de hoy lunes todavía no habían aparecido ni las llaves ni el casco.