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"A Santiña" de Asorey está casi a salvo

La Xunta y el administrador concursal de la Casa de Galicia en Montevideo alcanzan un acuerdo para la adquisición de la escultura

Dos mujeres observan "A Santa", de Asorey, durante la exposición "Galicia, un relato no mundo" XOAN ALVAREZ

La Xunta de Galicia y el administrador concursal que está gestionando la liquidación de los bienes de la Casa de Galicia de Montevideo (Uruguay) han llegado a un principio de acuerdo para que la institución autonómica compre “A Santiña”, del escultor cambadés Francisco Asorey. De este modo, se evita el riesgo de que fuese adquirida por un coleccionista privado, lo que podría suponer que la pieza dejase de estar expuesta en un espacio público. Eso sí, la Xunta se ha comprometido a que “A Santa” se quedará en Uruguay, preservando así el patrimonio cultural de este país sudamericano y de la colectividad gallega asentada en él.

La Casa de Galicia de Montevideo fue durante décadas una de las organizaciones de emigrantes gallegos más relevantes del mundo. Llegó a poseer una infraestructura sanitaria gigantesca, con un sanatorio de 380 camas y seis policlínicas, y atesoró durante décadas un importante patrimonio artístico y cultural. Una de sus piezas más sobresalientes era “A Santiña”, de Asorey.

Fachada del hospital de la Casa de Galicia de Montevideo ANDRES FERNANDEZ

Pero la institución terminó ahogándose en los últimos años en una deuda que llegó a rondar los 80 millones de euros. El Gobierno uruguayo ordenó la intervención de la entidad, y esta entró en liquidación. Eso puso en riesgo el servicio sanitario que estaban recibiendo 45.000 mutualistas, una nómina de 3.000 trabajadores, varios centros sanitarios y un buen número de piezas culturales, entre ellas una biblioteca con 4.000 libros, obras de Castelao y Colmeiro, y “A Santa” de Francisco Asorey.

Ante el temor de que la obra saliese a subasta y cayese en manos de un coleccionista privado, se sucedieron en Galicia voces a favor de que fuese la Xunta la que adquiriese la escultura. Así lo reclamaron, por ejemplo, desde la asociación Francisco Asorey, de la que forman parte varios descendientes del artista; o el Bloque Nacionalista Galego. Y, finalmente, la Xunta se ha hecho con este patrimonio.

Eso sí, el acuerdo todavía no está firmado, pues debe refrendarlo antes el Juzgado de Montevideo que tramita la causa. La administración judicial dispone de un plazo de 15 días hábiles para comunicar su postura al respecto, y este plazo vence el 30 de mayo.

El síndico, (administrador concursal) al que le ha sido asignada la gestión de la liquidación de la Casa de Galicia, Fernando Cabrera, de la Liga de Defensa Comercial (Lideco) explica que el preacuerdo contempla que la Xunta de Galicia abonará unos 17.000 euros por las obras de arte de Asorey, Colmeiro y Castelao, y una cantidad simbólica por una serie de bienes que no han sido tasados, como los libros de actas de la institución de emigrantes, los trajes regionales y los instrumentos de música tradicional.

La administración gallega se convierte así en la propietaria de estos bienes culturales, entre ellos “A Santiña”, una de las esculturas cumbre de Asorey.

A cambio, se compromete a que nunca saldrán de Uruguay de forma definitiva, y a que estarán expuestas al público en las sedes o edificios de organizaciones vinculadas a la emigración gallega.

Alegría entre los descendientes del artista cambadés

Vicente Pérez Otero, secretario de la asociación Francisco Asorey, estaba al tanto de las negociaciones emprendidas por la Xunta de Galicia para adquirir el patrimonio cultural de la ya extinta Casa de Galicia de Montevideo. Explica que en abril mantuvo una conversación con el secretario xeral de Emigración, Antonio López Miranda, y el delegado de la Xunta en Montevideo, Alejandro López Dobarro, “y me transmitieron que se estaban haciendo gestiones para preservar el patrimonio cultural gallego del embargo”, explicó ayer. Pérez Otero se alegra del principio de acuerdo entre la Xunta y el administrador concursal.

“Es una buena noticia para la cultura gallega, y para la Galicia de la emigración, porque la escultura va a estar donde el autor y los propietarios querían. Este tipo de iniciativas son necesarias para preservar el patrimonio cultural de Galicia”, aseveró. Además, destaca que el ya expresidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, se implicó personalmente en las negociaciones. La asociación Asorey cuenta entre sus fondos con una carta que traza el viaje de “A Santiña” desde Galicia hasta la capital de Uruguay. La pieza fue donada por el artista de Cambados a la Casa de Galicia de esa ciudad por la intermediación de dos médicos muy influyentes en la emigración.

Una escultura que provocó escándalo

Asorey presentó la “Santa” en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid de 1926. La pieza representa a una mujer labriega, desnuda, que sostiene un yugo de vacas, y generó un cierto escándalo en su momento. Algunos críticos, sin embargo, no atribuyen esa sensación de incomodidad entre el público a la desnudez del cuerpo femenino, sino a la cruda realidad que estaba representando sobre el día a día de las mujeres campesinas gallegas de aquel momento. “A Santiña” salió de Vigo rumbo a América en 1951, y solo regresó unos meses en 2019 para la exposición, “Galicia, un relato no mundo”, que se celebraba en la Cidade da Cultura de Santiago y que se vio interrumpida por el COVID. Vicente Pérez espera que también se digitalice el archivo documental de la Casa de Galicia, pues está convencido de que podrá arrojar luz sobre muchos aspectos de la emigración gallega a Uruguay.

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