Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Expectación en Vilanova, un año después de la detención del sacristán

En su casa guardaba imágenes, capillas, cruces de plata y libros litúrgicos /También se hallaron tallas de piedra de cierto valor

Alguno de los objetos intervenidos en su día en la vivienda del sacristán. | // FDV

Acaba de cumplirse un año desde la detención por supuestos delitos de hurto, apropiación indebida y receptación del que fue sacristán de Vilanova de Arousa que sigue pendiente del señalamiento del juicio sobre uno de los acontecimientos que más han dado que hablar el pasado año en la localidad en tanto que muchos feligreses llegaron incluso a manifestarse en apoyo del colaborador de Don Tucho, fallecido solo unos meses antes.

El sacristán fue hombre de confianza del párroco durante décadas y de ahí que los vecinos que le conocen hayan puesto de relieve que contaba con ellos y no solo con la aprobación del sacerdote en varias tareas religiosas comunes, como la conservación de las capillas con los santos que se veneran en la localidad o algunas indumentarias y libros litúrgicos, que fueron intervenidos en los registros practicados en los domicilios del investigado.

Los hechos se conocieron el 12 de mayo del pasado año cuando la Guardia Civil dio a conocer que se detuvo a un vecino de Vilanova “en cuyo poder se recuperaron varios objetos litúrgicos que fueron denunciados como sustraídos en la iglesia parroquial de la misma localidad”.

Las investigaciones ya habían comenzado en el mes de marzo cuando el nuevo párroco de Vilanova de Arousa echó en falta numerosos objetos litúrgicos pertenecientes a la iglesia, con valor artístico e histórico, y otros de perentoria necesidad para el normal desarrollo del culto.

Explicaba el nuevo sacerdote que la falta de dichos efectos se observó cuando hizo inventario de los bienes de esta iglesia y refirió en dicho sentido que entre los objetos desaparecidos figuraban “varias imágenes y tallas religiosas, además de piezas de gran valor, prendas y vestuario relacionados con los actos litúrgicos”.

A partir de ahí se inició una exhaustiva investigación por agentes especializados en delitos contra el Patrimonio de la Guardia Civil que se centraron “en la persona que durante 25 años “había estado colaborando en las labores propias de la liturgia y en todo lo relacionado con el mantenimiento y administración de los recursos y bienes de la parroquia, alguno de los cuales, solía guardar en su propio domicilio”.

Añadían los agentes del instituto armado que las investigaciones concluyeron en aquellas fechas con la detención del sacristán tras encontrar dichos efectos en su domicilio.

Entre los bienes intervenidos figuraban una decena de tallas de madera policromada con las imágenes de distintos santos, quince capillas domiciliarias con diversas imágenes y un altar antiguo labrado sobre madera.

Además se recuperaron ocho candelabros, una cruz de altar de plata, un cáliz, un cuadro de plata y varias medallas de cofradías, además de tapetes bordados y vestuario litúrgico del sacerdote y de los patrones parroquiales.

En la operación se pudo recobrar también una notoria cantidad de documentos antiguos relacionados con la iglesia y un lote de 25 libros religiosos de los siglos XVIII y XIX, así como dos iconos de santos tallados en piedra.

Con todo ello, se llevó al implicado ante el juez y quedó en libertad provisional a la espera de que se cierre la investigación pues la Guardia Civil requirió informes periciales sobre el valor histórico y artístico de todos los objetos intervenidos, la mayor parte todavía custodiados en la comandancia de Pontevedra.

Unos meses más tarde se pudo determinar que alguno de los objetos intervenidos que no pertenecen a la iglesia de Vilanova podrían haber sido sustraídos en una vivienda de la avenida de la Prosperidad de Vilagarcía. Se trata de unas esculturas que creó el célebre Alfonso Vilar, autor de la dama de Silgar y que se encontraban en un jardín privado.

Compartir el artículo

stats