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Faro de Vigo

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A Illa, el gran referente en extracción de algas de Galicia

El patrón mayor, Juan José Rial Millán, participa en el II Foro de los Recursos Algales que organiza el Cetmar

Las algas son uno de los principales recursos de la Cofradía de A Illa. Noé Parga

De complemento económico hace poco más de una década a convertirse en uno de los recursos más importantes para la Cofradía de A Illa. Eso es lo que ha ocurrido con las seis especies de algas que extraen los buceadores de recursos específicos de ese pósito, donde se ha pasado de extraer 15.000 kilos en 2011 a las más de 374 toneladas que se extrajeron el pasado año. De todo esto y mucho más versó la ponencia que el patrón mayor de A Illa, Juan José Rial Millán, presentó en el marco del II Foro de Recursos Algales que organiza Cetmar en Vigo, con la participación de diferentes entidades públicas y privadas de Galicia y Portugal.

El patrón mayor realizó un recorrido por toda la experiencia que ha tenido A Illa en la comercialización de algas, desde sus inicios, extrayendo tan solo lechuga de mar y wakame con catorce embarcaciones y 28 tripulantes, a la experiencia con la que se cuenta ahora, en la que el número de personas integradas en el plan de explotación no ha crecido mucho, situándose en 18 embarcaciones con 36 personas. En el crecimiento de recolectores es en lo único que el pósito isleño va lento ya que “no queremos que el recurso se pueda ver afectado y colapse, por eso cada tres o cuatro años realizamos un análisis de cómo se encuentra, tanto a nivel productivo como la afectación que tiene sobre otras especies que dependen de su existencia, como puede ser el caso del camarón”. Millán no duda en reconocer que “nos interesa mucho diversificar la producción de algas, pero sobre todo, no queremos agotar el recurso”.

En estos momentos “estamos comercializando seis especies diferentes, que son wakame, kombu, lechuga de mar, gracilaria, himanthalia y codium, consolidándose entre las especies que más comercializamos”, explica Millán. El patrón reconoce que la mayor parte de la extracción se realiza en función de la demanda de los compradores, “aunque tenemos tope para alguna de las especies, aya que el objetivo es preservarlas para garantizar su explotación”. En estos momentos, el pósito cuenta con varios compradores interesados, pero el número “va en aumento, porque hay mucho interés tanto de la Unión Europea como de los mercados de ir introduciendo este tipo de producto, al ser natural y ecológico”.

La producción no ha dejado de crecer desde que se comenzó con su extracción. El primer año fueron 15.000 kilogramos, el segundo ya fueron 25.000, mientras en 2013, la cifra rondo las 70 toneladas, al igual que en 2014. Ese año fue un punto de inflexión, ya que nunca dejó de subir hasta consolidar a la Cofradía de A Illa como la más importante en lo que a extracción de algas se refiere. Ese título es algo que el patrón mayor quiere mantener, sin descartar la experimentación con nuevas especies para introducirlas en el mercado o con un incremento de la producción, pero siempre “teniendo en cuenta la necesidad de preservar un recurso muy importante en muchos aspectos para esta Cofradía”.

¿Mariscadoras reconvertidas en recolectoras?


Una de las cuestiones que se está estudiando en estos momentos es la posibilidad de que las mariscadoras se conviertan en recolectoras de algas en las playas. Es una cuestión que “estamos barajando para que se pueda convertir en un complemento a la actividad económica que desarrollan”. En especial, esa posibilidad afectaría a una de las seis especies con las que se trabaja en A Illa, la lechuga de mar, y habría que estudiar en qué playas se podría hacer ya que no todas reunirían las condiciones. “Tendría que hacerse en bajamar, ver qué calidad ofrece cada una de las playas y limpiarlas de forma adecuada, ya que no pueden llevar arena”, explica Millán. Además, antes de comenzar con la extracción de algas, las mariscadoras deberían formarse en un curso de recolectores ya que, dependiendo de la especie, hay que extraer el algo de forma que no se acabe con la planta y con el recurso. Por el momento, esa idea es solo una propuesta en la que la Cofradía quiere trabajar para garantizar un complemento económico a un sector que está notando, de forma importante, el problema productivo que arrastra la ría de Arousa y las algas pueden convertirse en un recurso importante”. Por el momento, más que un recurso, las algas y su proliferación se han convertido en un problema para las mariscadoras. La proliferación de algas de deriva acostumbra a invadir las playas, especialmente en las zonas donde está el marisco, amenazando con acabar con la producción. Su retirada también ha generado otros problemas, como el lugar donde acabar arrojándolas.

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