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Faro de Vigo

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Nuevo piso destrozado por los inquilinos en Vilanova

Los propietarios calculan que deberán invertir entre 25.000 y 30.000 euros solo en reparaciones

Estado en el que quedó la cocina dse la vivienda. Iñaki Abella

Paredes comidas por la humedad, armarios llenos de mugre, puertas destrozadas y una acumulación de basura impresionante. Esa es la imagen con la que se ha encontrado una vecina de Vilanova al recuperar el piso que su tía había alquilado en el entorno de Cálago a una pareja hace unos años. Solo acometer la limpieza y la reforma de la vivienda va a obligarles a afrontar un gasto mínimo de entre 25.000 y 30.000 euros, sin contar la deuda que venían acumulando los inquilinos, que abonaban los meses de forma intermitente y que, en los últimos cinco años, adeudan un total de 19 mensualidades.

El problema arranca en 2005, cuando la propietaria de la vivienda se encontraba emigrada en Alemania y decide alquilar el piso. Todo transcurrió correctamente durante muchos años, sin ningún tipo de problema ni retraso en el pago de los recibos. Esos llegaron de repente, cuando comenzaron a saltarse algunos meses, pagando las cuotas de forma intermitente a pesar de las advertencias. “El año pasado hablamos con los inquilinos y les planteamos que debían dejar el piso o la posibilidad de que lo adquiriesen en propiedad, algo que rechazaron y, a partir de ese momento, comenzaron a abonar todas las cuotas”, explica la sobrina de la propietaria. Se les comunicó que el contrato expiraría en el mes de octubre, que sería cuando deberían abandonar el piso, algo que no ocurrió, ya que en el mes de octubre se les remitió un burofax. A principios del mes de enero, la propiedad les habría comunicado que quería ver el piso el día 9 “y ya no nos volvieron a coger el teléfono ni respondieron al burofax”, activándose en marzo el desahucio judicial. “El piso se les entregó en perfecto estado para su uso y nosotros nos podíamos esperar que, después de tantos años, hubiese algo mal, pero no lo que nos hemos encontrado”, explica. De hecho, aseguran desde la propiedad, tienen que tirar todos los muebles y los electrodomésticos, porque está la vitrocerámica rota, la nevera estropeada, a la campana no le cabe más grasa y todo el piso está lleno de basura como si fuese un estercolero”. A ello se añade que faltan puertas, los grifos están rotos y el baño está totalmente destrozado. El piso, aseguran, tiene hasta daños estructurales, con las “paredes desconchadas y que hay que sanear por completo, los veluxes podridos y los sofás y los muebles no sirven absolutamente para nada, y no se puede aprovechar nada de lo que hay en el interior”.

Basura acumulada en el interior del piso. Iñaki Abella

La propiedad lamentaba ayer todo el papeleo que ha tenido que afrontar para recuperar la vivienda, un papeleo que ha provocado que “tengamos que renunciar a recuperar parte del dinero que se nos adeuda, ya que los impagos prescriben a los cinco años, así que solo vamos a poder reclamar 19 meses”. Además de esa deuda, la propiedad reconoce que va a tener que contratar una empresa de limpieza y otra de reformas para que el piso recupere su situación anterior, algo que “nos va a suponer un desembolso mínimo de entre 25.000 y 30.000 euros para reformar la vivienda en la que nuestra tía tenía previsto vivir tras su retirada y que ahora se ve obligada a residir en una pensión ante la situación de la vivienda”.

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