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Faro de Vigo

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A Illa, un ejemplo a seguir en las recuperaciones dunares

El Concello busca financiación para aplicar las técnicas de protección empleadas con éxito en Carreirón y en Area da Secada

El espacio dunar de Espiñeiro es uno de los lugares que se quiere recuperar. Iñaki Abella

Interior de Carreirón, Area da Secada o varios puntos de O Bao. Esos lugares tienen en común que han sido elegidos para recuperar antiguos espacios dunares que se encontraban seriamente degradados por el paso de personas, incluso, de forma masiva en la época estival. Sin embargo, la simple instalación de un vallado de madera rodeando todo su perímetro y obligando a los bañistas y usuarios de las playas a utilizar un recorrido predeterminado para acceder a las playas ha cambiado el paisaje. En los tres puntos, los espacios dunares que se encontraban en pleno retroceso han comenzado a recuperarse y, sobre todo, a salvar su flora autóctona que estaba a punto de desaparecer, la encargada de fijar la arena de la duna al terreno.

Después de esos buenos resultados, la intención de la Concejalía de Medio Ambiente es continuar con este proyecto en otros puntos como son Barbafeita, Espiñeiro y Con Serrado entre otras playas. En algunas de ellas ya se ha instalado un vallado pero se considera que es insuficiente para proteger la duna y se apuesta por ampliarla o por extenderla por todo el perímetro. Así lo reconoce Gabriele von Hundelshausen, edil de Medio Ambiente de A Illa de Arousa, al apuntar que “estamos buscando financiación para continuar con este tipo de actuaciones porque consideramos que están ofreciendo unos resultados excelentes”.

Fondos

Esa financiación podría llegar a través de los fondos Next Generation, con fondos destinados a estrategias de turismo sostenible. “Vemos mucha necesidad de actuar y esperamos conseguirlas por el alto valor medioambiental que tienen estos espacios dunares, no solo degradados por el paso de las personas, sino también afectados por la presencia de plantas invasoras.

Un ejemplo de recuperación ha sido el parque de Carreirón, donde la colaboración entre el Concello y la Consellería de Medio Ambiente ha permitido que importantes zonas dunares se hayan recuperado en muy poco tiempo. Así, se reforzó el vallado perimetral de los espacios dunares, se modificaron los trazados de las sendas y se canalizó todo el paso por entornos que no afectasen a las dunas. Eso provocó que zonas muy degradadas “pronto comenzaran a recuperarse y es un ejemplo que queremos seguir en el mayor número de puntos del municipio”.

Una actuación más reciente ha sido la que se desarrolló en Area da Secada, donde se ha canalizado el acceso de las personas a través de pasarelas de madera, dejando el resto protegido por vallas. En ese punto, el vallado “está funcionando muy bien porque la duna estaba completamente destrozada y ya ha comenzado a recuperar en muy poco tiempo”. Von Hundelshausen reconoce que esa duna “es muy dinámica y necesita flora para evitar que acabe desapareciendo y en los últimos meses hemos visto como la vegetación se agarraba a ella”.

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