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Faro de Vigo

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Un lugar de culto llamado Cálago

Los arqueólogos también localizan restos de estructuras y de cerámica, esta de origen castrexo así como de época romana

Excavaciones realizadas en Cálago la pasada semana.

El subsuelo de Cálago, en Vilanova de Arousa, continúa arrojando datos de interés para los arqueólogos a pesar de que, en muchas ocasiones, se encuentra muy degradado por causa del urbanismo que se ha desarrollado en la zona. Las excavaciones que se desarrollaron durante la pasada semana han vuelto a localizar restos de lo que parece una nueva tumba, consistentes en tres piedras situadas en ángulo e hincadas, con una tipología muy similar a las dos anteriores, materiales similares y en orientación Este-Oeste.

Esa sepultura se encuentra al norte de las dos localizadas en las excavaciones anteriores y su existencia ayudaría a confirmar que Cálago fue un lugar de culto en algún momento de los 1.000 años en los que estuvo ocupado. El gran problema es que todo el sector se encuentra muy arrasado y conserva muy poca sedimentación debido a actividades posteriores. De hecho, se han encontrado plásticos en niveles profundos, lo que indica el grado de degradación que ha sufrido todo el entorno.

Otra de las cuestiones que se ha descubierto en esta última actuación es que parte del sustrato ha sido rebajado. Todo apunta a que ese sustrato se acondicionó en época antigua con el objetivo de poder asentar estructuras ya que aparece mucho material de construcción revuelto, cascotes, etc. Mario César Vila, responsable de las excavaciones arqueológicas, apunta que “había estructuras constructivas que vemos como se rompen con la actividad que se hace sobre el territorio a lo largo de los siguientes siglos”. En esa especie de amalgama que se ha formado en un terreno muy revuelto también se han localizado restos de cerámica “castrexa”, probablemente de la Edad del Hierro o de época romana. Casi todos esos elementos se encuentran muy fragmentados, lo que indica un alto grado de alteración con respecto al original.

Entre las conclusiones que arrojan los primeros datos analizados tras finalizar la excavación, se confirma para los arqueólogos que “Cálago es un espacio de inhumación hacia el norte y, muy probablemente, es un lugar dedicado al culto”. Esa sería una prueba más de la existencia de un monasterio en la zona, una edificación que fue la causante de que se pusiese en marcha el proyecto de excavaciones en Cálago y de la que todavía no se han encontrado restos fehacientes todavía. El proyecto está avalado por el Concello de Vilanova, que se encuentra muy interesado en sacar a la luz todo lo relativo a Cálago y ha respaldado las sucesivas excavaciones que se han llevado a cabo en la zona. Será la Administración municipal la que vuelva a apoyar la que se pretende llevar a cabo a finales de este año o principios del siguiente, en el que se va a acotar gran parte del sector norte.

Huesos humanos de la alta Edad Media

Desde que se iniciaron las excavaciones, en Cálago se ha conseguido datar el tiempo en el que estuvo habitada la zona, cifrándolo en un millar de años, aunque el hallazgo más importante se registró en 2020, cuando se encontraron restos óseos de la época altomedieval en una zona muy degrada a causa del urbanismo.

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