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Faro de Vigo

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El último adiós a un rey vikingo

Los catoirenses entierran con espadas y escudos a uno de sus más bravos guerreros

Los vikingos despidieron al “rey Manolón” con espadas y escudos. | // IÑAKI ABELLA

Están encendidas las hogueras del Valhalla y Odín bebe al lado del rey Manolón, el último de los bravos guerreros llegados a ese majestuoso salón cuyo techo cubren escudos dorados.

Los más bravos hombres del norte brindan al lado de este vikingo que durante tres décadas fue uno de los encargados de liderar a los escandinavos en sus incursiones río arriba.

Es Manuel Carballeda Taibo, por todos conocido cariñosamente como “Manolón”, dada su corpulencia. Falleció a los 64 años y fue enterrado ayer con todos los honores y sus ropas de guerra, aunque atendiendo a los ritos cristianos.

Quizás le habría gustado más que depositaran su cuerpo sobre un buen montón de troncos y se formara una pira que pudiera arder río abajo, surcando así el mismo cauce que tantos años remontó en vida cada primer domingo de agosto, para conquistar Catoira.

Uno de sus desembarcos.

Uno de sus desembarcos. INAKI ABELLA DIEGUEZ

No pudo ser y fue despedido según los ritos cristianos, con un funeral en la iglesia de San Miguel y su posterior entierro en el camposanto parroquial.

Eso sí, al menos, fue enterrado al grito de “Úrsula” y portando las ropas vikingas, como había pedido antes de morir. Una emotiva ceremonia del último adiós de la que formaron parte algunos amigos igualmente ataviados con los trajes propios de los bravos guerreros del norte.

Manuel Carballeda Taibo, por todos conocido cariñosamente como “Manolón”. Iñaki Abella

Los mismos que, desde hace más de seis décadas, remontan el Ulla para conquistar Catoira, haciendo así realidad una fiesta declarada de Interés Turístico Internacional que reúne cada verano a decenas de miles de personas llegadas de toda España y del extranjero.

Esa fue, aún después de muerto, la última gran representación teatral de Manuel Carballeda Taibo, “Manolón”, uno de los guerreros más populares y queridos de cada Romaría Vikinga y cada acto promocional relacionado con ella.

Participaba en la misma, y en el correspondiente desembarco a los pies de las Torres de Oeste, desde hace casi tres décadas, cuando este fornido hombre, natural del municipio vecino de Valga, inició su nueva vida en la localidad catoirense.

Imagen de archivo en la que se ve a un hombre que observa detenidamente al bravo guerrero. Iñaki Abella

Dicen quienes lo conocían que la asociación Ateneo Vikingo tuvo que buscar a dos corpulentos vecinos que se ocuparan de tirar de un carro vestidos de guerreros para grabar el spot televisivo de la “fiesta jolgorio” de una conocida marca de cervezas, Estrella Galicia.

Su leyenda permanecerá siempre viva en nuestros recuerdos y hará que su nombre perdure en el cielo de nuestras Torres de Oeste

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“Le gustó tanto aquella experiencia que se hizo socio del Ateneo y, desde entonces, no ha dejado de participar en el desembarco”, detallan.

Voluntarioso colaborador

Lo cierto es que, desde entonces, no solo fue un catoirense más que participó en el desembarco y lideró a los bravos guerreros en multitud de ocasiones, sino también un voluntarioso colaborador del Concello siempre que se le pidió.

Por eso vestía su traje de guerrero y se armaba de casco con cuernos, escudo y espada tanto para dar a conocer la Romería Vikinga como para acudir a las diferentes actividades socioculturales llevadas a cabo en relación con ella y la historia de la localidad.

La entrada del ataúd en la iglesia de San Miguel de Catoira. | // IÑAKI ABELLA

Al igual que fue pieza esencial en la compañía de teatro municipal Úrsula, la cual, precisamente, se encargó de hacer un llamamiento a los vikingos para que ayer vistieran sus mejores galas, no para desembarcar de nuevo o subirse al escenario, sino con el propósito de acompañar a “Manolón” en su entierro y rendirle un merecido y emotivo homenaje póstumo.

Allí estuvieron, acompañando al rey vikingo muerto en ese que, para muchos, aunque sea solo de forma poética, representaba su camino hacia el Valhalla.

La imagen de la próxima fiesta

Casi a la misma hora a la que se celebraba un pleno en el que Iván Caamaño, portavoz del grupo municipal del PP, pedía que se guardara un minuto de silencio en memoria del bravo guerrero.

El mismo que, como propondría el edil al alcalde Alberto García, podría ser la imagen del cartel anunciador del tradicional Desembarco Vikingo que se celebrará el 7 de agosto; ese que “Manolón” tenía tantas ganas de disfrutar.

Familiares y amigos lloran la pérdida del, para muchos, jefe vikingo. INAKI ABELLA DIEGUEZ

“Su leyenda permanecerá siempre viva en nuestros recuerdos y hará que su nombre perdure en el cielo de nuestras Torres de Oeste”, proclamaba la asociación cultural Ateneo Vikingo a través de las redes sociales, desde el domingo invadidas de mensajes de apoyo tanto a la familia de “Manolón” como a toda la “familia vikinga”.

Iban a darle el alta médica ayer

“Nunca olvidaremos a este guerrero”, apostilla Fátima Rey, directora de Úrsula Teatro. La misma que confirma que después de unas semanas ingresado a causa de una infección sanguínea, “Manolón” había mejorado.

Tanto, que estaba previsto que le dieran el alta médica ayer. Pero el sábado no se despertó.

El fallecido sabía disfrutar la fiesta y se implicaba como el que más. INAKI ABELLA DIEGUEZ

Días antes había pedido a su esposa que le dejara crecer la barba, ya que si moría quería que lo enterraran vestido de vikingo, con su espada, su escudo y su casco de cuernos, como así se hizo ayer.

Lo de acompañarlo en el sepelio fue idea de Fátima Rey y sus compañeros de teatro, a quienes se había dirigido antes de ser ingresado en el hospital para recoger el papel que le correspondería representar en la obra de la próxima Romaría Vikinga.

Por eso quisieron estar a su lado, aunque por cuestiones laborales no pudieran asistir todos los que lo deseaban. Y no solo ellos acudieron al sepelio, sino también vikingos ajenos a la escuela de teatro municipal apasionados del desembarco. Casi tanto como lo era el rey “Manolón”.

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