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Lo último: Aparcar en la plaza para ir al cajero

Riesgo en las zonas (des)peatonalizadas de Vilagarcía

Un turismo aparcado en la plaza de Galicia y su conductor, en el cajero. | // M.M

Ya se había explicado en otras ocasiones que son muchos los turismos particulares, furgonetas e incluso camiones de reparto que invaden las zonas peatonales de Vilagarcía sin justificación alguna, salvo que sea para evitar atascos o por comodidad.

Ahora, por si no fuera suficiente, se suman a la lista de infractores los motoristas de diferentes empresas dedicadas al reparto de comida a domicilio que, en realidad, no ocupan zonas prohibidas para hacer la entrega, sino para atajar y entregar antes los pedidos, a veces circulando por dirección prohibida.

Hay que resaltar que algunos de los conductores que recurren a este tipo de prácticas lo hacen poniendo en peligro la integridad de los peatones.

Pero también, en ocasiones, destrozando mobiliario urbano o estropeando los jardines, como se aprecia en lugares como la plaza de Galicia y otras zonas peatonales de la ciudad, como Vista Alegre, Castelao, Rey Daviña y tantas otras. También en la Celso Emilio Ferreiro, recientemente remozada en el barrio de O Piñeiriño (As Pistas).

Uno de los vehículos que suelen ocupar zonas peatonales, tanto en el centro de Vilagarcía como en O Piñeiriño. | // M.M. Manuel Méndez

Unos daños a los que habría que sumar el progresivo deterioro de las baldosas existentes en calles que no están preparadas para soportar tráfico rodado y que, sin embargo, cada vez parecen más transitadas.

Esta situación es duramente criticada por vecinos y comerciantes, quienes sostienen que, lejos de resolverse, el problema va en aumento.

Algo que puede comprobarse casi a diario, pues ha llegado a darse el caso en los últimos días de ciudadanos que aparcaron sus turismos en medio de una plaza tan concurrida como la de Galicia, simplemente para ir al cajero automático de un banco a retirar dinero.

La misma plaza, dicho sea de paso, por la que circulan frecuentemente vehículos de reparto de mercancías sin respetar los horarios establecidos para ello ni las zonas de entrada y salida a este tipo de espacios peatonales.

Una de las furgonetas estacionadas durante horas en la plaza de Galicia . | // M.M

Igualmente, puede citarse el caso de furgonetas pertenecientes a diferentes empresas cuyos conductores no dudan en estacionarlas en medio de la plaza durante un largo periodo de tiempo, a veces de varias horas, mientras se dirigen a pie a efectuar reparaciones o trabajos de cualquier tipo en los edificios del entorno.

Y lo hacen aunque no necesiten disponer de sus vehículos cerca para desplegar su labor.

Este tipo de situaciones también generan indignación entre trabajadores de un mismo gremio, ya que, por ejemplo, hay repartidores que estacionan sus camiones o furgonetas en las zonas reservadas por el Concello para ello. Y se organizan para acceder a zonas peatonales únicamente si es estrictamente necesario y cuando está permitido.

Pero, sin embargo, ven que mientras ellos cumplen las normas hay otros que se saltan esas normas a la torera e, impunemente, atraviesan calles y plazas peatonales en cualquier momento del día, aunque solo sea para entregar un pequeño paquete o cruzar de un lado a otro de la ciudad evitándose un rodeo.

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