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Faro de Vigo

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¿De brazos cruzados ante la soledad no deseada?

Buscan ayuda para los grovenses de más edad que viven solos

Lo ediles de EU, Cristina Domínguez y José Antonio Otero. INAKI ABELLA DIEGUEZ

Hace casi un año, en junio de 2021, la Corporación municipal de O Grove aprobaba, por unanimidad, una moción tendente a la luchar contra eso que se conoce como soledad no deseada.

Era una propuesta planteada por Esquerda Unida (EU) en defensa de un “Plan de envejecimiento activo” mediante el que “conocer las necesidades de las personas mayores que viven solas”. Pero también para organizar actividades que puedan resultar de su interés, prestarles el servicio gratuito de teleasistencia y fomentar las relaciones personales, además de crear “una red de ayuda y acompañamiento en la que puedan colaborar todos los vecinos que lo deseen”.

Aquella moción llevaba pareja la solicitud de adhesión a la red de “Ciudades Amigas de las Personas Mayores”, tal y como se encargaba de demandar el líder esquerdista, José Antonio Otero.

Con la OMS

Lo hacía cuando explicaba que es una iniciativa avalada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para “dar respuesta al rápido envejecimiento de la población y conectar ciudades, comunidades y organizaciones en todo el mundo con la visión común de hacer de su entorno un lugar mejor en el que envejecer dignamente”.

Al igual que defendía en aquella moción la implicación de O Grove en el proyecto “Ciudades que Cuidan”, para que los ciudadanos mecos puedan convertirse en cuidadores de quienes lo necesiten.

Una acción solidaria basada en “las relaciones participativas, el desarrollo comunitario, el establecimiento de partenariados, la educación sobre el final de la vida y la importancia del medio ambiente”.

Y diez meses después...

Ahora el portavoz del grupo municipal de EU vuelve a hablar de todo ello, pero esta vez para lamentar y condenar que nada se ha hecho al respecto. Critica así al gobierno del socialista José Cacabelos y le exige “que empiece a trabajar ya en la puesta en marcha de los puntos acordados, avanzando cuanto antes para lograr un mayor cuidado de las personas mayores y, especialmente, de las que viven solas”.

Lo que sucede, para más inri, es que en el pleno celebrado el 28 de marzo, “la concejalía delegada reconoció que no había hecho nada, y dos semanas después de haber quedado en evidencia, siguen sin dar pasos para, al menos, iniciar los trámites de algunos de los puntos de acuerdo”, denuncia Otero.

¿Qué quiere decir esto? Pues que hay acuerdos plenarios que siguen quedándose en el tintero y obligan a los grupos opositores a exigir su cumplimiento.

Esta vez tratando de que el gobierno meco “trabaje para combatir la soledad no deseada, que, si bien puede darse en todas las etapas de la vida, se agudiza en personas mayores de 65 años, ocasionando un impacto directo y negativo sobre la salud y el bienestar de quienes la padecen”.

Un censo voluntario

De ahí, considera Esquerda Unida, la necesidad de “elaborar un censo de personas mayores que viven solas en O Grove” para “conocer su situación real en nuestro municipio y poder incidir directamente en franjas de edades concretas o en los colectivos más vulnerables”.

En base a ese censo sería posible “elaborar un Plan de Envejecimiento Activo mediante el que conocer y atender sus necesidades, ofrecerles información de actividades lúdicas que puedan resultar de su interés y ofrecer alternativas de ocio”.

Una medida que también puede derivar en “informar y solicitar el servicio de teleasistencia de forma gratuita, fomentar las relaciones personales y crear una red de ayuda y acompañamiento en la que puedan colaborar los demás vecinos”.

Abundando en todo ello, los ediles José Antonio Otero y Cristina Domínguez manifiestan que “el aumento de la esperanza de vida significa que las personas que sufren una falta de relaciones y/o escasez o ausencia de vínculos emocionales y pérdida de autoconfianza, tienen que soportar esa situación durante una larga etapa de su vida, lo cual favorece la consolidación de una sensación de no saber a quién acudir o en quién confiar en caso de necesidad”.

La pandemia agravó el problema

Por si fuera poco, esta situación se vio “agravada de forma considerable” desde que la pandemia por COVID apareció en escena, lo cual hace más necesario que nunca “desarrollar algún tipo de mecanismo que favorezca la detección de casos de soledad no deseada y la posterior intervención y atención mediante la que fomentar la protección, seguridad y bienestar emocional de los afectados”, insisten.

Convencidos de que “la sociedad está en deuda con nuestros mayores”, y de que “no podemos dejarlos solos en los peores momentos”, los concejales esquerdistas inciden, como ya explicaron cuando presentaron la idea, en que el censo que proponen tiene carácter voluntario.

Su única finalidad sería la de impulsar el “Plan de Envejecimiento Activo” para, insisten, “que el Concello pueda ofrecer un servicio de ayuda, información y acompañamiento”.

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