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La planta de Sogama en Baión supera el estudio ambiental y da un paso más para su construcción

La nave de biomasa tendrá capacidad para tratar unas 20.000 toneladas de residuos al año y estará subdividida en cuatro zonas

Polígono industral de Baión, en Vilanova de Arousa. Iñaki Abella

La planta de biomasa que la Sociedade Galega para o Medio Ambiente (Sogama) quiere construir en el polígono industrial de Baión, en Vilanova de Arousa, ha dado un paso más hacia su construcción al conseguir la preceptiva autorización ambiental. La planta no supone un riesgo para el medio ambiente y se centrará en tratar la fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos que se generen en el sur de Galicia para transformarlos en fertilizante.

La planta se instalará en siete parcelas del parque empresarial de Baión que se encuentran en las inmediaciones del colegio de Sestelo. En esas siete parcelas se va a instalar una única nave con cuatro zonas de tratamiento de los residuos, en las que se pretende tratar 15.000 toneladas anuales de residuos orgánicos y 7.000 de material estructurante, compuesto de podas y restos de madera. El objetivo principal es obtener un compost de alta calidad, un fertilizante que pueda resultar atractivo para su uso en el desarrollo de cultivos.

La primera de las zonas en las que se va a subdividir la nave será el almacén de materiales, de 1.680,59 metros cuadrados, desde donde también se supervisará todo el proceso. En la zona 2, de 2.058 metros cuadrados, será el lugar de pretratamiento y afino, la zona principal de manipulación de material, tanto al comienzo del proceso como al final, en ella se acogen también las provisiones de los materiales de entrada. El tercer punto, de 2.941,82 metros cuadrados, será el de maduración, donde se sitúan las pilas o hileras de precompost para que se produzca la maduración del mismo, posterior a su fermentación. Por último, la zona 4, de 2.719 metros cuadrados, será el punto donde se proceda a la fermentación y donde se sitúen los túneles destinados a acumular los residuos orgánicos y el estructurante después de haber sido todo convenientemente pretratados.

A la nave se va a acceder por una esclusa en combinación con un sistema de depresión de aire para impedir la salida de malos olores. Durante el pretratamiento, habrá un abrebolsas y una cinta transportadora y mezcladora, pasando todo el material por un separador magnético, separando todos aquellos materiales susceptibles de ser reciclados a la vez que se limpia la materia orgánica de elementos no deseables para el compost.

Para la fermentación, todo el material irá a parar a los túneles, donde permanecerá un período de tres semanas. En esos túneles, los gases serán extraídos a través de un sistema de tratamiento de aire, mientras que los líquidos producidos en el proceso se recogerán a través de los conductos del suelo hasta un depósito de hipoclorito.

En los túneles también tendrá lugar el proceso de maduración, durante dos semanas aproximadamente, con la posibilidad de que el material pueda ser regado con hipocloritos o sulfato amónico para mejorar su calidad. La postmaduración será el siguiente paso que contempla el proyecto, con la aireación mediante impulsión del aire exterior y volteo tres veces por semana.

El proyecto estima que la producción que va a tener la nave de transformación de biomasa de Baión será de 6.830 toneladas de compost, en el caso más favorable correspondiente a tan solo un 5% de impropios en el material de entrada. En el caso más desfavorable, calculado en un 30% de impropios, la cantidad de compost que se elaborará de forma anual se calcula que será de 4.232 toneladas.

En el proyecto también se estima el gasto energético que va a suponer la planta de Baión para Sogama. Así, los cálculos estiman que se van a utilizar 4.133.804 kilowatios al año como alimentación de la maquinaria y las oficinas, mientras que de gasóleo se usarán unos 6.000 litros al año para hacer funcionar las máquinas. Otro elemento que se va a utilizar en el funcionamiento de la planta es el ácido sulfúrico al 98 %, del que se emplearán 15 metros cúbicos al año para el sistema de tratamiento de aire. De agua, la mayor parte procedente del depósito de acumulación de las pluviales, se emplearán un total de 7.165 metros cúbicos anuales en la entrada a túneles, de tratamiento de gases y en los baldeos. En principio, se considera que no generará residuos peligrosos, pero en caso de que estos puedan aparecer, existirá un protocolo de tratamiento de los mismos.

El proyecto recibió varias alegaciones, centradas, de manera especial, en el desprendimiento de olores y en la proximidad de la nave a un colegio de Primaria. Sin embargo, en las respuestas emitidas se considera que la empresa va a poner los medios suficientes para garantizar la ausencia de malos olores y minimizar la posible contaminación acústica que pueda generar la nave.

Tras superar este paso, el objetivo de Sogama es que la planta pueda estar construida a lo largo de 2023 y que comience a funcionar al año siguiente, dando servicio a la mayor parte de los concellos del sur de Galicia y transformando todos esos residuos en un fertilizante de calidad.

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