Una mala relación entre dos vecinos en Vilanova gestada a lo largo de los años derivó en diciembre de 2016 en un incidente que casi le cuesta la vida a uno de ellos. Ambos, ya dos personas de avanzada edad, se vieron las caras ayer en la Audiencia Provincial de Pontevedra.

Uno de ellos, Joaquín R. B., se sentaba en el banquillo acusado de un presunto delito de homicidio en grado de tentativa. El otro compareció como víctima al resultar con una herida de arma blanca que le afectó a una arteria y le laceró el hígado que pudo acabar con su vida de no recibir asistencia médica.

Ambos proporcionaron al tribunal dos versiones contradictorias de lo ocurrido. El acusado, Joaquín R. B., aseguró que ambos tenían problemas por el uso del camino de acceso a la vivienda del procesado. Afirma que una tarde de diciembre, ya de noche, entraba con su vehículo hacia su vivienda y sintió golpes en el capó del vehículo y en las ventanillas. Asegura que entonces cogió un cuchillo que tenía en el coche “para recoger repollos” y salió y que “él ya vino a por mí, no fui yo a por él, y se clavó el cuchillo”.

Por su parte, la víctima da una versión totalmente contraria: Asegura que estaba limpiando su propiedad con una escoba y una manguera y que el acusado llegó con su coche a toda velocidad, frenó y que “vino hacia mí como un loco” con un cuchillo en la mano y recriminándole que le hubiera denunciado. Afirma que le intentó dar una primera cuchillada que le hizo una herida en el brazo y que después le dio una segunda que primero “le pinchó” y después le introdujo el filo del cuchillo “en la tripa”.

Las forenses declararon en el juicio que sería “muy complicado” que la lesión o cuchillada que recibió la víctima se pudiera haber producido de forma accidental.

El juicio no terminó, dado que quedan por exponer los informes de las partes, pero el Ministerio Fiscal sí que elevó a definitivas su petición de condena de ocho años de cárcel para el acusado por tentativa de homicidio. El Ministerio Fiscal también pide que se indemnice al perjudicado en más de 15.400 euros, además de solicitar que el acusado compense al Sergas, por la atención prestada a la víctima, en algo más de 6.000 euros.