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Faro de Vigo

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La eterna lucha de las mariscadoras de A Illa y Vilanova contra las algas

Ambas cofradías estuvieron trabajando todo el fin de semana en la eliminación de un espeso manto verde sobre sus concesiones

Retirada de algas en las playas de O Castelete, en Vilanova de Arousa.

Las mariscadoras de A Illa y Vilanova viven, desde hace varios años, una constante lucha contra las sucesivas invasiones de algas, una situación que se repite cada vez con más frecuencia. Así lo reconoce la patrona mayor de las mariscadoras de Vilanova, María José Vales, que ya no sabe como pueden luchar las mujeres a pie con las constantes invasiones.

“Llevamos toda la semana pasada y el fin de semana, domingo incluido, trabajando en las playas para retirar las algas de deriva que llegan a nuestras playas, antes de que puedan pudrirse y dañar el marisco”, explica, antes de afirmar que “cada año, además de la frecuencia, también se incrementa la cantidad porque el mar se encuentra como se encuentra, estamos asistiendo a un proceso de cambio climático y la gran proliferación no deja de ser efecto de agentes contaminantes, muchas veces procedentes de las EDAR, que llenan de nutrientes el agua y provocan que cada vez haya más algas”.

Desde que hace más de una década, una invasión de algas provocase una importante mortandad en varias playas de Vilanova, las mariscadoras están atentas a “sacarlas cuanto antes”, aunque se encuentran con la problemática de donde arrojarlas. En estos momentos cuentan con la colaboración de los agricultores, ya que se están trasladando a fincas para servir como abono, pero no siempre puede ser así, llegando a registrarse problemas por los lugares en donde se han arrojado.

En A Illa, la situación es muy similar, con gran parte de la superficie de sus arenales cubierta por un espeso manto verde, un manto que estuvieron retirando las mariscadoras durante toda la semana pasada. Maricarmen Dios Castro, responsable de las mariscadoras apuntaba ayer que “el alga que tenemos en esta época del año es menos dañina, porque acostumbra a flotar cuando sube la marea, pero nos preocupa, porque en grandes volúmenes, como está ocurriendo, puede acabar por ser un problema”. Dios Castro reconoce que “desgraciadamente, comenzamos a acostumbrarnos a este tipo de situaciones, al estar en medio de la ría de Arousa, la mayor parte de las algas acaba en nuestras playas, haya temporal de sur o nortada”. La mariscadora asegura que “esta lucha es de David contra Goliat, pero no nos queda otra que librar, y gracias a ese esfuerzo, no hemos detectado mortalidad en la producción”. Al igual que Vilanova, las mariscadoras también están pendientes en todo momento de las playas para evitar que “puedan acabar por representar un grave problema para todas nosotras”.

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