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Faro de Vigo

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Ataque vandálico a las pistas de tenis de A Illa antes de acabar su reforma

Unos desconocidos destrozaron parte del cierre perimetral de las instalaciones para acceder a su interior

Brecha abierta en el cierre de la pista de tenis de Testos, en A Illa de Arousa.

Unos 3.000 euros de los bolsillos de todos los vecinos es lo que va a costar reparar los destrozos causados por unos desconocidos, durante el fin de semana, en el cierre perimetral de la pista de tenis de Testos, en A Illa de Arousa. La pista está siendo remodelada en estos momentos y fueron los trabajadores los que dieron la alarma al encontrarse como, en las inmediaciones de la puerta, se había roto parte del cercado metálico que rodea las instalaciones. Aunque el agujero no es extremadamente grande, lo cierto es que se debe proceder al cambio de toda la plancha, algo que tiene un coste sumamente elevado.

El edil de Seguridade Cidadá, Luis Arosa, se mostraba ayer indignado con lo ocurrido, y sobre todo, dispuesto a que la Policía Local logre identificar al individuo o individuos que han realizado este acto vandálico.

Arosa reconoce que en el Concello “estamos un poco cansados de este tipo de situaciones en las que se destroza mobiliario público, porque están siendo demasiado frecuentes y muestran una falta de respeto absoluta hacia el bien común”.

El edil isleño asegura que la Policía Local “está trabajando en la identificación de estas personas y de las que atacaron el estacionamiento de O bao, destrozando todos sus árboles con unas tijeras de podar”. Este tipo de actos vandálicos, apunta el edil, desalientan a acometer actuaciones, sobre todo “si te encuentras con que todavía no se han acabado de reparar y ya sufren un ataque de estas características que resulta imposible de entender”.

En la mente de los ediles de A Illa todavía colea el duro golpe que supuso el corte de todos los plátanos de A Illa, un total de 130 árboles en cuya adquisición se habían invertido 5.000 euros y que va a obligar al Concello a adquirir nuevos árboles. Desde la administración municipal lo consideraban un ataque en toda regla contra el patrimonio municipal. Un mes antes ya había sucedido algo semejante en Riasón. Arosa insiste en que “dañando el mobiliario urbano no se está perjudicando al grupo de gobierno, si es que se hace por eso, sino que se está perjudicando a todos los vecinos, que son los que, con sus impuestos, han pagado todos esos materiales, lo digo porque da la sensación de que esta gente no parece entenderlo”.

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