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Faro de Vigo

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Los fondos europeos se extienden por la comarca y Nuevas ayudas para O Salnés y Ullán

Barcos eléctricos y producción propia marcan el rumbo de la autosuficiencia energética en A Illa

El municipio aprovecha su inclusión en el proyecto EU Islands para definir el camino hacia su propia producción circular | En doce meses tendrán redactado un proyecto y pondrán en marcha la experiencia piloto de la flota

Presentación de los dos proyectos para cambiar el rumbo energético de A Illa. Noé Parga

En tiempos en los que la energía se ha convertido en uno de los grandes caballos de batalla de la sociedad, A Illa ha iniciado un camino que puede convertirse en referente para el resto, el de convertirse en autosuficiente, generando su propia electricidad aprovechando sus propios recursos, lo que le permitiría abandonar el uso de combustibles fósiles y su dependencia del mercado eléctrico. Al amparo de la iniciativa europea “Clean Energy for EU Islands” y a través de los fondos New Energy Solutions Optimised for Islands (Nesoi) A Illa va a trabajar sobre la viabilidad de dos proyectos vinculados entre sí, por un lado el Bateeiro, con el que se pretende electrificar toda la flota de bajura que amarra en la dársena de O Xufre, y por el otro, el CLER, la creación de una Comunidad Local de Enerxías Renovables.

En ambos proyectos se han implicado diferentes entidades e instituciones de A Illa, desde el Concello hasta la cofradía, pasando por las asociaciones de mejilloneros o la asociación Arousa en Transición, nacida al amparo de esta iniciativa. Gabriele von Hundleshausen, edil de Medio Ambiente y una de las grandes impulsoras de estos proyectos apuntaba ayer que “este es el camino que hemos elegido para la descarbonización, de vital importancia para que la ciudadanía sea la principal beneficiaria, ya que solo de esta forma podríamos hablar de un proceso de transición energética total”.

Ana Millán, presidenta de Arousa en Transición, incidía ayer en el hecho de que “en el momento en que nos encontramos, este tipo de iniciativas tienen muchísimo sentido ya que buscan la participación ciudadana y el aprovechamiento de los recursos no contaminantes en la generación de energías limpias”. La elección de una isla como la de Arousa para formar parte de este proyecto obedece a que “las islas somos espacios más sensibles que notamos los efectos de la carbonización, pero también, al contar con una superficie limitada, se pueden implementar iniciativas como estas, que sirvan de referente”. En este estudio de viabilidad se va a tratar de desarrollar una comunidad local de energías renovables, analizando su forma jurídica, estatutos u estructura, así como recursos humanos precisos y el tipo de instalaciones generadoras de energía. No en vano, en el municipio cuentan con energía solar, eólica, maremotriz, mareas, ... y un sinfín de alternativas que permitirían un modelo de consumo sostenible, inteligente y colectivo. Es más, ya se ha solicitado al IDAE la ayuda financiera para la primera instalación fotovoltaica compartida, el único proyecto que se ha presentado desde Galicia a estas ayudas.

El otro proyecto parte desde la agrupación de bateeiros Illa de Arousa y desde la Cofradía y tiene como principal objetivo desarrollar el estudio de viabilidad de un barco mejillonero piloto que funcione mediante un sistema híbrido capaz de operar en diferentes modos pero especialmente con un motor eléctrico. Además, sentará las bases para preparar la dársena de O Xufre como una red inteligente para satisfacer la demanda de electricidad, es decir, para convertirse en una especie de acumulador de energía para garantizar el suministro a las viviendas.

Julián García, responsable de la agrupación de bateeiros de A Illa, insiste en que “todos estos proyectos se han diseñado para que este municipio pueda ser totalmente autosuficiente y convertirnos en el espejo en el que se pueden mirar otros lugares geográficos, sea la flota de bajura de Bueu o los barcos que navegan en aguas suecas”. El objetivo, mantiene García, es caminar hacia una energía “íntegramente verde, que no contamine y que acabe con toda la especulación que rodea a los combustibles”.

Ambos proyectos tienen destinada una doble cantidad, para el diseño del estudio de viabilidad y para la asesoría técnica que designará la unión Europea para fiscalizar el trabajo que realicen los técnicos de A Illa. Así, en el caso del proyecto bateeiro, la cantidad será de 80.000 euros en total, mientras que en el CLER será de 120.000. Construir un estudio de viabilidad realista pero capaz de iniciar la descarbonización de A Illa puede abrir, a corto plazo, las puertas a la llegada de un millón de euros procedentes del Nesoi, una cantidad que se debería invertir en hacer realidad los dos proyectos. “Sería una financiación en cascada que nos permitiría convertir en realidad todo lo que planteemos en el estudio de viabilidad”, explica von Hundelshausen.

El plazo de ejecución para hacer realidad ambos estudios de viabilidad es de un año, aunque en A Illa ya existe mucho camino andado para convertirse en un referente del cambio energético en la comarca de O Salnés.

Una de las 26 islas elegidas por la Unión Europea


A principios de 2019, la Unión Europea ponía en marcha el proyecto Clean Energy for EU Islands, una iniciativa centrada en el cambio energético y en la eliminación paulatina del uso de combustibles fósiles. El pequeño municipio arousano resultó elegido junto a otras 25 islas europeas, entre las que se encontraban Mallorca, Menorca, La Palma e Ibiza. En el desarrollo del proyecto participaron numerosas entidades locales como la Cofradía, la Asociación de Mariscadoras, los centros de enseñanza y diversos colectivos culturales y medioambientales, además de contar con el respaldo del Consello Regulador de Mexillón de Galicia e de cooperativas como Unión Renovables e Faepac. Gracias a la inclusión de A Illa en el “Clean Energy for Eu Islands” el concello comenzó a desarrollar una agenda de transición energética hacia 2030. En esta agenda tendrán cabida actuaciones encaminadas a reducir las emisiones contaminantes, así como a poner en marcha proyectos de utilización de energías renovables, a mejorar la eficiencia energética de viviendas y edificios públicos y privados, a intensificar el reciclaje y a tomar medidas relacionadas con la movilidad sostenible. Además, A Illa pudo conocer como estaban trabajando en otras latitudes, con contactos con La Palma o una isla en Croacia, además de acoger un encuentro con varios técnicos medioambientales europeos. Participar en esta iniciativa también abre las puertas a contar con fondos europeos para hacer realidad el cambio energético que tanto se busca.

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