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Faro de Vigo

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Las asociaciones de O Salnés vuelven a la vida

Colectivos culturales, de vecinos y de la tercera edad retoman sus actividades tras la sexta ola

Una pasada edición del Enterro da Galiña de Barrantes

En octubre pasado todo parecía indicar que la pesadilla del COVID se había esfumado al fin. Las vacunas parecían cumplir su misión de mantener el virus a raya, y la sociedad se dispuso a recuperar algunas de las costumbres a las que había renunciado meses antes. Las asociaciones de vecinos, culturales, de mujeres rurales y de la tercera edad de O Salnés retomaron sus cursos, talleres y bailes dominicales.

En realidad, aquella sensación de calma resultó ser solo una tregua temporal, y a principios de diciembre la sexta ola de coronavirus azotó finalmente España, como estaba haciendo desde hacía semanas en media Europa. Los colectivos volvieron a atrincherarse, suspendiendo las actividades que habían iniciado solo un par de meses antes. Ahora, con la incidencia bajando de nuevo, las asociaciones arousanas se disponen a volver al trabajo. Aunque con cautela.

José Rodríguez, presidente de la asociación de vecinos O Batuqueiro, de Vilariño (Cambados), explica que a mediados de este mes retomarán los cursos de gimnasia y pilates. “Poco a poco iremos reanudando la actividad para cumplir el programa. La gente tiene muchas ganas de volver, a ver si ahora poco a poco se va superando la pandemia”.

Vista Real convoca bailes para el 20 de febrero y el Martes de Carnaval

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La asociación de familias Vista Real, de Corón, es otra de las que intentó asomarse a la vieja normalidad en otoño, y tuvo que dar marcha atrás con la virulenta irrupción de la sexta ola. Su presidente, José Mouta, señala que tras hablar del asunto con el Ayuntamiento han decidido celebrar de nuevo sus populares bailes dominicales.

“El primero lo vamos a hacer el 20 de febrero, con el grupo Azabache, y el Martes de Carnaval haremos otro”, explica Mouta. El presidente sostiene que entre los socios hay un sentimiento encontrado. Por un lado, hay ganas de disfrutar de nuevo de la vida social; por otro, hay temor. “Estuve tanteando a alguna gente, y sí que hay ganas de volver. Pero sigue habiendo miedo, y por ahora no creo que el salón se llene como antes”. Además, da por hecho que durante algún tiempo todavía será obligatoria la mascarilla en los bailes.

Las agrupaciones de mujeres rurales también llenan de vida barrios y parroquias. Una de las más activas es As Saíñas, de Castrelo (Cambados). Su presidenta, Leonor Muñiz, explica que estuvieron haciendo cosas hasta el puente festivo de la Constitución, “pero no se ve el mismo afán en la gente”.

As Saíñas confía en poder celebrar su andaina solidaria de mayo

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“En noviembre organizamos un taller que tuvimos que suspender porque no se anotó gente suficiente”, señala. Al mes siguiente convocaron uno de cocina. Antes de la pandemia, despertaría tal interés que habría que hacer dos grupos. En esta ocasión, bastó con un solo. Pero han seguido trabajando, con clases de zumba, pilates o yoga. Sí pararon aquellos cursos en los que es más difícil mantener las distancias de seguridad, como los de informática o de costura. Pero también estos han vuelto la semana pasada. “En estos momentos ya tenemos todos los cursos activos”, indica Leonor Muñiz, quien avanza que, “en un principio también haremos la andaina solidaria de mayo”.

Un momento de la Semana Santa de Paradela (Meis) INAKI ABELLA DIEGUEZ

Los grupos teatrales también están saliendo de su letargo obligado por la pandemia. Los vecinos de Paradela han empezado a ensayar para su Semana Santa, con el objetivo de representar este año sus escenas de la Pasión.

Los bailes de Cambados

El Ayuntamiento de Cambados asumió la organización de los bailes de los domingos, que antes de la pandemia se celebraban en la Casa do Mar y el centro social de A Mercede. La ubicación elegida fue el salón José Peña, y se celebraron algunas veladas el pasado otoño. Como sucedió con muchas otras actividades de ocio, la ola protagonizada por la variante ómicron obligó al parón. “Queremos comenzar de nuevo el Domingo de Entroido”, indica el concejal de Cultura, Constantino Cordal.

“La incidencia está bajando bastante (ayer en Cambados se notificaron 262 casos activos, cuando no hace mucho que rondaba el medio millar), y la previsión es que siga bajando, así que pensamos que hacia fin de mes es un buen momento para volver a organizar los bailes”, añadió el concejal.

Por ello, la administración municipal ha dirigido un escrito a Portos de Galicia, solicitando permiso para ocupar la nave de Peña tanto durante el próximo Carnaval como en determinadas fechas a lo largo del año. Constantino Cordal considera que el salón José Peña puede ser muy útil tanto para las reuniones de la tercera edad, como para actividades infantiles o de la juventud.

Enterro da Galiña en Barrantes

La asociación de vecinos San Andrés de Barrantes es otro de los colectivos que va a celebrar el próximo Carnaval. El presidente, Juan Blanco, explica que han tomado la decisión de organizar el Enterro da Galiña, con su cena y su baile de disfraces. Tendrá lugar el 5 de marzo, sábado.

El colectivo tuvo mucha actividad en otoño, con las jornadas festivas dedicadas a San Isidro y la Vendima, pero posteriormente pararon los cursos. Juan Blanco avanza al respecto que el 17 de este mes regresarán las clases de zumba y bailes de salón.

Las organizaciones sociales quieren volver a la vida poco a poco. Entre sus socios no ha desaparecido del todo el temor, pero quizás sean aún mayores las ganas de pasar página.

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