Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El ocio nocturno necesita que los restaurantes también abran hasta más tarde

Los hosteleros insisten en que exigen que se respeten todas las medidas de seguridad, desde el pase COVID a mascarillas y distancia

Una camarera higieniza una mesa situada en una céntrica terraza de Vilagarcía. | // IÑAKI ABELLA

Los hosteleros arousanos han acogido con escepticismo la decisión de recuperar el horario del ocio nocturno este fin de semana, una medida que consideran insuficiente al no ir acompañada de otras similares para establecimientos como bares, cafeterías y restaurantes que mantienen las mismas limitaciones que hasta ahora.

Martín Vázquez, que conoce los distintos sectores del gremio de hostelería de Vilagarcía, es contundente al exponer que el colectivo está “insatisfecho” y decepcionado con la decisión de esta semana. “Ya nos han acostumbrado a dar un pasito hacia adelante y tres hacia atrás”, describe gráficamente.

Entiende Vázquez que los horarios de los distintos establecimientos deberían ir acompasados pues son complementarios, por lo que cuestiona la obligación de que los restaurantes solo puedan servir cenas hasta la una de la madrugada y también cierren los bares a esa misma hora.

Entiende que este colectivo es el que vuelve a salir “perjudicado” por unas medidas que se adoptan sin haber consultado al sector.

“A nosotros oficialmente aún no nos han comunicado nada, sabemos de las medidas por la conferencia de prensa del conselleiro, y si hasta mañana -por hoy- no nos comunican nada, el margen para preparar las reaperturas es mínimo, en especial para los establecimientos que trabajan con productos perecederos”.

Respecto al ocio nocturno se congratula de que se recupere el horario habitual establecido, hasta las cinco y media de la mañana en locales como discotecas, tablaos flamencos y establecimientos similares, por lo que supone no solo de recuperación de la actividad económica sino también en cuanto a contratos de trabajo rescindidos como consecuencia del llamado “toque de no queda”.

Martín Vázquez, que es miembro de Ahituvi, considera que el comité clínico y la Xunta deberían reconsiderar la decisión y ampliar el horario habitual en los establecimientos hosteleros que ahora han quedado al margen de la apertura.

“Son muchos clientes los que ya están deseando que las cenas y sus correspondientes sobremesas no se las marque el reloj a la una de la mañana, porque todos sabemos lo que nos gusta prolongar una velada”, dice con el acierto de un profesional de larga trayectoria.

La incidencia en la Domus Vi se compensa con altas y nuevas bajas

La preocupación en la residencia Domus Vi de Ribadumia va en aumento a medida que pasan los días por la falta de personal afectado por el brote de COVID detectado hace unos días. La portavoz de Trega Sonia Jalda insiste en que en el centro son 80 de los 150 internos los que figuran como positivos y una quincena los trabajadores afectados, por lo que la situación es en estos momentos casi insostenible. Entre los usuarios afectados, uno requirió ingreso hospitalario y de momento no regresó al centro.. “Se están tomando decisiones sobre la marcha, como la de desplazar al responsable de enfermería de la residencia de Bembrive de Vigo a la de Ribadumia porque la plantilla se redujo a la mínima expresión”. Asegura Jalda que en la actualidad hay tres enfermeras de baja, dos de ellas con COVID, y otra más solicitó excedencia. “Por ello han tenido que recurrir a fórmulas poco racionales como obligar a otro enfermero de Ourense a hacer los turnos de mañana y tarde del sábado y la mañana del domingo en Ribadumia”.

Compartir el artículo

stats