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Faro de Vigo

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La demanda de alquiler social en Vilagarcía permanece estancada desde el inicio de la pandemia

La oferta de VPP en la ciudad es prácticamente inxistente y no hay nuevas promociones en marcha | Un total de 216 personas están inscritas en la modalidad de alquiler

El edificio de Bosque dos Desamparados cuenta con 48 VPP. Algunas se sortearon a finales de 2020 tras quedar vacantes. Noé Parga

Actualmente un total de 216 personas en Vilagarcía están inscritas en el Rexistro Único de Demandantes, interesadas en arrendar una vivienda de promoción pública (VPP). Son cifras similares a las del inicio de 2021 y de 2020, cuando los solicitantes de alquiler social se situaban en 228 y 205 respectivamente. Estas estadísticas oficiales evidencian un estancamiento de la demanda de alquiler social en la ciudad durante estos casi dos años de pandemia.

Ello no significa que el acceso a la vivienda haya mejorado ni que las economías domésticas estén más boyantes, puesto que la realidad es la contraria: un mercado inmobiliario con una escasísima oferta de alquiler y precios desorbitados, y muchas familias con serias dificultades para llegar a final de mes, castigadas por la crisis sanitaria y el aumento del IPC (un 6,5% al cierre de año).

Nula oferta y sin previsión de nuevas promociones

Ante esta situación, el principal motivo que frena el interés de la ciudadanía en inscribirse como demandantes de viviendas de promoción pública es la inexistencia de oferta. Además, no se atisban nuevas promociones por parte de las administraciones.

La última fue la de Bosque dos Desamparados, cerca de la Escola Oficial de Idiomas, donde la Xunta construyó 48 pisos en un edificio intergeneracional. Los últimos movimientos se produjeron a finales de 2020, cuando el Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS) sorteó varias viviendas que habían quedado vacantes en este bloque.

Los requisitos

Las VPP son construidas y gestionadas directamente por la administración autonómica. Para poder residir en un inmueble de estas características, el núcleo familiar del aspirante debe ingresar menos de 11.200 euros al año, o lo que es lo mismo, por debajo de 1,5 veces el Iprem (Indicador Público de la Renta de Efectos Múltiples).

Los alquileres sociales no suelen superar los 125 euros al mes y están destinados a economías familiares con menos de 11.200 euros anuales de ingresos

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Las VPP están pensadas para garantizar el acceso a la vivienda de las familias con escasos recursos económicos, con grandes complicaciones para poder alquilar un piso en el mercado libre, especialmente en las ciudades, donde los precios están por las nubes, por encima de los 400 euros mensuales en el caso de Vilagarcía. Sin embargo los alquileres sociales no suelen superar los 125 euros al mes.

En régimen de compra

En lo que respecta a las viviendas sociales en régimen de compra, el interés es absolutamente testimonial, con solo seis demandantes en toda Vilagarcía, la cifra más baja de los dos últimos años. Por estas mismas fechas de 2021 había inscritas diez personas, y en 2020 eran siete.

En arrendamiento con opción a compra se contabilizan 23 solicitudes, una cifra que se mantiene en los mismos niveles que el ejercicio pasado y el anterior.

En cuanto a los requisitos que se establecen para poder hacerse con una VPP en propiedad, el inquilino debe alcanzar los diez años de contrato de arrendamiento, tener unos ingresos superiores a 1,5 veces el Iprem, estar al día en los pagos con la comunidad de vecinos y de los impuestos que genera la vivienda.

Programa de Vivendas Baleiras

Una de las iniciativas que el Gobierno gallego puso en marcha en los últimos años para mejorar el acceso a la vivienda fue el Programa de Vivendas Baleiras, pero resultó un fracaso en varios concellos, entre ellos Vilagarcía, donde no se inscribieron ni propietarios particulares ni tampoco los bancos para ofertar sus pisos. En cuanto a la demanda, es decir, a los posibles arrendatarios, las cifras también fueron ínfimas.

En la capital arousana el importe del alquiler se fijaba en un tope de 300 euros mensuales. El IGVS se encargaría de financiar un seguro multirriesgo del hogar durante la vigencia del alquiler, así como el seguro de garantía de cobro de la renta en las mensualidades impagadas, además de la asistencia y defensa jurídica de los propietarios.

En cuanto a los arrendatarios, tenían preferencia familias afectadas por ejecuciones hipotecarias, hogares con hijos menores, familias numerosas y monoparentales con hijos a cargo, unidades familiares con víctimas de violencia de género, mayores de 65 años y dependientes. Pero el plan nunca llegó a funcionar.

Una promoción inmobiliaria de carácter privado, cerca de la playa de A Concha. Noé Parga

Repunte en la iniciativa privada, con un 30% más de licencias urbanísticas

Según los datos que maneja la Concejalía de Urbanismo, Vilagarcía cerró 2021 con un repunte del 30% en la concesión de licencias de obra con respecto al año anterior (primero de la pandemia). Pero este no es el único incremento. Quizá pueda resultar más significativo que el volumen de actividad en el sector del ladrillo también se encuentra en niveles ligeramente por encima de la época pre-COVID, puesto que en 2021 el Concello otorgó 851 permisos, frente a los 783 de 2019, lo que se traduce en un 8% más.

El aumento de licencias urbanísticas se experimenta tanto en las de obra mayor como en las de obra menor. En sendos casos las cifras son superiores a las de los dos años previos. Así, el pasado ejercicio Ravella concedió 172 permisos que requieren la elaboración y presentación de proyecto técnico (se registraron 131 en 2020 y 117 en 2019) y 679 para llevar a cabo pequeñas reformas (526 en 2020 y 666 en 2020).

Las licencias de obra menor son las que no requieren de proyecto e históricamente son las más numerosas. Por el contrario las de obra mayor son construcciones de edificios, naves o casas, muros, piscinas, segregaciones, rehabilitaciones, ...

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