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Faro de Vigo

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Empieza el mejor momento del año para disfrutar de los camelios en flor en O Salnés

Los tres jardines de la comarca afrontan su temporada alta con excelentes expectativas

Una familia de Valladolid, ayer en el jardín del pazo de Rubiáns Noe Parga

Los tres jardines de O Salnés que forman parte de la ruta gallega de la camelia afrontan su particular temporada alta con muy buenas perspectivas. Responsables del pazo de Rubiáns, de Quinteiro da Cruz y de A Saleta, consultados ayer por FARO, coinciden en que las expectativas son incluso mejores que las de los años previos a la pandemia. Guillermo Hermo, administrador del pazo de Rubiáns, en Vilagarcía, afirma que desde noviembre pasado han tenido visitas todos los fines de semana, “y eso es algo que nunca nos había pasado a estas alturas del año”.

La mejor época para disfrutar de un jardín lleno de camelios empieza por lo general a mediados de febrero, y se extiende hasta bien entrado abril. Sin embargo, las buenas temperaturas de principios de este año parecen haber adelantado ligeramente la floración. Hermo, de hecho, está recomendando a quienes llaman preguntando por el mejor momento para realizar la visita, que acudan a partir del 10 de febrero. “La floración este año lleva entre 15 y 20 días de adelanto con respecto a un año normal, de modo que es posible que ya tengamos el momento álgido de visitas a partir de la segunda quincena de febrero”.

Un niño sostiene dos de las flores que se pueden observar estos días en Rubiáns.. | // NOÉ PARGA

En general, las previsiones son muy buenas, pero Guillermo Hermo tampoco oculta su temor a que el coronavirus dé una nueva vuelta de tuerca y arruine los planes, como a punto estuvo de hacer durante esta sexta ola. “Entre diciembre y este mes de enero hemos tenido 14 cancelaciones de cruceros”.

Muchos extranjeros

Silvia Rodríguez Coladas, administradora del pazo de A Saleta (Meis) es optimista. No habían vuelto a abrir desde el inicio de la pandemia, y este año ya permiten reservar para principios de febrero. “Tenemos muchísimos grupos anotados. En noviembre ya nos empezaron a llamar. Se ve que hay muchas ganas de venir, porque se nota más movimiento de reservas que en años pasados”.

Pedro Piñeiro, uno de los socios de Quinteiro da Cruz (Ribadumia) apunta a su vez que ya llevan tiempo recibiendo visitas los fines de semana, y que también notan un repunte de reservas por parte de los grupos organizados. Para él, “va a ser una buena campaña”, y se verá además espoleada por el Xacobeo. Además, recuerda que las visitas a jardines botánicos entran dentro de lo que se consideran ahora actividades turísticas seguras. “Son visitas al aire libre, en las que es fácil mantener las distancias y en las que se guardan todas las medidas de seguridad”. En el caso de la mascarilla, afirma, solo se quita durante las catas de vino, y estas se realizan en espacios amplios y bien ventilados.

Guillermo Hermo, por su parte, considera que los actuales datos demuestran que la ruta de la camelia, “es un producto turístico muy consolidado”, tanto dentro de España como en el extranjero. De hecho, sostiene que el 70 por ciento de las reservas que reciben ellos, “son internacionales”, y en gran medida relacionadas con los cruceros. “Las expectativas para esta campaña son muy, muy buenas”.

Aprovechar el tirón turístico como el Jerte con sus cerezos

En Murcia florecen en estas semanas los melocotoneros; en el valle extremeño del Jerte hacen lo propio los cerezos; y en Galicia, florecen los camelios. El turismo de naturaleza ha experimentado un fuerte crecimiento a raíz de la pandemia, al ofrecer actividades al aire libre y poco masificadas. Dos ingredientes que explicarían su éxito creciente según los responsables de los jardines de O Salnés que integran la ruta gallega de la camelia. Guillermo Hermo, de Rubiáns, resalta que este producto era en el pasado apreciado únicamente por selectos viajeros británicos o franceses, pero que en el presente atrae a más gallegos y españoles.

Ayer, sin ir más lejos, visitaron el jardín cinco personas procedentes de Valladolid. También Silvia Rodríguez, de A Saleta, resalta el gran número de españoles que realizan los recorridos botánicos, por mucho que aún sean mayoría los franceses, británicos y alemanes. Esto se debe también a que en gran medida las reservas no proceden de turistas particulares, sino de agencias de viajes, que trabajan con mayores volúmenes de gente.

Además, parques como el de Rubiáns han sabido posicionarse en el mercado de los cruceros, que necesita ofrecer a sus clientes experiencias nuevas y estimulantes durante las escalas en tierra. En el caso de la camelia gallega, el producto fue concebido por la Xunta de Galicia hace una década, con la finalidad de desestacionalizar el turismo y revitalizar unos meses tradicionalmente muertos para el sector, como son los que van de enero a marzo. La ruta de la camelia consta de una docena de jardines repartidos por las dos provincias atlánticas, y que destacan por el elevado número de variedades y especies de camelias que albergan en su interior. O Salnés es la comarca con más jardines en este club, y además todos ellos cuentan con el sello de excelencia internacional. Solo hay uno más en España con él.



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