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Faro de Vigo

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Peces y cefalópodos ganan la partida en enero

Centollo, bogavante, percebe, camarón y nécora pierden protagonismo en esta época del año

Un hombre se encarga de retirar la red de los "miños" hasta ahora dedicados a la pesca de centollo. M. Méndez

Una vez superadas las fiestas navideñas, especies como el centollo, camarón, percebe, bogavante y buey de mar pasan a un segundo plano. “La gente ya comió mucho marisco en las fiestas”, explican las pescantinas en las plazas. Con la nécora en veda y superada la temporada fuerte de los crustáceos, “ahora toca centrarse en el pescado, el choco y el pulpo”, apostillan armadores y tripulantes.

Se nota, de manera muy especial, en puertos como el de O Grove, el más importante de Galicia para la flota de enmalle, ya que con una marca propia de calidad y diferenciación es aquí donde el centollo alcanzó siempre las mejores cotizaciones.

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Subasta en la lonja de O Grove Manuel Méndez

Pero a estas alturas son cada vez más los marineros o personas contratadas al efecto que se encargan de “destrallar”, es decir, los que retiran el paño de los populares “miños”, el arte más empleada en la captura del “rey de los mariscos”, para “armar” o “trallar” otro tipo de mallas con las que centrarse en la captura de todo tipo de pescado, sobre todo lubina y peces planos.

Esos “miños”, que en Galicia pueden emplear casi novecientas embarcaciones, permitieron capturar una importante cantidad de centollo desde que comenzó la campaña, el pasado 7 de noviembre. Seguirá en marcha hasta el verano, pero las capturas serán desde ahora casi testimoniales, sobre todo si se comparan con las obtenidas en vísperas de Navidad.

4 millones de euros

Baste decir que en los dos meses de la presente campaña la flota gallega llevó a puerto más de 503 toneladas de este preciado crustáceo, correspondiendo más de 470 a la recta final del pasado ejercicio.

Se despacharon por más de cuatro millones de euros, mientras que en lo que va de enero, las 33 toneladas de centollo vendidas generaron unos 290.000 euros más.

Subasta de bogavante en la lonja meca, el miércoles. M. MÉNDEZ

En cierto modo, puede decirse que la campaña fuerte del centollo se limita a noviembre y diciembre, de ahí que en esta época del año, cabe insistir, se produzca una notable reorganización de la flota, ya sea cambiando los “miños” por otras artes o bien adaptándolos para diferentes especies.

Ya lo dio todo

“El centollo ya dio todo lo que tenía que dar y ahora es momento de los peces”, insisten el patrón mayor de O Grove, Antonio Otero, y otros armadores y pecadores que, como él, hicieron posible que este puerto facturara en lo que va de campaña de centollo un millón de euros, después de subastar casi 70 toneladas de la que es la especie más representativa de la localidad.

Y eso que lonjas como la de A Coruña duplicaron el volumen subastado en la meca, ya que de la ciudad herculina salieron, en el mismo periodo, 146 toneladas. Pero no se cotiza igual, ni mucho menos, de ahí que su facturación se quedara en unos 800.000 euros.

Un comprador selecciona el centollo durante la subasta del miércoles, en O Grove. M. MÉNDEZ

Otra de las lonjas destacadas para esta especie fue Ribeira, que con 90 toneladas también superó a O Grove en cantidad. No así en ingresos, ya que el centollo reportó en ese puerto de Arousa Norte unos 820.000 euros.

Por lo demás, podría citarse a Muros, con 24 toneladas (165.000 euros), Cambados, que subastó 14 toneladas de centollo (200.000 euros), Cangas, que rozó las 11 toneladas (157.000) y Bueu, con casi 10 toneladas (116.000 euros).

También cabe destacar las de Laxe, con 15 toneladas de centollo vendidas desde el pasado mes de noviembre (93.000 euros), o la de Portonovo con alrededor de ocho toneladas de este producto (90.000 euros).

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La campaña del centollo de O Grove arranca con 4 toneladas el primer día Iñaki Abella

Apenas 210 kilos donde antes se descargaban 4.000 y a 13 euros donde se vendía a 48

No hay duda alguna de que el ritmo de descargas de centollo ha bajado de manera llamativa en Galicia, al igual que la cotización.

Lejos quedan aquellos topes de hasta 48 euros por kilogramo marcados en las lonjas gallegas esta temporada. Sirva también como ejemplo lo sucedido en la lonja grovense, que suele marcar los mejores precios pero donde últimamente el producto de mayor calidad, que es el primero que seleccionan los compradores cuando detienen la puja, no pasa de los 13 o 14 euros por kilogramo.

Los "miños" del centollo se cambian para pescar otras especies. M. MÉNDEZ

Una rula, por cierto en la que el miércoles se ponían a la venta apenas 210 kilos de este producto. Muy lejos de los más de 4.000 kilos diarios que se despachaban cuando arrancó la temporada.

En definitiva, que está siendo una buena campaña de pesca de centollo en Galicia, pero ya ha perdido fuerza. De ahí que la flota considere que puede obtener mayor rentabilidad con otras especies, lo cual provoca el cambio de artes que se está llevando a cabo en los últimos días.

Una mujer "destrallando" los "miños". M. MÉNDEZ

La otra vida de los "miños"

Cuando la flota de enmalle de O Grove que se dedica a la pesca del centollo decide “destrallar” (cambiar) sus “miños” y renueva el paño, la red ya inservible se amontona en la zona portuaria de O Corgo dentro de grandes sacos de obra.

Allí permanece hasta que llega el momento de su traslado en camiones hasta un gestor autorizado, que suele ser una empresa asentada en O Cavadelo (Vilagarcía de Arousa).

El traslado de los viejos "miños" desde el puerto. M. MÉNDEZ

Pero no solo se reciclan y/o destruyen las viejas redes que el sector ya no precisa o no puede emplear más, sino también los aparejos ilegales que con demasiada frecuencia se ven obligados a retirar del agua los efectivos de Gardacostas.

Las redes en desuso estaban almacenadas en O Corgo. M. MÉNDEZ

El centollo es una de las especies más castigadas por los furtivos, de ahí que los “miños” sean las redes a las que más recurren.

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