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Faro de Vigo

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Parrulos peligrosos en zonas protegidas

Nuevos avistamientos de especies exóticas en la ría

Un pato visto en el intermareal de O Saco de Fefiñáns (Cambados), donde también se localizan numerosas ocas. | // M.M.

La localización de especies invasoras de flora y fauna no deja de ir en aumento a lo largo y ancho de la comarca de O Salnés. Al igual que crece la preocupación de ecologistas y conservacionistas, sobre todo tras detectarse en las últimas semanas numerosas aves que constituyen una clara amenaza para las autóctonas.

Máxime cuando aparecen en el Complejo Intermareal Umia-O Grove, formado también por Punta Carreirón y Lagoa Bodeira.

De este enclave, la Red Natura y otros espacios protegidos forman parte, igualmente la desembocadura del Umia y el Ulla, así como zonas intermareales como O Saco de Fefiñáns, donde es fácil observar la presencia de patos y ocas que nada tienen que ver con las especies silvestres propias de estos lugares.

Un pato alimentándose en Cambados. M.M.

Muy por el contrario, se tata de animales que, como el pato bragado, negro o pato mudo (Cairina moschata) no deberían estar en esos enclaves privilegiados.

Sin embargo, fueron vistos alimentándose tanto en la costa de O Grove como en el entorno del istmo de A Lanzada, en O Vao, y otros puntos del Complejo Intermareal Umia-O Grove, que recibe cada año la visita de miles de aves, algunas procedentes de zonas tan alejadas como Siberia y África.

Una vista de la zona intermareal en la que conviven patos, ocas, garzas, espátulas y otras muchas especies, en Cambados. M.M.

Ese pato también fue visto en Cambados, compartiendo espacio y alimento con espátulas, garzas, garcetas y diferentes tipos de anátidas y limícolas que en los meses de otoño e invierno encuentran refugio en este tipo de lugares.

En lo referido al pato bragado, muy abundante en el río Con, a su paso por Vilagarcía, puede recordarse que “es originario del continente americano” y fue introducido en Europa “como ave ornamental y para la obtención de carne y huevos”.

En centros como el Instituto para el Estudio de los Delfines Mulares (BDRI) advierten de que “su expansión en el medio natural conlleva un riesgo medioambiental, ya que puede crear poblaciones permanentes y competir por los recursos con las especies autóctonas”.

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