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Un amigo del senderista fallecido en Asturias: “Izan pensó que no habría problema en pasar, pero estaba tan helado que resbaló”

Pablo Padín, amigo y uno de los tres acompañantes de la víctima en la ruta por el alto de La Farrapona, explica que “sucedió cuando ya volvíamos y estábamos cerca del coche”

Izan Garrido (cuarto de pie desde la izquierda) celebrando una victoria en el vestuario con sus compañeros del Romai. | // FDV

Pablo Padín, uno de los tres senderistas que compartía ruta con Izan Garrido Núñez por el monte La Farrapona, se mostraba incapaz de asimilar la tragedia sucedida a un amigo con el que compartió estudios desde los 3 años de edad tanto en el colegio O Cruceiro de Vilalonga (Sanxenxo) como en el instituto de la misma localidad.

Fue el pasado lunes cuando emprendió, junto a otras tres personas, camino a la cordillera astur. Un lugar, el ayuntamiento de Somiedo, que descubrió el pasado año y al que había decidido volver para disfrutar de la sensación de libertad, deporte y naturaleza que tanto le cautivaba. Junto a Izan, viajaron sus amigos de la infancia Lucas, Marco y el propio Pablo, a quienes les unía no solo una larga amistad, sino también el gusto por el montañismo y las rutas a pie.

A las nueve de la mañana ya estábamos de camino y todo sucedió cuando estábamos de vuelta y cerca del coche, sobre las 11.30 horas aproximadamente

Pablo Padín - Amigo de Izan Garrido

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Pablo Padín recordaba con un enorme dolor lo sucedido a su amigo en una mañana que ya nunca podrá olvidar. “Salimos pronto a caminar, prácticamente con el amanecer. A las nueve de la mañana ya estábamos de camino y todo sucedió cuando estábamos de vuelta y cerca del coche, sobre las 11.30 horas aproximadamente”.

Todo se precipitó cuando los cuatro senderistas iban caminando por un estrecho paso en fila india en el último tramo de la ruta conocida como Lago de la Cueva. En primer lugar iba Izan Garrido. Él fue el primero que se encontró con el nevero, una zona de acumulación de nieve hielo que suele ser muy poco extensa. Pablo Padín explica que “íbamos por un sendero e Izan iba de primero. Nos encontramos con esa zona helada como de dos metros de largo e Izan pensó que no habría problema en pasar al otro lado, pero estaba tan helado que resbaló y se despeñó sin control”.

Izan, con sudadera azul, en una cena con sus compañeros del Romai. FDV

La impotencia y desesperación de sus acompañantes les llevó a bajar a toda velocidad los cerca de 150 metros de longitud de la ladera por el primer camino que pudieron encontrar con la única esperanza de ayudar a Izan. Tras dar parte a las 11.48 horas del accidente al Centro de Emergencias, Pablo Padín describe con dificultad emocional que “llegamos a donde estaba Izan lo más rápido posible y aún estaba ligeramente consciente”.

Posteriormente llegó al lugar, una zona de difícil acceso rodado, un helicóptero con personal sanitario del servicio de emergencias de Asturias. Además, se dio aviso del accidente al 112 de Castilla y León. También a la Unidad de Coordinación del Programa Marco de Atención a las Urgencias y Emergencias Sanitarias y a la Guardia Civil.

Al llegar al lugar, los médicos confirmaron el grave estado del cuerpo de Izan tras los golpes sufridos durante la caída. Un neumotórax, varias costillas rotas y un traumatismo cranoencefálico pudieron más que la lucha por la supervivencia de las maniobras de reanimación empleadas hasta desembocar en el luctuoso desenlace. Fue a las 13.10 horas cuando se notificó el fallecimiento del joven en medio de la profunda tristeza de sus acompañantes.

El fallecimiento de Izan Garrido Núñez ha generado una gran consternación en el deporte y en la sociedad arousana. Su trágico accidente cuando completaba los últimos metros de una travesía de senderismo en el ayuntamiento asturiano de Somiedo sesgó la vida de un joven de 20 años, deportista y vital y al que todos recuerdan por su calidad humana. Un gladiador, como le definen sus conocidos, que se encontró en una montaña con la cara más cruel del destino.

Un deportista nato, enamorado del fútbol y al que todos sus compañeros recuerdan como “un joven muy maduro”

El fallecimiento de Izan Garrido ha supuesto una enorme tristeza en todas aquellas personas que compartieron momentos con él a lo largo de su corta vida. Su idilio con el deporte empezó con el kárate cuando residía durante su infancia en O Grove. Fue el Mosteiro, club que presidió su abuelo, el que le abrió las puertas al fútbol. Allí empezó un idilio con la pelota que le llevó pronto a destacar. Su desarrollo físico y compromiso con el equipo llamó pronto la atención de Lino González, entrenador que lo descubrió cuando era cadete en el equipo entrenado por David López “Perú”.

Su idilio con el deporte empezó con el kárate cuando residía durante su infancia en O Grove

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En su primer año en edad juvenil, Lino González le hizo debutar en el sénior del Mosteiro para pasar a ser un indiscutible. Tuvo una oferta del Arosa para jugar en Liga Nacional juvenil que no aceptó para recalar posteriormente en el Unión Grove por un corto periodo de tiempo, antes de llegar al Romai en la campaña 2019/20. Enrique Villadeamigo, presidente del que era su actual club, le recuerda como “un joven muy maduro. Muy alegre y muy reservado a la vez y que en el campo se transformaba en una fiera competitiva, odiaba perder y era muy comprometido”. También Roberto García, capitán del equipo, reconoció que “era un enorme compañero. Tan grande físicamente como de corazón. Una persona increíble que daba todo por el que tenía al lado y transmitía felicidad”.

Era un enorme compañero. Tan grande físicamente como de corazón. Una persona increíble que daba todo por el que tenía al lado y transmitía felicidad

Roberto García - Capitán del Romai

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El entierro es hoy en San Vicente de O Grove

La vida de Izan Garrido transcurrió entre O Grove y Paradela. De la villa meca es natural su padre Manuel y allí es donde pasó junto a su familia la mayor parte de su vida. Actualmente residía en Meis junto a su madre María del Carmen y sus hermanos Kevin y Noa.

El entierro del joven se producirá a las 16.30 horas en la iglesia parroquial de San Vicente de O Grove. También a O Grove llegó en la tarde de ayer el cuerpo de Izan Garrido para ser velado en el tanatorio Mirazo. El joven era una persona muy conocida en varios lugares. Hay que recordar que curso estudios en Vilalonga y jugó al fútbol tanto en Meis como en O Grove. Además, su familia materna regenta el conocido restaurante Doña Carmen en Paradela.

Intención de los clubes de rendirle homenaje

El impacto del accidente mortal de Izan ha supuesto la movilización de los clubes y personas que con él compartieron experiencias. Enrique Villadeamigo, presidente del Romai, reconoció que “dentro de tres semanas jugamos contra el Mosteiro y queremos tener un detalle a la altura de lo que le queremos”.

Otra de las posibilidades que se barajan es la de hacer un triangular entre los clubes en los que él jugó. Mosteiro, Romai y Unión Grove participarían de esta iniciativa todavía por confirmar. El pesar entre los diferentes colectivos de Meis también se hizo evidente. La propia alcaldesa, Marta Giráldez, manifestó que “fue un jarro de agua fría para todos. Es una desgracia lo que sucedió y mando todo mi afecto y mi cariño a toda la familia en un momento tan complicado”.

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