Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Un patrón diluido por el COVID-19

Hubo trajes y vestidos de noche en A Illa, pero la afluencia se redujo a la mínima expresión en un San Xulián que no ha sido ajeno a la pandemia

Hubo corbatas y tacones, pero menos que años anteriores.

Hubo trajes y corbatas, hubo vestidos de noche y tacones, pero nada que ver con lo que San Xulián congregaba antes de que la pandemia azotase sin compasión a un pequeño municipio como es A Illa. Con 105 positivos y en crecimiento desbocado, muchos vecinos de A Illa optaron por la contención en una jornada que, antes del COVID-19, era sagrada para todos ellos, porque el patrón solo se celebra una vez al año, pero había que hacerlo con todas las consecuencias.

Los más pequeños también se visten de gala en San Xulián. Noé Parga

Ayer no fue así. Sí hubo pequeños grupos de amigos que quedaron para tomarse un buen pulpo regado con una cerveza, pero poco más. Ni siquiera todos los bares abrieron sus puertas, ya que algunos optaron por mantener las puertas cerradas y evitarse problemas en forma de aglomeraciones y un posible contagio masivo. Los que si dieron el paso de abrir, se encontraron con que la mayor parte de los comensales optaba por concentrarse en las terrazas, donde sacar la mascarilla inspira un poco más de confianza que en interiores. Otros grupos optaron por encargar la comida en los establecimientos hosteleros y degustarla en un lugar abierto y sin agobios aprovechando el buen tiempo que reinó ayer. También hubo quien se realizó un test de antígenos para poder disfrutar de las fiestas con cierta seguridad.

San Xulián salió en procesión a hombros de varios devotos. Noé Parga

Los más valientes volvieron a ser los jóvenes que recorrieron bar tras bar, sobre todo en el entorno de la calle Con do Moucho. Otros puntos como O Campo, O Cantiño y O Regueiro tuvieron una afluencia muy moderada en comparación con los años anteriores a la pandemia, donde no solo los vecinos de A Illa se vestían de gala para honrar a San Julián, sino que acudía mucha gente procedente de otros puntos de la comarca.

La fanfarria “Furruxa” puso la música en la mañana de ayer. Noé Parga

El principal temor era que pudiesen registrarse grandes aglomeraciones en algún local en horario nocturno, pero el Concello contactó con la Guardia Civil para que controle este tipo de situaciones y garantizase el cumplimiento de los horarios que ha fijado la Xunta.

Lo que sí hubo fue una charanga, la “Furruxa” animando un poco las calles e impulsando a los más jóvenes a bailar un poco en una jornada que no fue de tanta celebración como se esperaba. También hubo momento para las celebraciones religiosas. San Xulián, en compañía de la Virgen del Carmen, no faltó a su tradicional procesión por las calles de A Illa de Arousa, escoltado por un nutrido grupo de vecinos.

Sin la presencia del alcalde al estar confinado

El alcalde de A Illa, Carlos Iglesias, siempre participó en la procesión de San Xulián representando a la institución municipal. Sin embargo, ayer tuvo que faltar a esa tradición que lleva ejerciendo desde que es regidor. El motivo, estar confinado tras dar positivo, un confinamiento que finalizará la próxima semana. Su lugar tuvo que ser ocupado por otra representante del grupo de gobierno, Rosi Viana. También participó en la procesión el patrón mayor de A Illa, Juan José Rial Millán. Las dos entidades más importantes del municipio decidieron no organizar ningún tipo de acto coincidiendo con la celebración de San Xulián para evitar aglomeraciones. Ni orquestas ni ningún otro acto que pudiese convertirse en un problema, sobre todo en un momento como el actual, con números muy similares a los del pasado año y con perspectivas de seguir creciendo en los próximos días.

Compartir el artículo

stats