Finalmente fueron cuatro, y no dos, como se alertó inicialmente desde los equipos de emergencias, los hombres que, a bordo de una planeadora de apena seis metros de eslora, sufrieron un naufragio la pasada madrugada en aguas de la ría de Muros-Noia, a la altura de la costa de Castro Baroña, en Porto do Son.

Al filo de las ocho de la mañana el helicóptero Pesca 1, de Gardacostas de Galicia, despegada desde su base en Peinador (Vigo) para intervenir en el suceso.

La zona del naufragio, con el Pesca 1 y la la embarcación "Salvamar Regulus" ya en el lugar. FdV

No obstante, las primeras informaciones recabadas sobre el mismo indicaban que los cuatro marineros estarían ya a salvo, refugiados en una playa cercana. ¡Y así era!

Ya en el lugar, la aeronave recibió aviso para que emprendiera el viaje de regreso a base, tras constatarse que los tripulantes ya no corrían peligro.

Su lancha quedó varada sobre unas rocas y, afortunadamente, el naufragio se limitó a un buen susto.

Se trata de la planeadora conocida como "Nereida", matriculada en el puerto de Vilanova y construida en poliéster en el año 2008.

Dotada con un motor de 50 caballos de potencia, es una de las embarcaciones que emplean los mejilloneros para recolectar la semilla o cría en el litoral.

Precisamente se dedicaban a eso cuando sufrieron el naufragio, dado que hoy mismo comienza la recolección de la cría del molusco que los bateeiros necesitan para encordar sus bateas y preparar el siguiente ciclo de cultivo.

Se da la circunstancia, según relatan otros integrantes del sector mejillonero, que los vilanoveses protagonistas de este naufragio "no conocían bien la zona en la que se movían, de ahí que colisionaran con las piedras".

Añaden que "esta es la consecuencia de la persecución a la que estamos siendo sometidos con la limitación de zonas de recogida de cría, de tal forma que juegan con nuestras vida obligándonos a ir a otros lugares que son muchos más peligrosos o no conocemos", aseguran los bateeiros.