La caldera de biomasa instalada por el Concello de Vilagarcía en 2018 en el centro sociocultural de Rubiáns “es un simple y carísimo decorado” del edificio, que sigue calentándose con energía eléctrica. Así lo denuncia la asociación de vecinos “O Souto”, que añade que en Trabanca Badiña la situación es exactamente la misma

Ravella recurrió a una subvención europea para colocar estos equipos de energías renovables pero parece que el resultado no ha sido el esperado por los vecinos. “Las obras e instalaciones existentes son únicamente unos decorados con los elementos de la caldera y las tuberías que no conducen a ningún lado y que se instalaron para pasar la inspección”, alertan desde el colectivo.

Consideran que “parece que la idea de hacer Europa se entiende como hormigonar y rehormigonar los núcleos urbanos donde viven muchos votos por metro cuadrado. Los que vivimos en el rural, bastante tenemos con que dos veces al año nos limpien la maleza cuando invaden los caminos”.