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Mercedes Álvarez ya camina tras su tratamiento en Corea: “Me cambió la vida”

Mercedes Álvarez, ayer, de pie en el salón de plenos de Cambados entre Fátima Abal y Constantino Cordal. | // IÑAKI ABELLA

Hace ya unos días que Mercedes Álvarez Fernández está en Cambados. Pero apenas habló con nadie que no fuese de su círculo más cercano. “Estaba un poco aislada porque necesitaba un tiempo para mí”. El martes llamó al Ayuntamiento y pidió que convocasen una conferencia de prensa para ayer al mediodía; pero les hizo prometer que no dirían el motivo de la convocatoria ni que era ella la promotora. “Quería que fuese una sorpresa”, explicó después la alcaldesa, Fátima Abal. Y, en efecto, la comparecencia de Mercedes Álvarez causó una grata sorpresa, por los sorprendentes avances que ha experimentado desde que inició su tratamiento en Corea del Sur.

La cambadesa fue diagnosticada hace seis años de atrofia muscular espinal (AME) y lleva todo ese tiempo perdiendo fuerza en los músculos. Desde entonces se fueron desarrollando algunas terapias para esta grave dolencia genética, pero ninguna de ellas era válida para la arousana, presidenta de la asociación GaliciAME. El resultado era un deterioro progresivo e imparable. En los últimos meses, “Merchi” Álvarez apenas era capaz de moverse, era incapaz de hablar mucho tiempo seguido sin hacer pausas cortas para respirar e incluso le costaba sostener recta la cabeza cuando estaba sentada. Ayer, sin embargo, se puso de pie en el salón de plenos de Cambados e incluso se animó a dar algunos pasos.

“Hago cosas que hace cuatro meses eran imposibles. Ya doy mis primeros pasos con ayuda y soy capaz de hacer un trayecto ‘xeitoso’”, manifestó ante los medios de comunicación con evidentes gestos de alegría. Puede mover los dedos e incluso balancear y trazar círculos con los brazos. “Cada vez consigo hacer movimientos más rápidos”, explicó.

Su evolución es evidente, y es posible gracias a un tratamiento médico que ha recibido en un hospital de Corea del Sur, del que no puede dar datos por razones de confidencialidad. El primer ingreso hospitalario ya le había reportado alguna mejora, y de hecho en las vísperas de su segundo viaje a Asia fue muy comentada una fotografía suya en la que se le veía de pie, apoyada contra una pared. Sin embargo, lo mejor estaba por llegar.

“A los dos días del segundo ingreso empezamos a notar una mejoría, y como me llegaban unos impulsos nerviosos claros”, contó. A partir de ahí, todo fueron avances. “Ahora tengo más aguante. Llego a las doce de la noche sin problemas. La gente que habla conmigo dice que ya se me nota la mejoría en la voz. Ahora no me hace falta pararme para coger aire para seguir hablando”. La cambadesa destaca que aunque en principio los cambios, “a simple vista parecen poca cosa”, para ella son muy importantes, puesto que le permitirán ganar calidad de vida, y también le será más fácil atenderla a la persona que la cuida a diario, pues ha ganado algo de autonomía.

“Me siento de maravilla, este viaje me cambió la vida”, asevera la presidenta de GaliciAME. Afirma que cuando viajó a Corea del Sur lo hizo “a ciegas” y sin hacerse grandes ilusiones. “Pero al llegar allí quedé convencida de que aquel era mi sitio”. También elogió el comportamiento con ella tanto del personal sanitario del hospital como de la traductora, que no la dejó sola ni cuando le estaban administrando el fármaco. “Cuando me ponían la carga, ella estaba a mi lado, acariciándome el pelo, cogiéndome de la mano, explicándome al oído lo que me estaban haciendo”.

Mercedes Álvarez logró viajar a Corea gracias a una de las más exitosas campañas de solidaridad que se han llevado a cabo en O Salnés en los últimos años, hasta el extremo de que en apenas un mes se reunieron los 80.000 euros que necesitaba para costear el tratamiento y los viajes.

Confía en que la Xunta le financie el tratamiento en 2022

El tratamiento que ha recibido “Merchi” Álvarez le obligará a realizar nuevos viajes a Corea del Sur, pues se utilizan unas técnicas que todavía no están disponibles en España. Los 80.000 euros recaudados el pasado verano eran para la primera fase de la terapia, y la cambadesa probablemente tendrá que regresar a Corea del Sur durante el primer trimestre del año próximo. Pero espera no tener que apelar a la solidaridad ciudadana de nuevo. Su esperanza es que la Xunta de Galicia le ayude con los gastos.

“Traigo unos resultados, confío en que eso me ayude a llegar al conselleiro”, manifestó en la conferencia de prensa. Sostiene que durante las últimas semanas ha estado en contacto permanente con la Consellería de Sanidade, cuyos responsables le iban preguntando sobre su estado. Entre tanto, a “Merchi” Álvarez le queda ahora un duro trabajo por delante para consolidar los avances. “Llevo seis años perdiendo fuerza, así que ahora me queda por delante un trabajo de fondo. Tengo que hacer mucha fisioterapia y piscina. Hay que darle caña al cuerpo”.

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