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Lección magistral de vida y deporte en Ribadumia

Rodríguez Gacio durante su intervención en el Auditorio Municipal de Ribadumia ante alumnos del colegio Julia Becerra Malvar. Iñaki Abella

Perseverar, luchar por conseguir aquello que quieres y desafiar todas las trabas con las que uno se encuentra son características con las que la triatleta Susana Rodríguez Gacio ha forjado su carácter a lo largo de su vida. Parte de ese esfuerzo, de esa lucha contra las adversidades que plantea la vida centró el relato de la campeona paraolímpica viguesa en la lección magistral que impartió en el Auditorio de Ribadumia, con una ilusión que cautivó desde el primer instante al público, más de 150 alumnos de Secundaria del colegio Julia Becerra Malvar de Ribadumia, que escucharon expectantes todas las explicaciones, desde los problemas que le causa el albinismo hasta el duro trayecto que la llevó a conseguir una medalla olímpica en Tokyo en la modalidad de triatlón.

La presencia de Rodríguez Gacio en Ribadumia fue posible gracias al esfuerzo de los alumnos de 3º de ESO del centro que, durante este curso, están inmersos en un proyecto de periodismo en la escuela a través del aula de Lengua y Literatura Castellana. Ese trabajo se centra en el deporte como modo de superación y uno de los mejores ejemplos lo ofrecía la atleta viguesa. Aprovechando el contacto de la hermana de la triatleta, que el pasado año formó parte de la plantilla de profesores del centro, los alumnos consiguieron que Rodríguez Gacio se presentase en el Auditorio para una charla con los cursos de 1º, 2º y 3º que la entrevistaron.

Alumnos del colegio Julio Becerra Malvar observan la charla de Susana Rodríguez Gacio, ayer en el Auditorio Iñaki Abella

El albinismo, la discapacidad que le impide ver y que le provoca importantes quemaduras en la piel si sale sin protección solar, fue lo primero que abordó en su exposición, antes de contar como, a los 10 años de edad, descubría por primera vez el atletismo en un viaje a Madrid. El esfuerzo de convertirse en lo que es, tanto a nivel de deportivo, con una medalla olímpica, como a nivel profesional, ejerciendo la medicina y siendo fisioterapeuta. No fue un camino de rosas, pero insistió a los adolescentes de Ribadumia en que “la frase querer es poder no siempre se cumple porque hay cosas que son imposibles, pero sí que esforzarse y trabajar nos da muchas papeletas para conseguir las cosas que queremos, y si no es posible, al menos nos quedaremos con la tranquilidad de que lo hemos intentado”. También incidió en la importancia de que, siendo jóvenes, deben adquirir hábitos de actividad física diarios que “serán muy importantes para todos en el futuro, no es necesario competir, simplemente practicad deporte”, animó.

Gacio también explicó como son las diferentes categorías que existen en el deperte paralímpico, especialmente en el triatlón, donde consiguió la medalla de oro, y sobre todo, como compiten, en su caso, siempre acompañada de un guía con el que hay que compenetrarse para superar los obstáculos, primero en el agua, después sobre un tándem en la bicicleta y, por último, corriendo cinco kilómetros.

Detrás de esos logros también se encuentra mucha gente, desde sus guías en triatlón y atletismo, hasta su psicólogo o su entrenador, un grupo que ha estado con ella también cuando las cosas no han salido bien. Con la medalla de oro en la mano, Gacio recordó que hasta alcanzar ese reconocimiento tuvo que pasar muchas dificultades, porque “lo más bonito de este metal es ver que todo el trabajo realizado hasta el momento en que se consigue tiene sentido”.

La experiencia de participar en unos Juegos Paralímpicos también le ha servido para meditar sobre la importancia de todo lo que posee, después de ver a personas que “tienen muchas más dificultades que yo, ha sido una experiencia que me ha enseñado a apreciar lo que tengo y a ver con ojos de igualdad y de respeto a los demás”.

Un club de atletismo que trabaje por la inclusión

Uno de los grandes proyectos en los que se ha embarcado la atleta viguesa es en la puesta en marcha de un club de atletismo en colaboración con uno de sus principales patrocinadores. En esa iniciativa, la viguesa ejercerá como presidenta, Celso Comesaña, su guía de atletismo, ejercerá como director deportivo. Contarán con Luis Piña como entrenador y con Ramón Troncoso como entrenador de la escuela. La intención de la atleta “es devolverle al deporte un poco de lo que me ha aportado a mí”. Se tratará de una experiencia centrada en el atletismo adaptado, una iniciativa que apostará por el atletismo inclusivo y porque se pueda realizar en Galicia. “Contaremos con niños con discapacidad y sin ella para que todos puedan encontrar su hueco”. La puesta en marcha de este club no será el único paso que quiere dar Rodríguez Gacio en los próximos meses. No en vano, la triatleta ya está preparando lo que será la próxima temporada para asistir a los mundiales y comenzar a trabajar en la cita de París 2024, para la que quedan menos de tres años.

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