La muerte de Luis Rey Bóveda, a los 88 años, último hijo del fundador de la empresa de fundiciones vilagarciana ha causado una honda consternación en la ciudad que el pasado año le entregó la más alta distinción, la Medalla de Oro, por los 75 años ininterrumpidos de relación con la ciudad. Esta tarde, a las cuatro, sus restos mortales llegarán a la iglesia de Santa Eulalia donde se oficiará el funeral por su eterno descanso antes de reposar para siempre en el cementerio general de Rubiáns.

Luis Rey, con su familia, recoge la más alta distinción de la ciudad de Vilagarcía Iñaki Abella

Fue el pasado 28 de febrero la última vez que participó en el acto solemne que le dispensó la ciudad en reconocimiento a la larga trayectoria de la empresa de fundición que creó su padre Ramón Rey Goldar en el año 1944 y que se instaló en la calle San Roque, si bien como recogen la crónicas su historia se remonta doscientos años antes al estar emparentada con “la legendaria industria que el marqués de Sargadelos fundó en Cervo en 1806 y que pronto se vinculó con Carril, donde Ramón Rey aprendió el oficio, trabajando para otra empresa de renombre, la fábrica de Alemparte.

Son estos méritos los que justificaron el multitudinario homenaje que Vilagarcía brindó a la familia Rey hace año y medio, fecha en la que se impuso a Luis Rey la insignia que reconoce su larga trayectoria y sobre todo la de una industria reconocida internacionalmente y que mantiene relaciones comerciales con al menos diez países de todo el planeta con un fuerte vínculo con Escandinavia y Europa central, y lazos con China, Brasil y Perú.

Alcaldes vilagarcianos que arroparon a los responsables de la empresa en el homenaje de la ciudad Iñaki Abella

En la actualidad, la firma vilagarciana cuenta con dos centros logísticos, en Rubiáns, donde produce al año más de 4.000 toneladas de piezas en hierro, acero, bronce y aluminio, además de la firma “Rey Bronze”, situada en el polígono de A Raña, en Cuntis, que produce unas 600 toneladas al año y da empleo a cerca de un centenar de personas.

Una actividad que como han explicado en varias ocasiones los responsables de la fundición pretendían aumentar con una nueva instalación en O Pousadoiro con el fin de duplicar la producción, un objetivo al que tendrán que dar continuidad los hijos de Luis Rey.

Instalaciones de Fundiciones Rey en Rubiáns Iñaki Abella

El fallecimiento del fundador de la empresa ha causado una gran consternación en los ámbitos políticos y económicos de la ciudad que desde ayer han expresado su pesar a la familia, en especial a su mujer Lourdes Rañó Giráldez y a sus hijos Luis Carlos, Ángeles y Susana, así como a los demás miembros de la familia.