Poco antes de las once de la mañana de hoy jueves, los Bomberos del parque de Ribadumia estaban terminando la excarcelación de una mujer atrapada en un accidente de tráfico en Barro cuando recibieron una llamada del 112 Galicia. Una persona alertaba de una presunta explosión de gas en el interior de un piso de la calle Loureiro, en pleno centro de Barrantes. Según su testimonio, se habían escuchado pasos dentro de la vivienda, y tanto la puerta del piso como una pared presentaban daños.

Los Bomberos pidieron a los técnicos del 112 que movilizasen a sus compañeros de Vilagarcía, pues ellos todavía estaban actuando en el accidente de Barro, pero en cuanto terminaron recogieron a toda velocidad y salieron hacia Barrantes.

En las zonas comunes del edificio no había rastro de gases, pero sí se percibía olor a pólvora

Al llegar al piso en el que supuestamente se había producido la deflagración vieron a la Guardia Civil intentando abrir la puerta de seguridad con una radiografía. Rápidamente, desplegaron un equipo hidráulico que se emplea precisamente para este tipo de acciones con puertas de seguridad. Una vez abierta, una pareja de la Guardia Civil y un bombero accedieron al interior del piso.

Las mediciones con el explosímetro en las zonas comunes del edificio no parecían apuntar a la existencia de una fuga de gas, pero de todos modos al entrar en la vivienda lo hicieron con el mismo aparato en la mano, por si dentro del piso sí había una concentración de gases que pudiese ser peligrosa. Una vez más, la medición fue negativa. Tampoco había nadie en el inmueble.

La Guardia Civil ha abierto una investigación para intentar aclarar lo sucedido

Se supone que lo que escucharon los vecinos antes de llamar al 112 fue una explosión que supuestamente se produjo en la puerta exterior del piso. Efectivamente, en esa zona olía a pólvora, y la parte inferior del marco tenía marcas de color negro, por lo que se cree que alguien hizo estallar allí un petardo u otro explosivo.

Al ver que estaba todo en regla, los Bomberos regresaron a sus respectivos parques (pero por poco tiempo, pues minutos más tarde fueron alertados del accidente de un vilanovés en el tejado de su casa), mientras que la Guardia Civil quedó en el lugar para investigar el origen de la explosión e intentar determinar quién colocó el artefacto.