Una reyerta multitudinaria, con agresiones mutuas entre varios jóvenes de diferentes pandillas. Ese fue el cuadro que se encontró una patrulla de la Policía Local y otra de la Policía Nacional en la noche del pasado lunes, cuando acudieron a varias llamadas de vecinos de la calle Manuel Antonio, situada en el entorno del parque de A Xunqueira, a disolver el enfrentamiento que se habría originado sobre las 00.30 horas de ayer.

Gran parte de esos jóvenes eran menores que, ante la presencia de los agentes de la policía, se disolvieron rápidamente, escapando por calles adyacentes para no ser identificados. Pese a ello, los agentes consiguieron identificar a tres de los jóvenes participantes, aunque, por el momento, no consta denuncia de ningún tipo por este suceso en ambas comisarías.

En principio, tampoco consta que hubiese lesionados de importancia, más allá de algún moratón en diferentes partes del cuerpo, sobre todo uno de los jóvenes que, según narran diferentes testigos, varios individuos se ensañaron con el, propinándole puñetazos y patadas por todo el cuerpo.

Al parecer, no es la primera vez que ocurre una situación de estas características, si bien no tan multitudinaria como la del pasado lunes, donde, según testigos presenciales, llegaron a concentrarse cerca de medio centenar de jóvenes. En el resto de ocasiones también se registraron agresiones a diferentes jóvenes que la Policía Local y la Policía Nacional han comenzado a investigar para depurar responsabilidades.

La brutal pelea fue presenciada por muchos vecinos y ha provocado una gran preocupación en la zona, sobre todo ante el temor de que pueda volverse a repetir y que, en esa ocasión, puedan registrarse heridos de consideración, o incluso, que se vean implicados vecinos que pasan por el lugar. Es por ello que los vecinos reclaman una mayor presencia policial por ese entorno, especialmente, en las inmediaciones del parque de A Xunqueira de Vilagarcía, lugar donde acostumbran a reunirse un buen número de jóvenes, sobre todo durante los fines de semana. No es la primera vez que se detecta en ese entorno la venta de drogas a pequeña escala o el consumo de alcohol en forma de botellón entre jóvenes.